No salimos de la crisis aunque digan lo contrario

Por Xavier Caño Tamayo*


En España, la tasa de paro es superior al 18%. Un dato estremecedor: hay más de un millón de familias con todos sus miembros en paro. Pero en la Unión Europa tampoco van mejor las cosas, aún se destruyen puestos de trabajo: seis décimas más de desempleo respecto al mes anterior. Y nadie asegura que no se continuará destruyendo empleo.


En ese panorama, la corrupción en España ha movido más dinero que el narcotráfico. Políticos, empresarios, abogados, notarios, registradores y otros especímenes robaron al país y blanquearon en diez años in crescendo unos 6.300 millones de dólares. El doble que el Gobierno español gastará en investigación científica e innovación tecnológica en 2010 o del que China empleó para organizar los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Más de 300 personas serán juzgadas en el 2010 en España por corrupción, blanqueo de dinero y otras canalladas.

En Estados Unidos dicen que creció la economía un 3,5%. ¿Qué economía? Dean Baker, director del Center for Economic and Policy Research de Washington, asegura que según el Informe sobre ocupación, demasiados estadounidenses sufren graves problemas. La tasa de paro aumentó casi al diez por ciento, se perdieron 260.000 empleos más en el cómputo de septiembre, la semana laboral media se acortó (por menor actividad económica productiva), muchos trabajadores han sufrido reducciones de salarios y más de dos millones de estadounidenses pueden perder sus hogares el año que viene o el siguiente. Sin embargo los bancos estadounidenses están muy bien. En realidad están mejor que nunca. Sus beneficios ya son casi un tercio de todos los beneficios empresariales. Pero si no hubieran recibido miles de millones del Estado (es decir, dinero aportado por los contribuyentes), los bancos estarían arruinados. El drama es que se les dio dinero sin condiciones.

El economista José Manuel Naredo ha recordado en medio de la profusión de titulares de recuperación que el G-20 (que pretende capitanear la salida de la crisis) ha ignorado la excesiva dimensión del mundo financiero vinculado a los negocios especulativos, lo que es grave porque el peligro de crisis crece con el incremento de la especulación. Pero aún así se insiste en que la suerte de los mercados financieros indica la salida de la crisis.

Y el Centro para la Investigación Económica y Empresarial en EE. UU. informa sobre un aumento del 50% en las gratificaciones de directivos y ejecutivos de bancos y corporaciones respecto al año pasado. Douglas McWilliams, su presidente ejecutivo, ha declarado que los bancos están amasando gigantescos beneficios. La crisis (que provocaron) no parece ir con ellos.

Cifras de beneficios y gratificaciones provocan indignación mientras los bancos conceden créditos con cuentagotas y continúan destruyéndose empleos. Por concretar, Ignacio Goirigolzarri, consejero delegado del BBVA, se jubila anticipadamente con una pensión vitalicia de cuatro millones y medio de dólares anuales. Los cuatro principales bancos españoles (Santander, BBVA, Popular y Banesto, algunos con notable presencia en América Latina) adjudican a sus 16 consejeros ejecutivos pensiones de más de 620 millones de dólares (unos 40 millones cada uno). La pensión acumulada del presidente del BBVA, Francisco González, es de unos 100 millones de dólares...

Hay más remuneraciones, pensiones y gratificaciones obscenas en otros bancos, corporaciones empresariales... Pero unas cuantas empresas medianas o pequeñas que empleaban a miles de trabajadores en Cataluña han cerrado en los últimos meses. Los bancos no les concedieron los créditos que necesitaban.

Alberto Piris diagnóstica la dichosa crisis: “El viejo cóctel de aristocracia sin escrúpulos, dinero fácil y capitalismo global (antes, 'colonial') continúa haciendo de las suyas ya entrado el siglo XXI”. Con más crudeza: en estos tiempos, John Dillinger, Alfonso Capone, Albert Anastasia, Vito Genovese, y Lucky Luciano, por ejemplo, harían un buen papel. Entre tanto, el Nobel Paul Kurgman dice no saber “si habrá otra recesión, pero sí una ralentización del crecimiento y el desempleo seguirá creciendo hasta 2012”.

Es innegable que el hecho de que vayan bien los mercados (que tienen nombres y apellidos, por cierto) no significa que la economía vaya bien; tampoco que hayamos salido o vayamos a salir de la maldita crisis. Y no salimos porque no se hace lo que se debiera: controlar de una vez el sector financiero. La economía irá bien cuando repercuta en que la mayoría de la gente común esté bien.


*Periodsita y escritor
www.solidarios.org.es