Del Castillo al Congreso para explicar el miedo de García a Chile

Alan garcia

Por venta de gas a Chile

Ante las deprimentes declaraciones vertidas este 7 de junio, sin precedentes en un Presidente de la Republica, quien manifestó su miedo a las represalias de Chile si no vende gas a ese país, el congresista Juan Carlos Eguren, de Unidad Nacional, solicitó la presencia del Presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, para que explique las raíces del temor de García.

 
"Nos preocupa que el presidente García diga que tiene miedo de que los chilenos se enojen, que no nos compren mil millones de dólares y nos devuelvan a los cien mil peruanos que están en su país si no les vendemos gas. Parece que el país del sur lo tiene asustado y amedrentado y eso lo debe explicar el jefe de gabinete en el Congreso", manifestó Eguren. Los hechos nos deben llevar a un análisis lógico:

¿Temor por amenaza?

Una de las razones por las cuales García se habría mostrado miedoso sería alguna amenaza lanzada desde Chile —y que los peruanos no conocemos, excepto García—, lo que habría llevado al Presidente a manifestar su miedo a las represalias, que consistirían en la expulsión a 100 mil peruanos y el corte de sus importaciones del Perú.

Si la amenaza fuese cierta, el hecho debería ser suficiente para cortar relaciones diplomáticas y comerciales con Chile, como lo haría cualquier país civilizado, pues no puede permitirse que un estado pretenda los recursos de otro bajo amenazas de represalias.

Si no hay ninguna amenaza

La segunda posibilidad sería que Chile no haya lanzado ninguna amenaza, esto es, García estaría lanzando sus temores sobre presuntas represalias por sí mismo. Pero esto respondería sólo a dos alternativas:

1) García se propone desatar una campaña psicosocial de terror hacia Chile, para que por temor el Perú ceda a ese país todo tipo de beneficios económicos yendo inclusive contra los propios intereses peruanos. Habría recurrido a esta estrategia, como admitió, tras constatar que hay oposición de casi todos los partidos a la venta de gas a Chile. Entonces esta maniobra respondería a algún trato secreto entre García y el estado chileno, bajo condiciones extrañas pactadas en la oscuridad, como podría ser una gigantesca coima, lo cual no sería ninguna sorpresa viniendo de chilenos, como ya sucedió con los millonarios pagos a Montesinos.

2) Si no hay amenaza y ningún pacto con los chilenos a espaldas del Perú, entonces estaríamos tal vez ante un deterioro mental del Presidente, pues sólo se hablaba hasta ahora de una presunta psicosis maníaco-depresiva, mal que hace que las personas pasen de fases depresivas a fases maniacas o de euforia. Sin embargo, este trastorno bipolar1 no se caracteriza por las alucinaciones, lo cual responde a otras enfermedades mentales más graves y discapacitantes, como la esquizofrenia2. Aunque el trastorno bipolar sí puede ser incapacitante y puede requerir de internamiento obligatorio del paciente en un establecimiento psiquiátrico.

Esta segunda hipótesis debería ser comprobada por el bien del país, pues de haberse agravado los males psiquiátricos del Presidente de la República, el Congreso estaría obligado a declarar su incapacidad, según Artículo 113.º de la Constitución Política del Perú, que contempla la vacancia del Presidente de la República por incapacidad moral o física. Un mal cerebral incapacitante es una forma de incapacidad física. En este caso, el Congreso debería determinar la verdad sobre el estado cerebral del Presidente, pues si goza de salud, debe investigarse la existencia de oscuros manejos en las pretensiones presidenciales de favorecer a Chile contra los intereses nacionales.

Si no goza de salud mental, el Congreso debería declarar su incapacidad en forma urgente, pues el Presidente no es cualquier trabajador, sino que ocupa el cargo más importante en el Perú.


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1 Los síntomas que se pueden presentar en el trastorno bipolar (mal de los maniaco-depresivos), son los siguientes, según las definiciones internacionales de psiquiatría:

Episodios depresivos, con características parecidas a un episodio depresivo mayor. Las fases depresivas cursan con:

  • Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
  • Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
  • Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
  • Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar "en cámara lenta."
  • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
  • Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta y aumento de peso.
  • Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
  • Inquietud, irritabilidad.
  • Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.


· Episodios de normalidad o eutimia (de unas palabras griegas que significan: humor normal, o ánimo normal).

  • Episodios maníacos, con los síntomas que se exponen a continuación. Un episodio maníaco cursa con algunos de los siguientes síntomas (más de tres):
  • Autoestima exagerada, o sensaciones de grandeza.
  • Disminución de la necesidad de dormir.
  • Ganas de hablar, mucho más de lo que es necesario.
  • Sensación de pensamiento acelerado.
  • Gran distractibilidad, pasando de una a otra cosa con facilidad.
  • Aumento de la actividad (en el trabajo, en los estudios, en la sexualidad...)
  • Conductas alocadas, implicándose la persona en actividades más o menos placenteras, pero que suponen alto riesgo (compras excesivas, indiscreciones sexuales, inversiones económicas...)
  • Euforia anormal o excesiva.
  • Irritabilidad inusual.
  • Ideas de grandeza.
  • Aumento del deseo sexual.
  • Energía excesivamente incrementada.
  • Falta de juicio.
  • Comportarse en forma inapropiada en situaciones sociales.
  • La persona puede estar hostil y/o amenazar a los demás.
  • Olvido de las consideraciones éticas.
  • Un episodio maníaco causa una gran incapacidad en las actividades habituales de la persona que lo padece.

Normalmente la persona está exaltada y “fuera de razón”, y no sigue las normas adecuadas en sus conductas laborales, sociales o de estudios. Puede tener consecuencias desagradables:

  • Empobrecimiento del juicio.
  • Hiperactividad improductiva.
  • Hospitalización involuntaria.
  • Problemas legales y/o económicos.
  • Conductas antiéticas (por ejemplo: disponer de dinero no propio, o apropiarse de hallazgos de otras personas).
  • Cambios inadecuados en cuanto a apariencia (indumentaria llamativa, maquillajes extraños, intentos de aumentar un aspecto más sugerente en lo sexual, etc.)
  • · Actividades que demuestran actitudes desorganizadas o raras (repartir dinero, dar consejos a desconocidos con quienes se cruzan, etc.
  • ·



2 La esquizofrenia, según definiciones psiquiátricas internacionalmente aceptadas, supone:

  • Síntomas positivos: exceso o distorsión de las funciones normales como:
  • Alucinaciones: percepciones que no existen que pueden ser auditivas, visuales, táctiles, olfativas o gustativas (las 2 primeras son las más comunes).
  • Ideas delirantes: alteraciones del pensamiento, ideas falsas e irreductibles al razonamiento argumental.
  • Lenguaje desorganizado e incoherente (suelen ser ideas de persecución, de grandeza, religiosos, de celos e hipocondríacos).
  • Comportamiento gravemente desorganizado (agitación, incapacidad de organizarse y de mantener la higiene personal) o catatónico (con una disminución de la actividad psíquica y motora hasta llegar a una falta total de atención y rigidez).
  • Síntomas negativos: parecen reflejar una disminución o pérdida de las funciones normales. Los síntomas negativos comprenden restricciones:
  • Embotamiento afectivo: no reacción ante estímulos emocionales.
  • Pobreza del habla (alogia).
  • Abulia o apatía: falta de voluntad, incapacidad para persistir o para iniciar una actividad.
  • Anhedonia: incapacidad para disfrutar de los placeres.