Por Ernesto Linares Mascaro*

 

Hay cuatro relatos de corresponsales de guerra que son conocidos sobre los combates navales del 21 de mayo de 1879, entre el blindado peruano Huáscar y la corbeta chilena Esmeralda y entre el blindado peruano Independencia y la cañonera chilena Covadonga. El primero en ser difundido, tanto en Perú como en Chile, fue el escrito por el periodista tacneño Modesto Molina (puede leerse completo aquí) del diario “El Comercio de Iquique”. Otro conocido es el del periodista José Rodolfo del Campo, corresponsal del diario “El Comercio”, que recopiló sus correspondencias al decano de la prensa nacional en el libro “Campaña Naval”, publicado en 1921 y 1979. Otro es el de Julio Octavio Reyes, corresponsal del diario “La Opinión Nacional” de Lima, que apareció en la recopilación de Pascual Ahumada (1884) y en el “Diario de la Campaña Naval escrito a bordo del Huáscar” de Guillermo Ugarte Chamorro (1984). En este último libro también fue publicada una carta narrando al combate enviada, firmada por el seudónimo XX, dirigida al doctor Manuel Tobar y publicado en el diario “La Sociedad” de Lima.

 

combate iquique 2

Yo he encontrado varias correspondencias narrando estos combates en los diarios El Comercio, El Nacional y La Patria, de Lima cuando los revisé hace cuatro años en la Biblioteca Central de la Universidad de San Marcos, relatos que desde 1879 no han vuelto a ser publicados. Espero usar mi blog para darlos a conocer y espero publicarlos en los próximos años. A continuación, subo un relato anónimo publicado el jueves 29 de mayo de 1879 en el diario La Patria y que está en la cuarta página del diario, que era la última, junto con el parte oficial del comandante More de la Independencia.

 

Guillermo Garcia y Garcia

 

LA PATRIA – LIMA, JUEVES 29 DE MAYO DE 1879

(DE NUESTRO CORRESPONSAL)

A bordo de la “Independencia”, Iquique, Mayo 24 de 1879

Señor Redactor de “La Patria”

 

El 21 á las 7.15 de la mañana avistamos Iquique, é inmediatamente nos aprontamos para el combate. En la noche anterior se distinguieron luces, y tuvimos sospechas fuesen algunos de los buques enemigos.

 

No supimos pues que se hallaban en el puerto de Iquique la “Esmeralda” y “Covadonga”, sino cuando estuvimos sobre el puerto, donde también hallamos al trasporte “Limari” de la escuadra chilena. Al aproximarse nuestros buques el “Limari” y “Covadonga” se largaron á toda máquina con rumbo al Sur, mientras que la “Esmeralda” se acercaba a tierra en la parte de bahía, que es formada desde la estación del ferrocarril al Norte del Cerro llamado el “Colorado”. Trabóse un violento combate entre el “Huáscar” y la “Esmeralda”, por los informes que recibió de hallarse esos pasos cubiertos de torpedos, puestos por los chilenos. Estos informes los dio el capitán de puerto Porras (Salomé) al referido Grau. La “Esmeralda” hacía un fuego continuo y desesperado, mientras que el “Huáscar” le contestaba con muchos menos tiros, pero muy certeros; uno de estos traspasó la “Esmeralda”, rompiéndole la maquinaria é imposibilitándola para moverse. Tres veces el “Huáscar” embistió con su proa á la “Esmeralda”; la segunda vez destruyéndole gran techo de su popa: al tercer golpe se abrió la “Esmeralda” por su centro y comenzó a hundirse. Al tocar el “Huáscar” por tercera vez el costado de la “Esmeralda”, el comandante de esta Prat con algunos hombres, saltaron á bordo tratando de abordarlo. De los atacantes solo se salvaron dos, quedando muertos Prat y todos los suyos. Prat con su revólver mató al teniente Velarde, oficial de banderas del “Huáscar”. Al hundirse la “Esmeralda” Grau ordenó bajasen todos los botes y salvasen á los náufragos. De estos se han salvado como cincuenta, incluso ocho oficiales. Todos han sido conducidos á tierra y bien tratados.

 

Entre tanto esto sucedía en el mismo Iquique, la “Covadonga” y “Limari” huian con toda la fuerza de sus máquinas hácia el Sur. El “Limari” por su superior andar, muy luego logró alejarse, pero la “Covadonga” quedó atrasada y sobre ella dirijió sus fuegos la “Independencia” con el gran cañón de proa, que quedó desmontado al octavo tiro, así como el de popa al segundo.

 

¡Qué tal material el proporcionado en el Callao! Esta circunstancia y lo difícil que era atacar a la “Covadonga” con los cañones de los costados de la fragata fueron la que decidieron a Moore, comandante de la “Independencia”, á atacarla con el espolón. La “Covadonga” llevaba dos excelentes prácticos, un Pesantes y un inglés Stanley, á quien nuestro Gobierno ha enriquecido nombrándolo único piloto de Iquique y Molle, y obligando á cada buque que entrase á cada buque que entrase a esos puertos á abonarle 20 soles por su pilotage, desainando a varios hijos del país. Llamamos la seria atención al Gobierno sobre los tales Pesantes y Stanley, dueño este de un pontón en Iquique y embarcado el otro en este puerto en tiempo muy oportuno. La “Covadonga” se corrió hacia Molle, perseguida por la “Independencia”. Trató de favorecerse en este puerto, y dirijida por Stanley se arrimó a la costa y huyó hácia la “Punta Gruesa”, 9 millas al Sur de Iquique. Al llegar frente á esa Punta y en esa circunstancias en que acababan de sondearse 9 brazas al agua [la “Independencia” solo calaba 5|; toco la fragata sobre una roca, cuya aguda punta le penetró por el fondo, levantando los calderos hasta embutirlos en las chimeneas. La “Covadonga” mal herida, pues llevaba varios balazos, y en especial un boquerón que en vano trataban de tapar sus marineros con embreados. Tan pronto como se vió varada la “Independencia”, viró de borde y comenzó un fuego sostenido contra la fragata, que no podía contestar sino con rifles, pues toda la pólvora de los cañones se hallaba sumerjida en el agua. Como dos horas se entretenia la “Covadonga” en este fuego cuando avistó al “Huáscar”, que después de salvar a los náufragos de la “Esmeralda”, venia en su consorte.

 

Despues de elevada la “Independencia” sobre la roca, fue muerto el oficial Guillermo García y García por las balas de una ametralladora que tenía la “Covadonga” sobre su palo mayor. Este joven á los ocho días de casado, según he sido informado, se embarcó en la “Independencia”. Los botes del “Huáscar” comenzaron a conducir á bordo de ese buque á los oficiales y marineros de la “Independencia” dejando clavado en el palo mayor el estandarte, que había caído destrozado del palo de mesana. Los cañones fueron clavados, rotos los rifles y lanzadas al fondo del mar todas las banderas, porque se creía que la escuadra chilena, cuyo paradero se ignoraba por completo, no tardaría en llegar y posesionarse de los despojos.

 

Con una lata de kerosene que un marino inglés á nado sacó de la bodega, se prendió fuego á nuestra desgraciada fragata.

 

La roca sobre la cual se estrelló la “Independencia”, se hallaba como á tres millas de tierra.

 

Se asegura que la “Covadonga” se perdió frente a Pabellón de Pica, y como a las 22 millas al Sur de Iquique.

 

La “Esmeralda” se hundió a las 113/4 de la mañana: á esa misma hora se perdía la “Independencia”.

Nuestras bajas, la mayor parte, después de corrida nuestra fragata sobre la roca, quizás llegan á 50 hombres entre muertos, heridos y ahogados.

 

Un perro de Terranova*, conocido á bordo con el nombre de “Cholo”, salvó a su amo, conduciéndolo herido á tierra y nadando más de dos millas.

  

 

http://elinaresm.blogspot.com/

 

 

terranova

                                                                Perro Terranova (ver demostración de salvataje aquí)

 

 

Artículos relacionados

Santa María de Iquique. En homenaje al día de la madre

Hampón chileno Arturo Prat era alcohólico, falto de coraje y afeminado

La matanza de Santa María de Iquique

Combate naval de Iquique 21-5-1879

Cobarde hampón chileno Arturo Prat disparó contra mujeres y niños que buscaban refugio

La extraña historia de los nudistas chilenos de la Esmeralda el 21 de mayo de 1879

Prat, Serrano y Uribe, los "héroes" de cognac del Combate de Iquique

La caída de Prat en el Combate de Iquique y el cuento chileno del “abordaje” del Huáscar

El afeminado capitán Arturo Prat en la pluma del chileno Vicente Grez

La caída de Arturo Prat. Derrumbe del mito chileno del "abordaje" del Huáscar