Gracias a una labor realizada por el Minagri y los gobiernos locales

El Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), a través del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), trabajó junto a diversas Municipalidades, brindando asesoramiento técnico para lograr certificar durante el año 2018 a 420 puestos de venta de alimentos saludables, pertenecientes a los principales mercados de abastos de las provincias de Ica, Pisco, Chincha y Nasca.

Esta certificación los acredita como un establecimiento que ofrece alimentos inocuos, en cumplimiento de las Metas 5 y 20 que consiste en la ‘Certificación de los puestos de venta saludables de alimentos agropecuarios primarios y piensos en mercados de abastos’, del Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal.

Dieciséis gobiernos distritales lograron la certificación, entre ellos: Ica (148), Tinguiña (11), Pachacutec (2), Parcona (12), Santiago (2), Subtanjalla (3), Tate (2), Chincha Alta (156), Alto Larán (2), Pueblo Nuevo (34), Tambo de Mora (2), Pisco (32), San Clemente (2), Túpac Amaru Inca (6) y Nasca (7).

Los puestos que se evaluaron son aquellos donde se expenden vegetales frescos (hortalizas, frutas y tubérculos); carnes frescas (bovino, porcino, ovino, aves y menudencias); granos y cereales (menestras, trigo, maíz) y piensos (alimento para animales).

La certificación como puestos saludables se otorga a aquellos comerciantes que cumplieron con la adecuación sanitaria en el expendio de alimentos agropecuarios primarios y piensos, permitiendo a las municipalidades asegurar el comercio de alimentos en lugares que cumplen las normas de inocuidad agroalimentaria e incentivar la venta de alimentos frescos y saludables para proteger la vida y la salud de los consumidores.

Estas acciones buscan mejorar las condiciones de venta de los alimentos, a fin de proteger a los consumidores finales promoviendo un comercio responsable y el involucramiento de las autoridades locales en vigilar y mantener estas labores.

Proceso

Este proceso se realizó en tres etapas; inició con la capacitación a los integrantes del Comité de Autocontrol Sanitario (CAS) de alimentos agropecuarios primarios y piensos de los mercados de abastos.

Posteriormente, las instituciones ediles realizaron la programación de las inspecciones sanitarias de los puestos de venta de sus mercados de abasto y/o bodegas que están en su jurisdicción; luego adoptar las exigencias sanitarias e higiene necesaria para garantizar la inocuidad de los productos, y realizar la certificación de puestos como saludables.

El ordenamiento municipal permitirá reducir los peligros de contaminación y proteger la vida y salud de la comunidad iqueña.

Esta certificación los acredita como un establecimiento que ofrece alimentos inocuos, en cumplimiento de las Metas 5 y 20 que consiste en la ‘Certificación de los puestos de venta saludables de alimentos agropecuarios primarios y piensos en mercados de abastos’, del Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal.

Dieciséis gobiernos distritales lograron la certificación, entre ellos: Ica (148), Tinguiña (11), Pachacutec (2), Parcona (12), Santiago (2), Subtanjalla (3), Tate (2), Chincha Alta (156), Alto Larán (2), Pueblo Nuevo (34), Tambo de Mora (2), Pisco (32), San Clemente (2), Túpac Amaru Inca (6) y Nasca (7).

Los puestos que se evaluaron son aquellos donde se expenden vegetales frescos (hortalizas, frutas y tubérculos); carnes frescas (bovino, porcino, ovino, aves y menudencias); granos y cereales (menestras, trigo, maíz) y piensos (alimento para animales).

La certificación como puestos saludables se otorga a aquellos comerciantes que cumplieron con la adecuación sanitaria en el expendio de alimentos agropecuarios primarios y piensos, permitiendo a las municipalidades asegurar el comercio de alimentos en lugares que cumplen las normas de inocuidad agroalimentaria e incentivar la venta de alimentos frescos y saludables para proteger la vida y la salud de los consumidores.

Estas acciones buscan mejorar las condiciones de venta de los alimentos, a fin de proteger a los consumidores finales promoviendo un comercio responsable y el involucramiento de las autoridades locales en vigilar y mantener estas labores.

Proceso

Este proceso se realizó en tres etapas; inició con la capacitación a los integrantes del Comité de Autocontrol Sanitario (CAS) de alimentos agropecuarios primarios y piensos de los mercados de abastos.

Posteriormente, las instituciones ediles realizaron la programación de las inspecciones sanitarias de los puestos de venta de sus mercados de abasto y/o bodegas que están en su jurisdicción; luego adoptar las exigencias sanitarias e higiene necesaria para garantizar la inocuidad de los productos, y realizar la certificación de puestos como saludables.

El ordenamiento municipal permitirá reducir los peligros de contaminación y proteger la vida y salud de la comunidad iqueña.