Los mayores aportan

Abuela y nieto

Por María José Atiénzar (*)

Las personas mayores representan un sector creciente en las sociedades desarrolladas. Es un gran desafío poder responder a sus necesidades de atención en salud, relaciones o pensiones, pero no lo es menos que sigan activos y aportando a su entorno la valiosa experiencia de sus años.


Activo, saludable, con éxito, competente o satisfactorio, son las nuevas maneras de denominar al proceso de envejecimiento. El objetivo es implicar al mayor en todo cuanto le beneficia física, psicológica e intelectualmente.

Para Mariano Sánchez, sociólogo de la Universidad de Granada, director del libro Programas intergeneracionales. Hacia una sociedad para todas las edades, los tres pilares sobre los que se basa un envejecimiento activo son la salud, la seguridad y la participación. Envejecimiento activo significa poder llevar una vida integrados en la sociedad, elegir la forma de pasar su tiempo: aprender, trabajar, participar en iniciativas de ocio, cuidar a otros, etc. Se trata de adoptar estilos de vida saludables y aumentar las oportunidades para una vida mejor.

Hay aspectos determinantes que inciden en el envejecimiento activo: algunos tienen que ver con la persona, como la genética y los factores psicológicos; otros se relacionan con la conducta, como el tabaquismo, la actividad física, la alimentación sana o el consumo de alcohol. También inciden la vivienda, los recursos de la comunidad, los factores económicos, la protección social... Y de forma transversal, el sexo y la cultura de la persona.

Reunirse con amigos, estar con los nietos, hacer la compra, ir a la cafetería, leer, pasear, ver la tele… son actividades frecuentes de nuestros mayores. Pero ellos desean también asistir a espectáculos, bailar, cuidar un huerto, practicar algún deporte, hacer voluntariado, viajar y ser útiles.

Los mayores que participan en redes sociales y actividades tienen mejor salud física y mental. Es como rodearse de “colchones” protectores con familiares, amigos, vecinos, clubes y asociaciones donde funciona el apoyo mutuo. Gracias a la compañía y la ayuda se amortigua el impacto de las pérdidas y su factura en soledad y depresiones.

Los programas intergeneracionales tratan de aprovechar el potencial de los encuentros e intercambios entre personas y grupos pertenecientes a distintas generaciones. Hay cientos de ideas creativas y valiosas.

La pequeteca: cuentos para educar en valores. Implica a la familia, a la escuela y a la biblioteca. Hace protagonistas a las personas mayores y revaloriza sus conocimientos para provocar un enriquecedor contacto entre generaciones.

Nuestros Mayores Activos, se desarrolla en más de 30 municipios españoles y participan jóvenes entre 16 y 80 años, que tras una breve formación realizan actuaciones de recuperación del acervo cultural en los colegios, cuentacuentos, teatro, abuelos que enseñan a nietos, etc.

Hay un grupo de abuelas que realizan El día de ses padrines con niños y niñas a los que transmiten las tradiciones de su región balear, comidas típicas o costumbres de fiestas populares, mientras enseñan las normas de respeto y convivencia.

También se realizan encuentros como De acampada con mis abuelos. Pasar juntos unas vacaciones propicia juegos, excursiones, fiestas de disfraces, manualidades y otras actividades de ocio entre abuelos y nietos.

El Programa Bestalde desarrolla un campo de trabajo con los ancianos de una residencia y unos internos de la prisión que está en su ciudad. Mayores y presos rompen estereotipos haciendo tertulias, paseos y encuentros donde se comparten experiencias y recuerdos.

En el marco de un museo los mayores transmiten a los niños la memoria de los comienzos de las industrias locales. Con el programa La memoria industrial, los veteranos jubilados se reúnen a explicar a los niños cómo era hace casi un siglo el pueblo, qué costumbres tenían, y cómo eran sus trabajos. Así se pueden conocer y recuperar artes, tradiciones y oficios casi perdidos como el de cestero, carbonero, hilandera, pastor, herrero, jabonero o quesero.

El libro de la vida y Tienes una historia que contar son otros programas donde las generaciones se relacionan. Los jóvenes entrevistan a mayores y rescatan historias y experiencias de interés que luego plasman en hermosos textos.

Convive con Mayores es un programa de la ONG española SOLIDARIOS para el Desarrollo, en el que un anciano y un estudiante se aportan compañía y espacio cotidiano en la casa del mayor. O el de Tertulia Intergeneracionales donde un grupo de jóvenes y mayores realizan un programa de radio en Granada.

Es bueno que haya muchas iniciativas. La familia extensa se ha debilitado, además nos vemos segregados por edades en los procesos sociales y la población está envejeciendo. Hay que buscar formas de tener un envejecimiento óptimo, preguntándonos no sólo qué podemos hacer por los mayores sino qué pueden hacer ellos para participar y contribuir al bienestar de todos.

(*) Periodista
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