Un ¼ de pollo con sus acompañantes puede aportar entre 800 y 1000 calorías, el 50% de las que necesitamos en el día

Cada tercer domingo de julio en nuestro país se celebra al Día del Pollo a la Brasa y, según la Asociación Peruana de Avicultura (APA), se espera que durante esa fecha se consuman más de un millón de pollos en todo el Perú ya que es uno de los platos preferidos de los peruanos.

Y es que debido a su gran sabor es que muchos optan por pasar por alto las calorías que nos suma el consumirlo, más aún si es de forma constante.  Para que podamos disfrutarlo sin culpas, Jenny García, nutricionista de SANNA Nutrición a Domicilio, nos brinda 4 consejos:

  • ¡Cuidado con la piel!: El pollo es una proteína, lo que es positivo para nuestra nutrición. Sin embargo, la preparación del pollo a la brasa hace que aumenten sus calorías, y convierte al tipo de grasa que hay en la piel en grasas saturadas y trans.

    Además, comenta la especialista, existen estudios que demuestran que el uso de carbón produce hidrocarburos, sustancias químicas que pueden producir cáncer. Por eso, si comemos este plato, es mejor retirarle la piel.
  • El truco está en escoger: Se cree que las ensaladas que acompañan al pollo lo hacen más saludable, pero habría que escogerlas con más detenimiento porque las salsas que usamos para agregarle sabor (mayonesa, vinagreta, tártara, etc.) pueden convertirla en una fuente rica en grasas saturadas y trans. Lo mismo ocurre con el aceite cuando se une con el almidón que proporcionan las papas.

  • Si consideramos que una porción (ensalada, papas, ¼ de pollo y un vaso de gaseosa), contiene de 800 a 1000 calorías, esta representa el 50% del total que necesitamos al día. Por ello, lo ideal es reemplazar los acompañamientos: papas asadas en vez de fritas, refresco natural (chicha, limonada, etc.) y no gaseosa, y ensalada sin vinagreta o aliño.
  • Mejor en el almuerzo: Es el momento ideal porque nos permite digerirlo adecuadamente y preparar nuestro organismo consumiendo alimentos ligeros en las otras comidas: frutas (desayuno) y un omellette (cena), siempre tomando bastante líquido. También mastiquemos despacio para crear la sensación de saciedad.
  • Puedes compensar esas calorías, pero te va a costar: Si bien no es posible eliminar la grasa que nos da este plato (el ejercicio quema las calorías de reserva), podemos mantener nuestra salud con actividad física. Por ejemplo, eliminar el equivalente de calorías que nos suma este plato representa correr dos horas o bailar zumba intensamente una hora.

    Para finalizar, la nutricionista nos recuerda que todo exceso es malo, por ello que limitemos su consumo a una vez al mes, ya que si lo comemos con regularidad, la grasa que adquirimos puede tapar nuestras arterias, e incluso causar aterosclerosis.