Alfredo Palacios Dongo
 
Actualmente la mayoría de temas que está viviendo el mundo se encuentran asociados al coronavirus (Covid-19), su rápida propagación ha obligado a autoridades políticas y sanitarias a enfrentar este grave e inédito desafío con riguroso pero necesario aislamiento. En nuestro país, si bien este aislamiento perjudica a toda la sociedad, principalmente afecta a las poblaciones más vulnerables (pobres y pobres extremos) que en medio de carencias necesitan trabajar diariamente para vivir (durante el estado de emergencia recibirán del gobierno S/.25 diarios para subsistir), también estará seriamente afectado el sector informal, 7 de cada 10 peruanos que no son considerados pobres ni pobres extremos.
 
 
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La desigualdad social genera falta de oportunidades
 
En la 50.ª edición del Foro de Davos, realizada en enero pasado, el Foro Económico Mundial presentó la primera versión del Índice Global de Movilidad Social 2020 el cual analiza el desempeño de 82 países (incluido el Perú) para impulsar la movilidad social entre sus habitantes (el concepto se refiere a la posibilidad que tienen los habitantes de un país para ascender de estatus socioeconómico), dicho Índice utiliza pilares fundamentales para medir la promoción de movilidad social, entre ellos: acceso a la salud, a la educación (calidad y equidad) y a la tecnología, protección social, condiciones de trabajo (oportunidades laborales, salarios justos), protección social, atención sanitaria e instituciones inclusivas.
 
Nuestro país se ubica en el tercio inferior (puesto 66.° entre 82 países), y en la región, entre 13 países evaluados, ocupamos el antepenúltimo lugar, solo antes de El Salvador (68.°) y Paraguay (69.°). También ocupamos últimos lugares en factores claves para mejorar nuestra movilidad social: condiciones laborales (76.°), calidad y equidad en la educación (72.°), protección social (72.°), acceso a la tecnología (70.°), instituciones inclusivas (61.°), justa distribución de remuneraciones (59.°), aprendizaje continuo (57.°), acceso a la salud (56.°). La falta de movilidad social está directamente relacionada a nuestros elevados niveles de desigualdad afectando el desarrollo y la sostenibilidad social y económica.
 
Bajo este panorama, la epidemia del coronavirus pasará, pero deberá seguir vigente el esfuerzo del Estado por el incremento de nuestra movilidad social y la lucha contra la desigualdad. Nuestro país no ha avanzado en igualdad social en muchos años por la corrupción, evasión de impuestos, poca inversión para brindar educación de calidad y salud, falta de empleo e informalidad, donde la población más vulnerable es la que sufre las peores consecuencias por falta de oportunidades, principalmente en las zonas más marginadas y deprimidas.
 
 
Expreso, 21.03.2020