carlos alberto ostolazaUn acercamiento con el artista

Por Raúl Allain (*)

Zurdo como “el bardo inmortal” Felipe Pinglo Alva y el gran maestro de la pintura peruana Ángel Chávez, Carlos Alberto Ostolaza Ramírez nace en Barrios Altos en junio de 1947, más específicamente en la cuadra doce del Jirón Junín (casualmente a unos metros de donde naciera el autor de “El Plebeyo”), como manifestase en una conversación familiar.

En su infancia desarrolló la inclinación a hacer dibujos inspirado en tiras cómicas de los diarios de la época; un particular sentimiento de querer plasmar su contorno, los juegos, niños y hasta desear dibujar el olor del arroz con leche o la mazamorra morada. De ello parte la visión particular que sustentará sus manifestaciones artísticas en el dibujo y la pintura. Resultado de este afán que permanece vivo hasta hoy en día, ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes de donde egresó con la promoción del año 1971 en la que destaca entre otros junto a Leoncio Villanueva.

Como profesional desarrolla una proficua labor pictórica y siguiendo su instinto traza sus creaciones sobre papel, cartón o cualquier soporte que tenga a la mano, ya sea en alguna mesa de un café o un bar, y así alimenta su bagaje de imágenes de donde nacen sus figuras interpretadas a su manera. Todo esto aún con la terrible inocencia de un niño. Nacen de sus manos en una suerte de caleidoscopio, representaciones particularísimas de paisajes y personas, pero de esta fauna sobresalen las figuras de niños tratados con profundo cariño.

Fue premiado con el 1er puesto de Pintura, ENSABAP (1971). Igualmente obtuvo la I Mención Honrosa del IV Salón de Acuarela, ICPNA a nivel nacional (1974) y el 1er Premio, “Retratos de niña”, Illinois, EE. UU, (1987). Además cuenta con innumerables exposiciones colectivas e individuales dentro del ámbito nacional y el extranjero, como EE. UU., Panamá, Ecuador, México y Bolivia. Y ha ilustrado obras como El niño del dedo verde, El Periodista, entre otras.

Con cerca de cincuenta años en su ejercicio vital, Carlos Ostolaza ha sido galardonado el diciembre pasado por la organización Makungu para el Desarrollo en la Categoría Arte y Cultura, por los mensajes multirraciales de su pintura y en especial lo afroperuano, nos comenta en una amena charla, en la cual también discursa que la pintura es tan importante como cualquier otro trabajo, de profesional u obrero y que los artistas plásticos no son mejores que cualquier otro trabajador. Esta es pues su filosofía como artista y hombre.

(*) Presidente del Instituto Peruano de la Juventud (IPJ) y codirector del sello independiente Río Negro.  


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