Los expulsan de otros países y se enquistan en el Perú

Herbert Mujica

¡Antes de nacer, empresa ya participaba de millonario festín con el patrimonio del Perú! 

No sólo la chilena Lan acapara la navegación aerocomercial peruana mediante concesiones que son materia de investigación. Para cerrar el círculo, LAP y Swissport, compañías de orígenes cuestionables, se han apoderado del manejo de nuestros aeropuertos burlando hasta los mismos contratos que firmaron, ante la complicidad de altos funcionarios del ejecutivo y el silencio de la gran prensa, que más bien interesadamente se encarga de predicar que los peruanos somos incapaces de gerenciar empresas estatales. Para darnos más detalles de esta red, que se remonta al gobierno fujimontesinista y sobrevive a Paniagua, Toledo y García, el periodista Herbert Mujica conversa con Por Nuestro Perú sobre este increíble escándalo, del cual ofrece pormenores y documentos en su libro ¡ESTAFA AL PERÚ! ¡Cómo robarse aeropuertos y vivir sin problemas!, que será distribuido en los próximos días.
 
―¿Cuáles son los aspectos más saltantes de los inicios de estos contratos aeroportuarios?

―Es una concesión que podemos definir como la carrera de un solo caballo, la ganó Lima Airport Partners (LAP), una empresa que no existía como tal al momento de la concesión; quien la suscribe es un señor Guillermo Morales Valentín, quien no tenía poderes, pues la empresa no existía y no tenía experiencia, porque recién se formaba en el manejo de los puertos. Las irregularidades se han producido continuamente, han pasado los años y los 1400 millones de dólares que el ministro Silva Ruete afirmó que la empresa iba a invertir nunca llegaron. Por el contrario, mediante una adenda propuesta por Lima Airport Partners hay una deuda de 125 millones de dólares con bancos norteamericanos que nadie sabe si se están pagando, pero si no la paga LAP la va a tener que pagar el pueblo peruano.
 

―¿Qué funcionario autorizó o suscribió la adenda?

―Fue el abogado Richard Díaz, de Ositrán, en nombre del estado, el 2003 cometió esta barbaridad contra los intereses del Perú. Con Swissport sucede otra irregularidad.

―La empresa ganadora no tenía experiencia, pero ¿qué otras empresas norteamericanas o europeas podían haber postulado, pero no se las consideró, o no se las invitó?

 

La ministra actúa casi como una custodia de los intereses de la empresa y no del país.

 
―Proinversión puso las reglas, las cuales cambió en diversas oportunidades, con lo cual aburrieron a la única otra participante, que era Asa (Aeropuertos de México), y se fueron porque las reglas estaban hechas para otra empresa, Swissport, que a la postre ganó y aparece como concesionario, pero como adjudicatario otra empresa de reciente formación, Aeropuertos del Perú, lo dice el contrato. Pero las dos empresas tienen una sola representante legal, la abogada Leoni Roca, ex jefa máxima de Ositran en tiempo de Pandolfi y una misma dirección. Si a Swissport, que tiene experiencia en servicios periféricos, se le da la concesión no de uno, sino de 12 aeropuertos, es un misterio que se debe investigar.
 
Probablemente la oferta no fue presentada en forma atractiva por Proinversión a otros postores, ellos deberían explicar por qué su oferta fue tan pobre. El mal ejemplo cunde, como con LAP, que tampoco tenía experiencia, recién se formaba, ni siquiera existía cuando se hace la concesión. Las irregularidades no pueden ser más flagrantes.
 
El tema de Swissport es otro tema, pero también fue carrera de un solo caballo, para los doce aeropuertos, a fines del año pasado, donde siguen el mal ejemplo de LAP. En febrero de este año fueron expulsados de Bolivia por no haber invertido los dos millones de dólares a los que se habían comprometido. 
 
―¿Qué grupo de inversores más forman parte del accionariado?
 
―La opinión pública debería saber quiénes son los que participan en Swissport y Aeropuertos del Perú y cuál es la experiencia que tienen en el manejo de aeropuertos. Debe realizarse una investigación exhaustiva, todo esto viene con el mismo personal del gobierno de Toledo, que a su vez viene del nefasto gobierno de Paniagua y éste del gobierno delincuencial de Fujimori. El camino delincuencial es el mismo, probablemente hay una oportunidad con este Congreso y el gobierno actual de entender que estas cosas no deben ser aceptadas. Si sale un testimonio como el que modestamente he puesto en la palestra, y tiene documentos que así lo afirman, lo mínimo que se debe hacer es investigar, si me equivoco asumiré la responsabilidad, pero por lo que veo antes de la publicación, he puesto a mucha gente nerviosa, que ya están comenzando a llamar por teléfono y hostilizar. Debatamos, ahí están los documentos, que compren el libro y refuten si pueden. 

―¿Qué beneficios alegan los funcionarios que estas concesiones traen? 

―Dijeron que iban a traer 1400 millones de dólares para Jorge Chávez, un aeropuerto remozado, pero quien pase por la avenida Faucett va a encontrar una especie de nicho gigantesco que es un hotel que en caso de siniestro obstruye la zona de evacuación. Sería interesante saber si contaron con autorización de Defensa Civil, si hicieron algo respecto de esa estupidez, que es de lo más feo, no entiendo cómo en el frontis de un aeropuerto internacional pueden haber construido eso. Pero ellos quieren aparentar haber hecho muchos gastos, y lo que cuesta un precio lo hacen aparecer como si fuera más, porque lo que necesitan es justificar gastos. Además dicen que tendrá 400 camas, sería el hotel más grande del Perú, ¿se justifica esa construcción elefantiásica para el aeropuerto? Aquí no hay gato encerrado, ¡hay dinosaurio encerrado! Quizás me equivoco, pero se debe demostrar esa necesidad a la opinión pública. Además ¿quién ha supervisado la arquitectura, que debería ser armoniosa? Sin ser arquitecto puedo decir que eso es un adefesio, es un problema muy serio de fealdad, ¿cómo se ha permitido? 

―¿Son claras las cláusulas de esos contratos para los incumplimientos? 

―Sí, pero hay cuatro adendas, LAP solicitó detalles a su favor y se los concedieron, según su ridícula capacidad logística y mínima capacidad financiera. Han adecuado un contrato como si fuera un zapato que se modifica cuando el pie crece. Además ya hay una quinta adenda, por lo que ya estamos hablando de otro contrato. Cuando se hace un contrato se hace para cumplir y se supone que las empresas han calculado perfectamente sus posibilidades, de manera que no se puede cambiar las reglas de juego a la mitad, eso es burlarse de la opinión pública y de los estados. 

―¿El contenido de las adendas significa salvar las responsabilidades por los incumplimientos? 

―Por supuesto, en la adenda cuatro, de mayo del 2003, se prevé que ya no se construya la pista 4 del Jorge Chávez, lo cual es un crimen contra la infraestructura, porque la pista ya está vencida. No sólo nos exponemos a accidentes o muertes, sino a que la aviación mundial nos rebaje la categoría del aeropuerto, con lo cual la mitad del turismo internacional dejaría de llegar al Perú por la irresponsabilidad de una empresa que nadie sabe si ha cubierto el seguro este año. Sería interesante que LAP diga si ha pagado el seguro. 

La cuarta adenda implica que LAP se endeudará con aval del estado por 125 millones de dólares, en lugar de que ellos lo asuman con su importante capacidad financiera, pero ellos se endeudan como empresa concesionaria contra lo que ingresa diario, ni siquiera ponen capital propio. Es un riesgo si tramposamente ya se quieren fugar, en Costa Rica trabajan como Alterra y ya los están botando, y ¿quién paga? Estas adendas son crímenes contra el estado, ellos han cambiado los contratos según sus intereses, eso es inaceptable. Me propuse investigar con otros ilustres colegas que también han denunciado este tema. Por eso sostengo que esto es cómo robarse aeropuertos y no tener problemas. 

―Al respecto, ¿ha manifestado algo la ministra de Transportes? 

―Tardíamente ha informado sobre la quinta adenda, que no es sino otra de las prerrogativas que plantea con descaro LAP al país para cambiar el contrato. La ministra actúa casi como una custodia de los intereses de la empresa y no del país. Eso no es raro, ella viene del grupo vendepatria de Pedro Pablo Kuczinsky, ex miembro de la concesión por COSAPI del Jorge Chavez hasta el 2003 y tienen una influencia muy marcada. El examen y escrutinio debería correr por cuenta de este Congreso con una comisión investigadora, y que metan presos a todos los delincuentes de cuello y corbata, como en el caso de Ositrán: nunca han defendido al estado sino que han permitido que estas empresas hagan lo que les da la gana. Hace un mes y medio he preguntado al propio gerente de Ositrán si LAP está pagando los préstamos que ha adquirido con el aval del estado y el señor no supo responder, porque lo más probable es que no estén pagando. Esto no es información privada, es una empresa privada con intereses públicos y el público tiene derecho a saber, el Jorge Chávez es de los peruanos, no de LAP. 

―En todo este problema, ¿qué argumentan los empresarios? 

―Les hemos escrito y nunca han respondido, no han tenido la gentileza de responder o pedir que quien diga estas cosas comparezca ante la justicia, por eso, alguna razón debo tener. El que calla otorga. 

Es necesario exigir que no se burle la voluntad del pueblo, tenemos derecho a tener empresas expertas en el manejo de aeropuertos y una aviación moderna, no el engaño y la falta de buena fe. Basta remitirse al capítulo II, donde el ex gerente denuncia a su empleadora LAP. Si eso ocurre, podría decir que son caimanes del mismo pozo, ¿será que ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón? La opinión pública tiene que saber, existe la ingratísima posibilidad de que hayamos tratado con delincuentes. Es una concesión de 30 años, pero como van quizás no lleguen al quinto, ya los están botando de Costa Rica. No puedo decir que tengo la verdad, pero se debe investigar y castigar ejemplarmente a los fautores de estas barbaridades, esto es traición a la patria. 

―¿Cómo decidieron publicar el libro? 

―Es decisión de un grupo, tan sólo soy modestamente el que organiza los contenidos, quien presenta las cargas de las pruebas, he escrito creo sesenta artículos sobre este caso, lo cual me da cierta posibilidad de tocar el tema y hacer un compendio, toda vez que los sinvergüenzas de esta empresa ya quieren hacer una quinta adenda. Uno dice non plus ultra, no más allá. ¿Hasta cuándo? Pero hay una prensa que se calla Dios sabe por qué, pero como tengo mis motivos patrióticos, y como dijo Gonzales Vigil, digo que yo tengo que acusar, yo acuso. 

―En toda esta maraña de irregularidades, descuidos y negligencias, ¿cuál es la debilidad central del sistema para que permita estas aberraciones? 

―El tema fundamental es cómo traicionar al país legalmente. Hay que revisar toda una legislación y que el empleado público entienda que el estado le paga su sueldo, le custodia a sus hijos, de lo que se trata es que sean funcionarios honrados, amantes del país, que no se vendan por dinero y que no permitan cuatro adendas como en este contrato, o que le regalen Proinversión a una empresa como Swissport (ahora Aeropuertos del Perú), que no conoce manejo de aeropuertos.

Tenemos un gran reto, poner la soga al cuello a quienes traicionaron al Perú, ningún país con una corrupción de esa naturaleza avanza, todo está podrido. El sistema corrupto no sirve para nada. Hay muchos mermeleros que saben todo esto y se callan y hay que denunciarlos, hay jueces, políticos, es un asunto nacional donde debemos decir las verdades. Es un tema ético, la necesidad pública debe estar por encima de los intereses particulares, si existen prebendas para que las autoridades otorguen licencias y contratos, se trata de un sistema de corrupción. Tenemos que hacer una cuestión mental de estado en políticos, periodistas, pero es hay miedos de comunicación que no dicen la verdad, es un asunto muy grave, hay personajes que todos saben que surgieron de la corrupción, pero nadie se los dice y pasan como grandes señores. Esto debe parar, el libro es una señal de alerta. 

―¿Desea añadir algo más? 

―Estoy encantado de estar con Con Nuestro Perú, tenemos que seguir trabajando juntos, el Perú es de todos los peruanos, todos aquellos que quieran ganarse su derecho tienen el camino expedito de romper el pacto infame de hablar a media voz, como decía Gonzales Prada.