Investigadores estadounidenses y chinos han llevado a cabo una investigación que demuestra que estos productos pueden ayudar a prevenir el fotoenvejecimiento de la piel por radiaciones UVB
 
Un equipo conjunto de investigadores estadounidense y chino han llevado a cabo una investigación que demuestra que el consumo de zumo y extractos de granada puede ayudar a prevenir el fotoenvejecimiento de la piel por radiaciones UVB. El objetivo del presente estudio fue determinar si el extracto de granada o el zumo de granada pueden disminuir el fotoenvejecimiento cutáneo inducido por UVB, alterar los marcadores inflamatorios y la microbiota cutánea.
 
 
jugo granada
 
En el presente estudio se investigó si el consumo de granada oral reduciría el daño ocasionado por la radiación UVB y alteraría la composición de la microbiota cutánea. Setenta y cuatro mujeres participantes (30-45 años) con Fitzpatrick tipo II-IV fueron asignadas aleatoriamente (1: 1: 1) a un grupo al que se le administró 1000 mg de extracto de granada, 250 ml de zumo de granada o placebo durante 12 semanas. La dosis mínima de eritema (MED) y el índice de melanina se determinaron utilizando un cutómetro (sonda de mexámetro). La microbiota cutánea se determinó utilizando la secuenciación 16S rRNA. El extracto de granada proporcionado a uno de los grupos, aporta una cantidad equivalente de polifenoles que un zumo de granada de 250 ml de volumen.
 
Formación de urolitina. En el intestino, las elagitanninas de granada se descomponen en ácido elágico (EA), que puede ser absorbido y convertido en glucurónido de ácido dimetilelágico (DMEAG). El DMEAG urinario se puede utilizar para determinar la conformidad del tratamiento de los participantes. El EA que permanece en el intestino es metabolizado por bacterias a urolitina A (UA). Después de su absorción en el torrente sanguíneo, la UA circula en forma de UA glucurónido (UAG). En el grupo PomJ, 16 participantes (67 %) mostraron UAG en orina y 8 (33 %) no produjeron UA, mientras que en el grupo PomX 19 participantes (83 %) formaron UA y 4 (17 %) no produjeron UA. En el grupo PomX dos participantes no tenían ni UAG ni DMEAG en la orina, lo que puede indicar que el día anterior a la toma de sangre los participantes no consumieron el producto de granada. Fueron excluidos de los análisis estadísticos de las mediciones cutáneas. No hubo diferencia significativa en orina UAG y DMEAG entre individuos que consumieron zumo o extracto de granada. 
 
Efectos de la ingesta de granada en la dosis mínima de eritema y en el índice de melanina. Los principales hallazgos observados en el presente estudio fueron un aumento significativo de la dosis mínima de UVB para inducir eritema­ en mujeres que consumieron 1000 mg de extracto de granada o 250 ml de zumo de granada al día durante 12 semanas. La dosis mínima de eritema se determina por la dosis más baja de UVB y el tiempo de exposición, para inducir eritema cutáneo. También se observó una tendencia al aumento del tiempo de exposición a UVB (grupo administrado con extracto p = 0,08 y grupo administrado con zumo p = 0,088) y una disminución no significativa de la formación de melanina (grupo administrado con zumo p = 0,16). Tras la exposición a la radiación UVB, los melanocitos epidérmicos producen melanina que se transfiere a los queratinocitos vecinos que protegen a las células del daño a la radiación UV.Sin embargo, la hiperpigmentación conduce finalmente al fotoenvejecimiento ­prematuro y senescencia en los melanocitos.La formación de melanina también se puede utilizar para evaluar el efecto de la exposición a UVB. En el presente estudio en mujeres que consumieron zumo de granada y extracto de granada, la concentración de melanina disminuyó pero no de manera significativa.
 
Efecto de la ingesta de granada en la microbiota de la piel. En cuanto a composición bacteriana, no hubo diferencias significativas a nivel de  Filo, pero sí a nivel de Familia y de Género en las muestras de piel recogidas al inicio y después de 12 semanas de comienzo del estudio respecto al grupo placebo. La evaluación de la microbiota cutánea se realizó en piel sana en un lugar sin exposición a UVB. Por lo tanto, no se pudo establecer si los cambios observados en la microbiota cutánea contribuyeron al aumento de la protección UVB. 
 
Conclusión: La dosis mínima de eritema aumentó significativamente en los grupos administrados con extracto y zumo de granada en comparación con el grupo placebo. Posiblemente este aumento puede ser debido gracias a metabolitos sistémicos de granada como el ácido dimetilellágico glucurónido o la urolitina A glucurónido, que circulan por el torrente sanguíneo. Puesto que en el grupo que tomó extract de granada, los productores de urolitina A mostraron un aumento significativo en la dosis mínima de eritema en comparación con los no productores, los autores sugieren que la urolitina circulante A está involucrada en la protección UVB. Sin embargo, no se pudo establecer una correlación directa entre el aumento de la abundancia MED y las diferencias de población bacteriana. En resumen, el consumo diario de granada oral puede dar lugar a una mejor protección contra los fotodaños UV.
 
Otros estudios: Hay otros estudios que relacionan la aplicación tópica o la ingesta de granada con la fotoprotección.  La aplicación tópica de granada y de ácido elágico mejoró la resistencia de la piel a la exposición a UVB, redujo la descomposición de colágeno al inhibir la actividad de la metaloproteinasa de la matriz (MMP) y la inflamación en células cutáneas humanas irradiadas por UVB y ratones sin pelo. Además, los estudios en animales también demostraron que el consumo oral de ­granada y ácido elágico prevenía el daño cutáneo inducido por UVB. Por ejemplo, el consumo oral de polvo concentrado de zumo de pomelo en ratones sin pelo produjo una reducción de las arrugas cutáneas inducidas por UVB mediante un aumento del contenido de agua en la piel, colágeno tipo I y Hyaluronan. Otros hallazgos basados en estudios científicos, contribuyen  a sustentar  la fotoprotección frente a  UVB de la granada de la piel incluyendo oxidación, inflamación, formación de melanina, apoptosis de queratinocitos, actividad de las metaloproteinasas matrices (MMP), formación de colágeno y elastina y en estudios in vitro¬en fibroblastos cutáneos humanos han sido identificados queratinocitos o piel reconstituida.
 
 
Con información de Asozumos