Pinilla: corriendo con anteojerasPinilla: corriendo con anteojeras

 
 
Como los caballos a los que se coloca anteojeras para que vean sólo la pista de carrera y no todo el campo, la ministra de Trabajo, Susana Pinilla, una vez desatados los conflictos sociales a causa de una legislación defectuosa, busca poner un parche al problema, sin querer tener una visión panorámica de la realidad.
Tras los conflictos desatados en Casapalca por la vulneración de los derechos de los trabajadores, ahora la ministra propone como remedio que su ministerio tenga la facultad de imponer sanción de cierre a las minas que incurran en faltas graves previstas en la legislación laboral.
 
 
Si estamos viendo una legislación defectuosa, ¿porqué no revisarla bien? Son acaso sólo las minas las que pueden incurrir en faltas graves? Los sectores productivos son numerosos, desde la pesca, la agricultura, la industria, el comercio, hasta los servicios. La comisión de una falta grave de un empleador no radica en la naturaleza de la empresa, sino en la mala fe del empresario, que puede abusar de los elementales derechos de los trabajadores.
 
 

Los lobbies de la Confiep

 
 

Conocido el anuncio de la ministra, los representantes de los empresarios salieron a decir que no sería justo que por culpa de Casapalca se pueda imponer sanción de cierra a las minas. ¿Dónde creen que están esos señores, en su feudo? ¿Acaso se pueden quebrar los derechos de los trabajadores consagrados en organismos internacionales y no merecer una sanción, de cierre en caso de ser las faltas más graves o reiteradas?

 
 
Los empresarios deberían acostumbrarse a respetar las normas y a ser verdaderamente exitosos, trabajadores y honestos. No obstante representar a las empresas más rentables, siempre tienen que salir a gemir por una ayuditaal gobierno de turno por el más mínimo problema. ¿Por qué hay pequeños empresarios que llegan a ser grandes sin necesidad de comportarse como una eterna plañidera y no como la CONFIEP?
 
No ostante ser correcto que los empresarios tengan la palabra, las intervenciones de la CONFIEP ya resultan exageradas y a veces carentes de vergüenza. En este caso es peor, porque ahora resulta que pretenden pisotear los más elementales derechos de los trabajadores sin recibir una sanción ejemplar.

 

 
 

La ley debe revisarse mejor

 
 
De poco serviría entonces el trabajo que implica una revisión y trámite para la aprobación de esta nueva norma si va a ser una tan limitada que implique después la necesidad de otras nuevas para cubrir las otras actividades. Este criterio absurdo debe ser enmendado de inmediato, las faltas graves las puede cometer un empleador desde el más pequeño hasta el más grande, ya sea industrial, comerciante, agricultor, minero, etc. Las leyes deben abarcar un criterio integral y no una visión más que estrecha, como la propuesta de la ministra.
 
 
 
Si la SUNAT impone cierre por faltas tributarias, el peso de las faltas laborales graves debería ser mayor, pues su incumplimiento hasta podría ocasionar la muerte de un trabajador en el peor de los casos. Una falta tributaria no puede estar por encima de la salud o la vida de un trabajador, sino que el ser humano debe ser considerado como tal, es decir, como el fin supremo de la sociedad.