En el diario limeño El Comercio del 28 de junio de este año, con el título “Cuando la calidad no importa”, se lee en el artículo de Javier Díaz-Albertini:

En tercer lugar, cuando existe una oferta electoral mediocre, hay pocas posibilidades de blandir la calidad política como factor central en la decisión al votar. Cuando una sociedad ha descuidado la formación de capital humano en la política, tendrá muy pocos candidatos que se distingan por su experticia y liderazgo. Desde hace años, optamos por el ‘outsider’ porque consideramos que tener experiencia política es negativo. Buscamos personas no “contaminadas” pero sin trayectoria.

Comentario

1) Es impropio utilizar el sustantivo “experticia”, que revela un pobre conocimiento tanto del español como del inglés. Quien emplea “experticia” lo hace porque vio en algún lado la palabra inglesa expertise, cuyo significado es muy diferente del de experience (que sí equivale al español experiencia).

2) El verbo blandir significa tomar algo con la mano, en especial un arma, con movimiento trémulo o vibratorio, y aunque podría emplearse en sentido figurado, no es el más conveniente en el ejemplo, porque el autor comenta los criterios para seleccionar a los representantes políticos.

Podríamos decir por ejemplo:

En tercer lugar, cuando existe una oferta electoral mediocre, hay pocas posibilidades de sopesar la calidad política como factor central en la decisión al votar. Cuando una sociedad ha descuidado la formación de capital humano en la política, tendrá muy pocos candidatos que se distingan por su conocimiento especializado y liderazgo. Desde hace años, optamos por el ‘outsider’ porque consideramos que tener experiencia política es negativo. Buscamos personas no “contaminadas” pero sin trayectoria.