Si gas para Chile


Por César Lévano


En nueva muestra de su talante autoritario, personalista y prochileno, el presidente Alan García comprometió el domingo la entrega de gas de Camisea a Chile. Ocurrió, según versión de El Mercurio de Santiago, en Madrid, en diálogo de García con Sebastián Piñera.


En esta ocasión, García olvidó su idea de que los convenios son sagrados. Como lo recordó ayer el ministro de Energía, Pedro Sánchez, hay un documento por el cual el consorcio de Camisea se compromete a no vender gas a Chile.

La conversación entreguista de García tiene el sello de lo negociado en secreto y desde antes, minuciosamente. No se explica de otra manera lo detallado del plan. Es lo que sucedió antes respecto del TLC con Chile, que García pactó en Santiago y no quiso someter al Congreso.

El Mercurio precisa que en la cita dominical se habló de aprovechar el gasoducto de Camisea, que se construye hacia el sur del Perú (ducto que ante todo debe satisfacer la demanda creciente, sin límites previsibles, de esa región).

La felonía avanza hasta ofrecer alternativas favorables a Chile. El Mercurio asegura que en el diálogo se estudió la posibilidad de enviar gas por vía marítima e incluso de que el Perú instale una planta generadora cerca de la frontera, para abastecer de electricidad al Sistema Interconectado del Norte Grande chileno.

García, que no ha expuesto un plan de desarrollo del Perú, quiere contribuir al programa faraónico que Santiago ha elaborado para la región que fue del Perú y que carece de dos puntales estratégicos: agua y energía.

Phillip Durán, enviado especial de El Mercurio para cubrir la VI Cumbre América Latina, Caribe-Unión Europea, añade a su información central un pormenor notable: el lunes, un día después de la cita con García, Piñera se reunió con los abogados extranjeros contratados por Chile para defender su posición en La Haya.

Algo más. Piñera estuvo acompañado de miembros de la cancillería de su país. Entre éstos, María Teresa Infante, funcionaria inamovible desde la época de Pinochet, gracias a que la Marina chilena la patrocina. La señora Infante es recalcitrante enemiga del Perú, lo ha demostrado más de una vez; por ejemplo, auspiciando un estado aymara autónomo, separado del Perú, e introduciendo, en un proyecto de nueva demarcación territorial de Chile, la anexión de parte de Tacna.

Entretanto, García ataca a la Unión de Naciones de América del Sur, renueva su alianza con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, proyanqui descarado y genocida pertinaz, y hace como que ignora peligros latentes.

Horas después de la maniobra de García, se difundió el informe de una consultora contratada por el gobierno en febrero. En apenas dos meses esa empresa ha llegado a la conclusión de que tenemos gas hasta para regalar… a Chile.

La Primera, 19.05.2010