Victor Raul HayaA las puertas de la segunda vuelta de las elecciones generales, informamos de nuestra posición, que, como apristas en uso del libre ejercicio del sufragio, hará causa común con las fuerzas democráticas que se oponen a que la primera dama de la dictadura de los años noventa, llegue a la presidencia de la República. A estas alturas de la campaña, queda claro que la señora Keiko Fujimori no solo no repudia los graves crímenes que sentencian a su padre a 25 años de prisión, sino que lo considera inocente de todos ellos. Cuanto más, cree que apenas cometió “errores”. La sentencia de la Corte Suprema del Perú que condenó a Alberto Fujimori, es impecable y contundente. Lo responsabiliza como autor mediato de los asesinatos de Barrios Altos y La Cantuta, calificándolos como crímenes de lesa humanidad; además de sancionarlo por la tortura y secuestro de un periodista y un empresario. Dicha sentencia fue ratificada en los extremos correspondientes, por la Corte Suprema de Chile, cuando autorizó su extradición. Muchos otros delitos han sido juzgados, encontrándolo culpable, pero al no ser las penas acumulativas en el sistema jurídico peruano, queda vigente la más duradera. Están pendientes aún acusaciones muy graves, entre ellas el juicio recién iniciado por el asesinato de campesinos en Pativilca, a cargo del siniestro grupo _Colina a órdenes del dictador. La candidata tampoco dice una sola palabra sobre el saqueo del erario público, que según el Consejo de Seguridad Jurídica del Estado, llega a seis mil millones de dólares, el más gigantesco robo de la historia del Perú. Ello ha dado lugar a 428 procesos penales, existiendo en curso 145 investigaciones, pues solo se han recuperado 184 millones de dólares. Hay casi una veintena de altos funcionarios del régimen autocrático fugitivos, entre ellos los tíos de la postulante.

La señora Fujimori que acompañó a su padre como primera dama durante varios años, jamás se pronunció en contra de los actos ilícitos cometidos, ni denunció la ignominiosa tortura de su propia madre. Cabe recordar que el desprecio absoluto por los valores republicanos, los llevó a pisotear la Constitución de 1979, firmada por Víctor Raúl Haya de la Torre. Violaron entonces los derechos humanos, envilecieron la moral pública, destruyeron las instituciones, despidieron a centenares de miles de trabajadores. En su campaña actual demuestran nuevamente el talante negativo de su tendencia política, al aliarse con la dañina y millonaria minería ilegal o cuando suscriben convenios con dirigentes imputados de construcción civil e incluso, con el senderismo “verde”. El secretario general de su organización, uno de los principales financistas de su campaña, está bajo investigación de la DEA, la Dirandro y la fiscalía, por presunto lavado de activos. La trayectoria de la candidata confirma la misma actitud que degradó al país en los noventa. Por lo cual evitar que el fujimorismo, que ya controla el nuevo Congreso, cope todo el poder, resulta un imperativo ciudadano. Inspirados en el ejemplo moral de Víctor Raúl, de los fundadores y los mártires del APRA, manifestamos nuestra voluntad de contribuir a que el Perú no vuelva a caer en el oprobio de la corrupción y la autocracia. Fieles a nuestros principios democráticos de libertad y justicia social, votaremos por la candidatura alternativa, cuya trayectoria democrática reconocemos.

Lima, 23 de mayo de 2016

Alira Victoria Haya de la Torre
Mercedes Haya de la Torre
Elvira de la Puente Haya
Víctor Raúl Haya de la Torre
Agustín Haya de la Torre
Raúl Arístides Haya de la Torre
Rocío Valencia Haya de la Torre