En el diario español El País del 23 de febrero de este año, con el título “Camino a Punta del Diablo”, se lee en el artículo de Rafael Estefanía:

 

Uno de esos lugares es José Ignacio, a media hora de Punta del Este, un refugio para quienes buscan calidad lejos del cemento. Un aire boho-chic(entre bohemio y chic) invade aquí tiendas de decoración y restaurantes, objeto de peregrinación de los sibaritas. El camino hacia el este por la ruta 10 nos adentra en el departamento de Rocha, famoso por su naturaleza y costas impolutas salpicadas por arenales como El Desplayado y la playa del Barco. La belleza natural del lugar ha propiciado la proliferación de hoteles y tiendas de souvenirs.

 

Comentario

Se debe evitar locuciones como “a media hora de París”, "a cinco minutos de Roma", etc., pues, aunque puede ser normal en el habla común o aldeana, no es apropiado que un periodista las emplee, pues el profesional debe tratar de ser lo más preciso en sus expresiones y “media hora” es una referencia incierta: ¿media hora caminando?, ¿media hora a caballo?, ¿media hora en auto?, ¿media hora en auto por buena carretera o por vía rústica?

En media hora, caminando podemos avanzar en promedio 2 km; a caballo 8 km; en auto, en buena carretera, 45 km; en vía rústica 20 km.

Como vemos, el autor más puede confundirnos que ayudarnos. No mezclemos variables como el tiempo con la distancia. Para referirmos a distancia empleemos medidas de longitud y para hablar de tiempo usemos valores de tiempo.

En el ejemplo, José Ignacio, desde su extremo oeste, queda a menos de 25 km del lado este de Punta del Este, por tanto, no corresponde a los valores promedio señalados. Para media hora, un auto debe avanzar a 50 km/h, pero en carretera la gente suele ir a 90 km/h o más.

Finalmente, hay errata en “…boho-chic(entre bohemio y chic)…”, falta espacio antes del paréntesis.

Podemos decir por ejemplo:

 

Uno de esos lugares es José Ignacio, a unos 25 kilómetros de Punta del Este, un refugio para quienes buscan calidad lejos del cemento. Un aire boho-chic (entre bohemio y chic) invade aquí tiendas de decoración y restaurantes, objeto de peregrinación de los sibaritas. El camino hacia el este por la ruta 10 nos adentra en el departamento de Rocha, famoso por su naturaleza y costas impolutas salpicadas por arenales como El Desplayado y la playa del Barco. La belleza natural del lugar ha propiciado la proliferación de hoteles y tiendas de souvenirs.