Ref: Winnie Overbeek, WRM

Bajo promesas de puestos de trabajo permanentes, desarrollo, construcción de escuelas, de carreteras y pozos de agua, las plantaciones de eucalipto y caucho ocupan grandes extensiones de tierras fértiles de familias rurales, contribuyendo así a la escasez de tierras para la producción de alimentos y al aumento del hambre en las comunidades.

 

monocultivos eucalipto Winnie Overbeek WRM


 
En un momento en que el gobierno de Mozambique defiende vigorosamente y promueve el establecimiento de monocultivos de árboles como una de las soluciones a la crisis climática bajo el falso pretexto de la ‘reforestación’, representantes de las familias afectadas por las plantaciones de árboles en Mozambique (en las provincias de Sofala, Manica, Zambezia y Nampula), Tanzania y Brasil, reunidos el 21 de septiembre para el Día Internacional de Lucha contra las Plantaciones Industriales de Árboles, denunciaron una vez más los graves impactos de los monocultivos de árboles en sus vidas y en el medio ambiente.
 
Los representantes de las comunidades también denunciaron la destrucción del ecosistema, de sus tierras de cultivo (machambas), de las fuentes de agua y de los sistemas de producción locales, provocando el agravamiento y la profundización de la pobreza de las familias de las comunidades rurales, la contaminación de los ecosistemas, del suelo y de los recursos hídricos como consecuencia del uso excesivo e incontrolado de pesticidas, fertilizantes químicos y agrotóxicos.
 
"... el eucalipto y el árbol del caucho han ocupado y destruido las tierras fértiles de cultivo (machambas) y hoy las familias ya no tienen cómo alimentarse y algunas ya no tienen dónde vivir. Si el eucalipto fuera un alimento, sería mucho mejor, pero no lo es. Además, las empresas destruyen los árboles nativos y utilizan productos químicos que contaminan el suelo y el agua. Los pozos y los ríos se secaron y el agua potable escasea".
 
"Cuando uno decide cultivar en un terreno que la empresa reclama como suyo, sufre intimidaciones y amenazas. Esto también ocurre cuando alguien presenta una denuncia a sus líderes o gobernantes locales".
 
Movidos por un sentimiento de angustia y revuelta, los participantes de la reunión realizada el 21 de septiembre expresaron que la tierra en la que producen maíz, yuca y frijoles constituye su único medio de supervivencia, por lo que desde hace años estas comunidades resisten contra los monocultivos de eucalipto de las empresas Green Resources en Mozambique y Tanzania, la empresa Portucel en Mozambique; la empresa Inversiones Forestales de Mozambique (IFM) y los monocultivos de caucho de la empresa Mozambique Holdings en Mozambique.
 
Los reclamos de las comunidades afectadas han sido ampliamente ignorados por el gobierno. Asimismo, las denuncias y quejas presentadas, cuando se responden, se tratan con ligereza, minimizando a toda costa las acusaciones y los sentimientos de las personas que se enfrentan diariamente a la dura realidad de los monocultivos de árboles en sus espacios de vida. A pesar de las innumerables evidencias de que ninguna de las inversiones en plantaciones ha mejorado de hecho las condiciones de vida de las comunidades, el gobierno insiste en promover las plantaciones de monocultivos, negándose a reconocer los innumerables problemas ya evidentes de este modelo extractivista, manifiestamente fracasado.
 
En el encuentro se redactó una carta pública a la que se puede acceder aquí [en portugués o inglés] y pedimos a todas y todos que la difundan ampliamente.
 
 
ADECRU - Acção Académica para o Desenvolvimento Das Comunidades Rurais (Acción Académica para el Desarrollo Comunitario Rural),
Justicia Ambiental Mozambique (¡JA!) / Amigos de la Tierra - Mozambique,
AJOCME - Associação de Jovens Combatentes Montes Errego (Asociación de Jóvenes Combatientes Montes Errego),
Missão Tabita (Misión Tabita) y WRM.