Hijo de Rómulo León asegura que su padre aclarará la carta a García

Carta de Rómulo León: otro acto del teatro presidencial


Como si fuese un gran hallazgo, el Presidente de la República anunció con todo estruendo que el prófugo Rómulo León Alegría le había remitido una carta, del 5 de mayo del 2008, en la que se desespera por reunirse con García. Según el Presidente, la reunión no se llevó a cabo.


Que se haya reunido con García o no, el hecho no significa que se pueda poner las manos al fuego por el Presidente. Obviamente, García tendría que ser muy tonto para reunirse con Rómulo León Alegría desde el día en que asumió su segundo gobierno, debido a los escandalosos antecedentes de corrupción del prófugo, quien inclusive acompañó a García en viaje para la corrupta venta de los aviones Mirage.

García no puede esperar que nadie sospeche nada de él cuando se refugia en la prescripción para negarse a ser investigado por las denuncias de enriquecimiento ilícito durante su primer gobierno. Como sabemos, de sólo tener la propiedad declarada de un reloj de pulsera antes de asumir la presidencia, pasó a tener casas de playa y un departamento de un millón y medio de dólares en París, sin contar la costosa mantención que debió demandar su numerosa familia, cuyas hijas estudiaron en universidades de Estados Unidos que son de lo más caras.

El hijo del prófugo, Rómulo León Romero, anuncia que su padre aclarará la carta. ¿Significa eso que está amenzando con hablar para revelar quiénes están verdaderamente involucrados en el corrupto banquete?

No obstante, resulta tremendamente evidente la habitual relación de León Alegría con los ministros de García, directa e indirectamente. Resulta evidente también que las gestiones que realizaba en favor de determinados proyectos también resultaron como él las había diseñado, con o sin Canaán.

Un hecho saltante y gigantescamente sórdido es que Canaán se instale en un hotel limeño y que los ministros de García, como si fuesen sus concubinas, acudían uno y otro a la habitación del mafioso.

Las operaciones en pro de determinados proyectos e incluso normas legales que promulga el poder ejecutivo, los cuales resultan o resultarán en perjuicio de los intereses nacionales, como la exportación de nuestro gas, el TLC con Chile, los cielos abiertos para Lan, la concesión del aeropuerto Jorge Chávez, la concesión de Toromocho, las adjudicaciones de terrenos para construcción, las maniobras privatizadoras de las empresas que todavía posee el estado, en las áreas de puertos, agua, energía y hasta Essalud, cuadran perfectamente con la presunta existencia de una gestión de intereses de lo más sórdida.

No vemos quiénes son los que mueven estos hilos, cuántos “Rómulos” hay, ni a qué cuentas secretas irían las coimas por estos “favores”. Pero su existencia no sólo asoma, sino que se instala gritando su presencia en todos los idiomas, sin que los políticos ni la ciudadanía ejerzan un control como se debe. Salvo declaraciones, todas las acciones vienen a ser mediocres contra estas maquinaciones.

Entre los políticos unos dicen que como no son gobierno esperan el 2011, como si estuviesen esperando que la mafia acabe de comerse a todo el país, como si no tuviesen posibilidad de movilizarse y movilizar a la población para poner coto a todos estos escándalos.

Ante esa indolencia, cabe la pregunta: ¿es sólo mediocridad o también complicidad? ¿Hay también “aceitadores” que con sus “aceites” mantienen a la llamada “oposición” engordando plácida en sus cómodas poltronas?