Diputados chilenos rechazan expresiones de Donayre y se inmiscuyen en asuntos internos del Perú

No cesa la vulgaridad de las instituciones chilenas. En respuesta a las expresiones del general Edwin Donayre, la Cámara de Diputados de Chile, por unanimidad, aprobó un proyecto por el cual expresa "su más enérgico rechazo a las declaraciones ofensivas contra el pueblo chileno" emitidas por el jefe del Ejército peruano, Edwin Donayre, el 25 de noviembre.


Con una votación de 46 votos a favor, el acuerdo reitera como corporación "la necesidad de mantener las relaciones entre Chile y Perú en el mejor nivel posible". Ellos mismos lo admiten: tienen la necesidad de mantener relaciones con el Perú. El Perú no tiene necesidad de Chile.

El documento agrega que el conflicto marítimo que está pendiente y que debe resolver la Corte de La Haya "es un problema que, junto a las declaraciones del general Donayre, puede dificultar seriamente las relaciones".

En un tercer punto, los diputados lamentan "que el Comandante en Jefe del Ejército de Perú tenga una actitud que no se compadece con la buena predisposición que ha tenido Chile con las peruanas y peruanos que viven en nuestro país".

Nada más falso, puesto que son constantes y abundantes las quejas de peruanos residentes acerca de la discriminación y agresiones verbales y físicas que padecen en Chile, con muertes inclusive. Además alientan la discriminación contra niños peruanos en las escuelas.

En el documento también consideran un agravante que el Perú haya demandado a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en un juicio que puede durar 6 ó 7 años, "y que adicionalmente haya impreso 7 millones de textos escolares para explicar su posición".

Es decir, según los chilenos, deberíamos quedarnos contentos con el latrocinio de nuestro mar y no recurrir a La Haya

Vemos, además, que tanto el poder ejecutivo como los parlamentarios chilenos actúan con gran vulgaridad al inmiscuirse una y otra vez en los asuntos internos del Perú: es un asunto interno y soberano la permanencia en un cargo de un Comandante General del Ejército y de cualquier funcionario público; y es un asunto interno y soberano decidir qué textos se entrega a los escolares. A Chile no le corresponde opinar sobre esas materias.

El 25 de noviembre, Donayre, en un reunión social, hablando en el contexto del problema limítrofe con Chile, había señalado, ante el supuesto de una invasión militar chilena: "He dado la consigna que chileno que entra ya no sale, saldrá en cajón. Si no hay suficientes cajones, saldrán en bolsas de plástico".

Si Bachelet con todo su poder ejecutivo y si los congresistas chilenos está disconforme con la diplomacia peruana, ¿por qué no cortan relaciones diplomáticas y comerciales? ¿Por qué amenazan y no actúan? No sean ridículos, sean consecuentes, como ya lo dijimos en otro artículo:

Vamos chilenos, el gobierno peruano no está destituyendo a Donayre a pedido del gobierno chileno, corten las relaciones comerciales y diplomáticas, que no necesitamos de sus mafiosas empresas ni de sus espías en nuestra tierra, ¿por qué no se van?

En el Perú, la presencia de las inversiones chilenas es más conocida por casos como el de Lucchetti, que entró a besar los pies de Vladimiro Montesinos en la salita del SIN, para pagar una coima millonaria a cambio de favores “especiales” del gobierno.

No son lo suficientemente valientes como para entrar a competir con las empresas peruanas de igual a igual, sino que tienen que ampararse cobardemente en mafiosos para que les den ventaja.

Estaremos viendo a ver si son lo suficientemente valientes para cortar sus relaciones comerciales y diplomáticas. Chilenos en el Perú, ¡no los necesitamos! ¡Son ustedes los que necesitan de nosotros porque su país es miserable en recursos naturales y recursos humanos: son gente degenerada por la apología del delito contra el Perú!