Hospitales: Los pobres al garete



Por Herberth Cuba García*


El ambiente de la salud ha tomado con mucha preocupación los diversos informes periodísticos a partir de un supuesto resumen de estudio filtrado desde el Ministerio de Salud referente al funcionamiento del cobro de tarifas diferenciadas en algunos  hospitales de Lima.  Anecdótico resulta sin embargo los calificativos denigrantes al cobro de tarifas diferenciadas, incluyendo desinformación al llamar clínicas privadas a un sistema que no lo es. Estos cobros de tarifas diferenciadas se realizan al amparo de dispositivos legales y las realiza el hospital usando su propio RUC.


En realidad el tema ha sido  ampliamente debatido desde el año 1987 cuando se emitió la Resolución Ministerial que autorizaba el cobro de tarifas diferenciadas en los hospitales. La debacle que nos sumió el Presidente Alan García en su primer gobierno obligó a los funcionarios de los hospitales a buscar mecanismos ingeniosos para enfrentar el gasto de la atención de los más pobres, hecho que se materializó a través de tarifas caras para los que podían pagar, en ambientes mejorados y con sistema hospitalario con servicios incrementados generando utilidades que se dirigían luego para solventar los gastos de los más pobres. Es un sistema solidario, que significa que el que puede pagar subsidia al que no puede pagar. Esto incluía también el pago para los médicos que trabajan en este sistema en modo adicional a su jornada laboral.
 
La crítica al sistema se originó desde varios sectores: el sector empresarial de las clínicas privadas arguyendo competencia desleal, porque no se paga impuestos al regirse por la contabilidad gubernamental (IGV ni renta), cobrando tarifas menores que las clínicas privadas y ofertando mejores servicios. Las clínicas solicitan igualdad, es decir, eliminación del subsidio estatal con sinceramiento de costos, pago de impuestos, y de no ser así, extender las exoneraciones también para las clínicas privadas. La otra crítica proviene de la Asociación Médica Peruana a partir del reclamo de los usuarios, debido a la existencia de un doble estándar de atención médica. Una forma de atención que nació como transitoria para paliar la crisis de esa época se ha hecho permanente generando enormes distorsiones.

Durante su  gestión el ministro de salud Hernán Garrido  Lecca intentó cerrar las clínicas a rajatabla en medio de la huelga médica siguiendo el lobby empresarial, es decir, eliminar la llamada competencia desleal de los hospitales públicos contra las clínicas privadas. Ese intento fracasó porque es indudable que hasta hoy no existe dinero ni subsidio gubernamental  para los más pobres, y continúa  siendo una necesidad ese sistema solidario. El aumento del presupuesto, la creación de la seguridad social universal para todos los peruanos es una agenda pendiente aún en el Perú a pesar de lo jactancioso que nos resulte el  presidente Alan García al referirse al crecimiento económico del Perú.

El Ministro de Salud Oscar Ugarte  le encarga la realización de un estudio al Dr. Manuel Jumpa sobre las "mal llamadas" clínicas hospitalarias cuyo resumen ha publicado el Comercio y que plantea como solución la APP (asociación público privada), es decir, que empresarios privados hagan convenios con el hospital para regentar estas "clínicas". Este mecanismo distorsiona el afán solidario del modelo y lo transforma en uno de lucro.  Las APP han entrado de lleno en Essalud y creo que el ingreso al Ministerio de Salud se hará a través de estas prestaciones de salud con tarifas diferenciadas, mal llamadas clínicas hospitalarias.

Los pacientes, los médicos, la Asociación Médica Peruana rechazamos e hicimos retroceder en su momento la decisión del ex Ministro de Salud Hernán Garrido Lecca por obedecer al Lobby de las clínicas privadas y perjudicar a los pacientes más pobres al eliminarles el subsidio del sistema solidario.  La Asociación Médica Peruana rechaza la "nueva" propuesta del Ministro de Salud Oscar Ugarte filtrada a la prensa que crea las APP  (asociación público privado) porque significa introducir  el lucro privado en un sistema solidario. El resultado de esta propuesta será la  amplificación y fortalecimiento del doble estándar de atención médica en los propios hospitales públicos y el  aumento de la brecha de inequidad entre los pobres y los ricos de nuestro país.

La Asociación Medica Peruana reafirma su propuesta de eliminar el doble estándar de la atención médica en los hospitales públicos, sin desproteger a los más pobres, a través de un mayor subsidio de la caja fiscal lo que se traducirá  en un incremento presupuestal y la creación de la seguridad social universal.

*Presidente de la Asociación Médica Peruana