Jaime de Althaus 4Hace poco el exalcalde de Lima Ricardo Belmont aseguró en RBC televisión que el grupo “El Comercio” tiene interés en la privatización de la salud en el Perú, para instalarse cómodamente en ese sector a lucrar con las enfermedades de los peruanos.

 Al parecer sus lobbies están funcionando, con las intenciones declaradas de continuar la privatización de los servicios de salud y para reforzar que el gobierno haga según sus intereses está mandando a sus empleados a realizar una campaña de privatización de la salud por televisión. Quieren vender la idea de que las empresas, con las asociaciones público-privadas, todo será mejor.

Por ejemplo, Jaime de Althaus y Diana Seminario en un mismo día, este jueves, aparecieron a proclamar las "bondades" de la privatización en Canal N. Es probable que continúen con sus peroratas también desde América TV, Perú.21, Trome, Peru.com, Cosas, Gestión y ahora con los medios que se sumaron a este grupo, La República y Correo.

Este faenón debe ser rechazado por los ciudadanos decentes, pues de continuarse con estos protervos propósitos, el presupuesto que destina el Estado a la salud ya no sólo será para atender a los pacientes y pagar remuneraciones, sino que de allí tendrá que salir una lonja para la ganancia de voraces personajes que buscan enriquecerse a costa de la salud.

Como siempre, estos sujetos salen a pregonar que el Estado no sabe administrar, que una empresa privada lo hará mejor, lo cual no es cierto, pues una y otra vez se ven malas prácticas y hasta muertes en las clínicas privadas, que es precisamente donde el Estado no ejerce una estrecha vigilancia.

La atención en los hospitales estatales, con la falta de insumos, instrumentos, equipos, en una infraestructura todavía no adecuada, es en realidad muy meritoria, pues los galenos peruanos se sobreponen a las carencias y brindan un servicio por encima de lo que se debe esperar, por la falta de recursos.

Es harta conocida la forma de operar de los lobbistas cuando buscan privatizar una institución estatal: se valen de sirvientes o corruptos en el gobierno de turno para recortarle el presupuesto, colocan a incapaces y seguidamente comienzan a criticar “lo mal” que trabaja el Estado.

Resulta también sospechoso que en lugar de destinar los recursos del Estado a las necesidades del sector Salud, se haya gastado en enriquecer a la prensa con propaganda para contrarrestar la huelga médica.

Esto está sucediendo en el sector Salud, donde de ministra colocan a una burócrata que no sabe de medicina, Midori de Habich, sumado esto a un presupuesto deficitario, lo harán de forma sostenida intentando que progrese la campaña de mala imagen del sector estatal en salud, para justificar su privatización.

En lugar de gastar en enriquecer a grupos como “El Comercio”, el Estado debe gastar ese dinero en mejorar las condiciones materiales y las remuneraciones de todos los trabajadores de este sector. Claro está, detrás de El Comercio también estarían intereses chilenos, que ya invierten en salud en el Perú. El Comercio no tiene bandera cuando de ganar se trata, como hizo con sus campañas para favorecer a Lan Chile en perjuicio del Perú.


Si "El Comercio" está interesado en invertir en salud puede abrir una o más clínicas. La atención privada en salud no es una novedad y lo que se sabe es que para dar una buena atención hay que invertir en buenos locales, buen material y pagar bien a buenos profesionales. Y si en el sector privado se quiere tener buenas ganancias, entonces se cobra caro a los pacientes. Pero para obtener ganancias grotescas, es cuando los inversionistas carentes de escrùpulos, mediante sus lobbies, buscan obtener utilidades desmedidas con posiciones ventajosas, en desmedro del Estado, y en este caso, para mal de la Salud en el Perú.

 

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