Jorge Manco Zaconetti

El martes 12 de abril pasado se dio inicio al arranque de la Nueva Refinería de Talara de la petrolera estatal PetroPerú, que nominalmente tiene una capacidad de tratamiento de 95 mil barriles al día, y que será la más moderna de esta parte del mundo. En dicha refinería se podrán procesar crudos pesados y petróleos residuales industriales, para obtener diésel y gasolinas limpias, con importantes márgenes de utilidad.

 

bombeo petroleo

 

Al día siguiente el 13 de abril, en el Congreso de la República la Comisión de Energía y Minas se aprobó por mayoría simple, el nefasto proyecto de ley 804, que hemos cuestionado con anterioridad, por su carácter lobista, contrario a los intereses nacionales, y perverso para PetroPerú.

Lo sustancial del referido proyecto 804 lo constituye el tenor de la primera Disposición Complementaria Final, donde siempre aparecen las sorpresas parlamentarias, aquí se suscribe que: “Los Contratistas de contratos de exploración y explotación de hidrocarburos y de contratos de explotación de hidrocarburos vigentes a la fecha de publicación de la presente Ley, podrán acogerse a lo previsto en los artículos 22.º y 45.º de la Ley N.º 26221, Ley Orgánica de Hidrocarburos”

En verdad, de aprobarse dicho articulado se estaría atentando contra el interés público, pues la Nueva Refinería de Talara necesita adquirir petróleo crudo a “precios de costo” para maximizar las utilidades y aumentar los ingresos fiscales que tanto se demandan en las regiones petroleras.

Los grupos de poder económico, como Graña y Montero en el lote V, Vera Gutiérrez en los lotes II y XV, y sobre todo los capitales estatales chinos que administran los lotes X y VI/VII (CNPC/ SAPET), conjuntamente con Savia en el lote Z-2B del Zócalo Continental pretender quedarse 40 años más, si se homologan los contratos de petróleo a la vigencia de los contratos de gas natural.

De allí que la propuesta legislativa N.º 804 aprobada el 13 de abril puede ser considerada como una réplica de la PÁGINA ONCE de 1968 del primer gobierno del Arq. Fernando Belaunde, en sus alcances históricos, pues es un proyecto que favorece a las empresas privadas a expensas de PetroPerú, en especial privilegia a las empresas estatales de capitales chinos.

En la presente coyuntura donde los precios del crudo fluctúan alrededor de los US $ 100 dólares el barril con tendencia al incremento en gran parte explicados por el conflicto Rusia y Ucrania. En tales condiciones son cuestiones diferentes adquirir el petróleo extraído por privados a precios internacionales y pagar US 100 dólares o más por barril para refinarlo.

Cuestión distinta es producir el mismo petróleo como PetroPerú y asumir costos internacionales que serían menores a los US $ 40 dólares el barril con “muertos y heridos” La renta petrolera, el excedente económico sería de US $ 60 dólares (US 100-US 40) por barril por lo menos.

En tal sentido, con un mínimo de 20 mil barriles diarios de petróleo obtenidos en la Cuenca de Talara en especial de los lotes X y VI/VII, a US$ 100 dólares el barril, PetroPerú podría obtener una utilidad neta de por lo menos US $ 300 millones de dólares anuales, deducidos el impuesto a la renta de la utilidad imponible (30%) y la participación de trabajadores (8%)

Con tales utilidades estimadas se podría financiar más rápidamente los compromisos de deuda externa asumidos que tiene PetroPerú, que promedian los US $ 185 millones anuales en los próximos años.

 

nueva ref Talara planta

 

EL RENTABLE LOTE X

Desde la irracional privatización de los lotes de producción con reservas probadas como ha sido el caso del lote X donde solamente se han realizado en 30 años una sola perforación exploratoria (1) y más de 1,442 pozos de desarrollo aprovechando las reservas probadas que dejó PetroPerú.

En 1996 que será reconocido en la historia como el año de la infamia de la privatización, donde se privatizaron los lotes petroleros como el Lote X y en la selva el lote 8, conjuntamente con la rentable Refinería de La Pampilla.

En esa fecha los privatizadores sostenían que el lote X solamente tenía 40 millones de barriles de reservas. Una gran mentira que la realidad ha desmentido. Entre 1997 al 2021 las empresas operadoras de dicho lote han extraído 114 millones de barriles, que han vendido a PetroPerú a precios internacionales con grandes ganancias.

Ahora este lote X (Talara) es operado por la estatal china CNPC y en el año 2020 la producción promedio diaria ha sido de 13,109 barriles diarios y tiene reservas probadas por 55 millones de barriles, con lo que asegura una vida útil mínima de 12 años sin mayores inversiones.

Al margen el lote X tiene importantes reservas de gas natural que con una producción promedio de 12 millones de pies cúbicos diarios podría satisfacer los requerimientos energéticos de la Nueva Refinería de Talara. Es más, con las reservas probables y posibles la “vida económica” del lote se extiende.

Con 55 millones de barriles de reservas probadas a un precio promedio conservador de US $ 100 dólares el barril estamos considerando un potencial de riqueza de más de US 5,500 millones de dólares sin contabilizar la riqueza gasífera que pueden ser extraídos de dicho lote sin mayores riesgos ni inversiones como ha sido demostrado en los 30 años, pues solamente han perforado un solo pozo exploratorio de riesgo.

Este posible latrocinio parlamentario debe ser enfrentado políticamente, pues significaría una reprivatización de los lotes petroleros que deben ser transferidos a PetroPerú en razón del interés público. Si las inversiones se financian con la explotación de las reservas probadas, generando un flujo de caja positivo y creciente, resulta un mito afirmar que los capitales privados traen la inversión. Por ello, adoptemos el modelo colombiano de contratación, donde se prioriza a la petrolera estatal Ecopetrol en el marco de un proyecto nacional.

 

Diario Uno

 

 

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