Bofetada de Bachelet a García
Aan Cargia
¿Y la "cuerda separada"?


En acto antidemocrático, antiperuano y prochileno, el gobierno de Alan García, a menos de dos meses de asumir el poder, decidió firmar en secreto —de espaldas a la población, al Congreso y violando la Constitución— un TLC con Chile1 lesivo a los intereses y seguridad nacionales. El gobierno de Michelle Bachelet decidió hoy quitar el carácter de urgente a la firma de dicho tratado.

 

Como ya habíamos señalado, a efectos de engañar a la población y burlar al Congreso, García llamó Acuerdo de Complementación Económica (ACE) a este documento, cuando en realidad es de hecho un tratado, puesto que requiere del cambio de la Ley de Promoción Agraria y de la aprobación del Congreso de la República, que ha quedado totalmente de lado al haberse arrogado el Ejecutivo prerrogativas que no le corresponden, con el único fin de favorecer a los inversionistas chilenos en desmedro de los peruanos.

Unanimidad del Ejecutivo y Legislativo en Chile

Mientras que en el Perú García viola las potestades del Congreso, como señalamos en el párrafo anterior, en Chile existe una férrea unidad de ambos poderes para dejar en suspenso el TLC con el Perú en “castigo” por haber acudido a La Haya.

Chilenos se sienten traicionados por García

Según la prensa chilena, había ofrecimientos de García de no tocar el asunto de delimitación cuando invitó a los chilenos a aumentar sus inversiones en el Perú y venderles gas peruano, a cambio de no tocar los asuntos de la delimitación. Por ejemplo, el diputado Tarud señaló: “El [García] dijo que [la delimitación marítima] no sería una cuestión prioritaria y que no iba a estar en el primer lugar de la tabla de su gobierno, sino que buscaría una relación constructiva.”

No podemos decir con certeza que García prometió no tocar esos temas, pero los hechos nos obligan a plantearnos esa pregunta. Recordemos que hubo resistencia del gobierno aprista para llevar adelante la demanda ante La Haya, la cual sólo realizaron después de la presión de políticos, congresistas y sectores de la ciudadanía.

Sobre el latrocionio de más de 37 mil metros cuadrados de tierra en Tacna, alrededor del punto Concordia, tengamos en cuenta que el gobierno criticó y saboteó el viaje de los nacionalistas que tenía como objeto constatar que los chilenos estaban usurpando dicha zona, cuando la acción correcta debería haber sido por lo menos denunciar la usurpación. Queda claro que desde Chile también sabotearon y criticaron ese viaje a nuestro territorio, calificándolo de “provocación”, palabra que fue repetida como loros por la prensa mercenaria y ciertos políticos prochilenos.

Por otro lado, es sospechosa la demora de Jorge Del Castillo en corregir la ley de límites de Tacna, que precisa el punto Concordia, pese a habérsele notificado en abril y noviembre de 2007, lo cual recién efectuó horas antes de presentar la demanda ante La Haya, la semana pasada, sin que al momento haya dado explicaciones satisfactorias por este comportamiento.2

"Cuerda separada"


Cada vez que se cuestionaba el incremento de las inversiones indiscriminadas chilenas inclusive en áreas estratégicas, el gobierno salía a decir que la delimitación y la economía se tienen que llevar por "cuerda separada". Es decir, sostenía con terquedad que no había relación entre ambos asuntos.

Hoy Chile demuestra que no hay tal “cuerda separada”, pues en represalia por la justa demanda presentada por el Perú ante el tribunal de La Haya, deciden quitar el carácter de urgente al TLC con el Perú.

Las discrepancias limítrofes están necesariamente ligadas a las relaciones económicas, sería absurdo pretender que una cosa es totalmente independiente de la otra, hecho que han demostrado los países más importantes, incluso ahora, en pleno siglo XXI, Japón se niega a establecer relaciones comerciales plenas con Rusia debido a la disputa que sostienen por las islas Etorofu.3

“Gesto inamistoso"

No obstante haber el Perú recurrido primero a la diplomacia, canal que fue rechazado por Chile, nuestro país se vio obligado a presentar la demanda a La Haya, ciñéndose al respeto por el derecho internacional, pero este gesto de hacer respetar su soberanía es interpretado por Chile como ”inamistoso”. El senador chileno Hernán Larraín afirmó: “El gesto inamistoso del Perú debe ser respondido".

¿Y si se van las inversiones chilenas?

Los chilenos han optado por esa decisión no obstante tener unos 6 mil millones de dólares invertidos en el Perú. Si la situación les preocupa y deciden retirar sus capitales de nuestro país, consideramos que el panorama en el Perú cambiaría para bien, por los siguientes motivos:

  • Ante su incapacidad para realizar negocios honestos exitosos, los chilenos recurren a mafias que se coluden con funcionarios corruptos para obtener beneficios ilícitos (casos Gildemeister, Lan, Luchetti, etc.).
  • Hay capitales de oscura procedencia, como Cencosud, ligado a la colonia nazi Dignidad y a la protección de un violador de 28 niños, asuntos que no han sido debidamente esclarecidos.
  • Empresarios chilenos, como Cencosud, son conocidos violadores de los derechos laborales, hasta llegar a límites morbosos, como obligar a usar pañales a sus trabajadoras para que no usen los servicios higiénicos.
  • En el Perú los chilenos se asocian para ejecutar acciones empresariales antiperuanas dirigidas a socavar el éxito de los competidores peruanos.
  • Como los chilenos desprecian a los peruanos, no pocas veces traen basura para vender, por ejemplo artefactos usados los hacen pasar por nuevos. Estos comportamientos pueden revestir características de gravedad en los rubros alimentación y fármacos.
  • Los chilenos asocian sus inversiones al uso de las armas como señala su Libro Blanco.
  • Las empresas chilenas incurren en espionaje contra el Perú (por lo menos está comprobado el espionaje militar de Lan).

La lista de aspectos negativos y mafiosos sería interminable. En resumen, si se van los chilenos con sus capitales, las mafias se irán con ellos y sería oportuno invitar a capitalistas de países de primer mundo como Europa y Estados Unidos, que desplacen a los empresarios provenientes de Chile, país subdesarrollado y delincuente.

El propósito de “castigar” al Perú, creyendo que Alan García Pérez representa los verdaderos intereses de nuestra nación es sancionar como a su sirviente al Presidente de la República, que, contra su voluntad, se vio forzado a presentar la demanda peruana ante La Haya. Lo que no saben los chilenos es que con esta decisión tendente a congelar el TLC hacen un enorme favor al Perú, puesto que la mayoría de la población [no representada por el prochileno partido aprista] entiende que las inversiones chilenas en el Perú son un peligro para la seguridad, como lo han señalado oportunamente militares y políticos peruanos, y un peligro para nuestro desarrollo económico, que se ve mermado por la competencia desleal de los chilenos.
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1 Ver: PELIGROS DE UN TLC CON CHILE

2 Ver: Del Castillo debe dar explicaciones al país

3 Ver: Autoestima nacional, intereses nacionales y recursos naturales