planta nuclear 1Seis años después de la catástrofe de Fukushima, un plebiscito en Suiza sobre la estrategia energética determinó poner fin a la energía nuclear como fuente de abastecimiento para su país.

La victoria, tras el proceso de los votos del domingo, ha sido holgada, pese a algunas encuestas que indicaban lo contrario. El cantón de Vaud ocupó el primer lugar en rechazo a la energía nuclear con 73.5%, seguido por Ginebra con 72,5%. Sólo los cantones de Argovie, Schwytz, Glaris y Obwald, donde no hay ninguna ciudad importante, votaron en contra.

Ahora los promotores de la iniciativa, como debe ser en un país con políticas de Estado, apuntan al desarrollo de energías renovables propias en los próximos años, para no depender del exterior.

Los detractores derrotados ahora lanzan críticas aduciendo que el desarrollo de energías renovables afectará el paisaje o que se corre el riesgo de apagones. Otros dudan de alcanzar el objetivo de reducir el consumo de energía en 43% al año 2015. También aseguran que se dependerá de la importación de energía y que para evitar el alza del costo de energía habría que firmar un convenio con Alemania y con la Unión Europea.

También se cuestiona el cierre de la primera planta, en Mühleberg, que sería en 2019 y esperan que no se pase el costo a los contrbuyentes, indica uno de los críticos, Jacques Bourgeois, citado por La Tribune de Genève.

No obstante, Jacques Bourgeois confía en la innovación tecnológica. “Hay mucho progreso a la vista en este sector. Algunas tecnologías para el almacenamiento de energía están perfeccionándose “, dijo, mientras que Doris Leuthard subraya que son 10 las semanas de invierno que son problemáticas y que por ello no se requiere la construcción de centrales de gas.