Mayor seguridad, rentabilidad, disponibilidad y fondo protegido, recuerda el Consultorio Financiero de Mibanco

Hoy los emprendedores pueden optar por diferentes opciones dentro del sistema financiero para ahorrar las ganancias obtenidas de sus diferentes campañas comerciales, como la escolar, Fiestas Patrias o Navidad; con la seguridad de que estarán siempre en un lugar seguro y ganando intereses. Guardar los ahorros debajo del colchón dejó de ser una buena idea hace mucho tiempo.

 

Son muchas las alternativas que ofrece el sistema financiero, y todas ellas generan una rentabilidad que depende de la tasa de interés que ofrezca la institución y del monto depositado.

El Consultorio Financiero de Mibanco presenta cuatro razones para abrir una cuenta de ahorros en una institución financiera:

  1. Mayor seguridad

    La razón más importante es que el dinero estará seguro. Sin importar la institución financiera que se elija, los ahorros estarán protegidos no solo de robos o extravíos sino también de cualquier imprevisto que se pueda originar, como un incendio, inundación o terremoto.

    Además, tener el dinero en una institución financiera evita tener efectivo en la mano, con lo que se elimina la exposición a un posible asalto.

  2. Rentabilidad

    En el colchón el dinero no crece, por el contrario, al tenerlo depositado en una institución financiera gana intereses.

    Las dos opciones de ahorro más comunes son los depósitos a plazo fijo (DPF) y las cuentas de ahorro. Los DPF se realizan en una institución financiera a un tiempo determinado y con una tasa de interés pactada al inicio del contrato. Al finalizar dicho plazo, se puede retirar el dinero o renovar el contrato del depósito a plazo. Las cuentas de ahorros son mucho más flexibles, también ganan una tasa de interés mensual y puede disponerse del dinero en cualquier momento.

  3. Capacidad para movilizar su dinero de manera segura

    Actualmente, todas las instituciones del sistema financiero entregan una tarjeta de débito al momento de abrir una cuenta de ahorros con la que se puede hacer todas las operaciones de disposición de efectivo de forma rápida y segura. Por ejemplo, si se necesita hacer un pago fuerte a un proveedor, ya sea para adquirir un equipo y/o maquinaria para su negocio, puede optar por diversas alternativas, desde el pago directo con su tarjeta de débito, realizar una transferencia entre cuentas de la misma institución o una transferencia interbancaria.

    También se pueden hacer pagos a través de internet desde cualquier lugar, ya sea desde el negocio o la casa. Todas son opciones seguras, sin tener la necesidad de retirar el efectivo de la cuenta de ahorros.

  4. Respaldo del Fondo de Seguros de Depósitos (FSD)

    El Fondo de Seguro de Depósito (FSD) protege los depósitos que los clientes tengan con las instituciones financieras que se encuentran reguladas por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Actualmente, el FSD protege los depósitos hasta por un monto de S/ 97,644.00.