García defiende a mafia que vendió Collique

En su presentación del CADE, el Presidente de la República insultó a quienes cuestionan la mafiosa venta del aeródromo de Collique tildándolos de “perros del hortelano”, a la vez que defendió esta sospechosísima venta.

 

Esta irregular venta fue investigada en el Congreso, donde se vio la subvaloración de los terrenos y el perjuicio a la aviación civil, pues es la única escuela de aviación del Perú (ver: La mafia detrás de la entrega del Aeroclub de Collique a chilenos, Caso Collique: castigaron a postor por ofrecer casas más baratas y Venta mafiosa de Collique se puede cancelar sin problemas).

La adjudicación se realizó en las sombras, cambiando subrepticiamente la fecha y lugar para evitar que asistan los congresistas a cargo de la investigación.

También se mintió sobre la real utilización de los terrenos, pues se ocultó que una parte sería destinada a locales comerciales.

García, al igual que Cornejo, señaló que muchas familias tendrán su vivienda. Lo que no explica es por qué no escogen tantos terrenos que se pueden habilitar y tienen que destruir la única escuela de aviación civil, con el agravante de entregar los terrenos de Collique una empresa de Chile, país enemigo que mediante acciones mafiosas mantiene la permanencia de la chilena Lan.

El Congreso de la República había pedido a Cornejo que suspenda el proceso de adjudicación tras las irregularidades evidenciadas, pero el ministro, lejos de acceder con transparencia, como si fuese una rata, acudió a un escondrijo en las sombras para adjudicar el lote, cuando debía haber sido un acto público.

Ahora que se destapan escándalos sobre las oscuras concesiones de petróleo, que parecen indicar la existencia de esta práctica como un hecho habitual en las altas esferas del gobierno, no sería nada raro que la adjudicación tan irregular de Collique se haya producido mediante ese tráfico de influencias.

Recordemos que García invitó personalmente a los empresarios chilenos a Palacio a reunirse con él para construir en Lima (ver: ¿Por qué el odio enfermizo de García a los peruanos?). ¿Por qué un Presidente de la República tiene que invitar a conversados privados para la construcción si todas las normas están dadas? ¿Quería ofrecer “ayudas” adicionales como el descarado apoyo a la venta escandalosa de Collique? ¿A cambio de qué traicionaría a los intereses de los peruanos?

¿Pueden los lectores creer que García no está involucrado en nada, cuando, en lugar de anular la oscura adjudicación la defiende?

En estas elecciones del 2006 muchos decían que había que taparse la nariz y votar por García, creyendo estúpidamente que García se había corregido. Lo que tenemos es la repetición de la corrupción en ediciones mucho más solapadas, pero igualmente evidentes.

Resulta extraño también que los partidos que dicen defender los intereses nacionales se queden en la declaración y se contenten con rasgarse las vestiduras. ¿Por qué Ollanta Humala, si dice ser líder de un partido nacionalista, no envía aunque sea un pequeño grupo de militantes a un plantón permanente hasta que se retroceda en estas y otras graves pretensiones? La actitud de tibieza, ¿es sólo mediocridad o complicidad?