Adrian Salbuchi*

Mucho se viene escribiendo estos días sobre la 61.a Reunión del Grupo Bilderberg que este año se realiza en Londres. Pero, ¿qué es realmente el Grupo Bilderberg?

Bilderberg: ¿Qué quieren realmente?

Oficialmente se trata de un grupo de personas muy influyentes que, año a año, se reúnen para mantener “discusiones informales sobre megatendencias y grandes temas mundiales… de naturaleza privada cuyos participantes… pueden tomarse el tiempo para escuchar, reflexionar y comprender.  No existe agenda oficial; no se adoptan resoluciones; no hay votaciones, ni declaraciones…” (sitio oficial www.bilderbergmeetings.org).

the bilderberg group

Muchos, sin embargo, creen que Bilderberg es un oscuro grupo que “conspira” para dirigir los destinos de la humanidad.  

La realidad es que se trata de gente muy rica, excepcionalmente poderosa e influyente que tiene claros objetivos e intereses en común, aunque nadie sabe a ciencia cierta sobre qué discuten detrás de puertas herméticamente cerradas. Claramente, Bilderberg viene despertando creciente interés y expectativa entre la opinión pública mundial.

La reunión de este año se lleva a cabo en el superexclusivo The Grove Hotel con su hermosa cancha de golf en Watford, Hertfordshire, a pocas millas del centro de Londres.

Desde que se iniciaron estas Reuniones Bilderberg en 1954, siempre eligen hacerlas en exclusivos hoteles que brindan la necesaria seguridad, privacidad y tranquilidad para discutir su siempre secreta agenda.

Los amigos de las teorías conspirativas acusan a Bilderberg de todos los males del mundo moderno. En verdad, ello es un poco exagerado pues se tiende a abordar al Grupo Bilderberg como algo aislado cuando en verdad solo cobra revelador significado cuando se lo inserta dentro de la compleja y mucho más vasta trama de la estructura del Poder Real Mundial que rige nuestro mundo.

Esa red de poder está conformada por una multitud de nodos: las corporaciones multinacionales, los bancos transnacionales, los multimedios globales, gobernantes subordinados, entes multilaterales supranacionales como la ONU, el Banco Mundial, el FMI y un verdadero rompecabezas de lobbies y agrupaciones públicas y privadas de la más variada índole y calibre: ONG, think-tanks, clubes, logias y sectas, e incluso —¿por qué no, si son parte del poder mundial?— mafias, grupos terroristas, traficantes y otras organizaciones criminales.

Todos se integran en mayor o menor grado y sutileza dentro de una nutrida Red de Poder Mundial. Sus promotores a menudo la describen como “el concierto de las naciones…”

En verdad, lo que los une es la búsqueda por imponer a toda la humanidad un Gobierno Mundial formalmente “público” (para que sus decisiones tenga fuerza de ley “urbi et orbi”, y nadie pueda escapar a sus decisiones, imposiciones y órdenes), pero controlado desde el ámbito “privado” (que es donde hoy reside el Poder Real: podríamos decir que la Privatización del Poder es uno de los fenómenos geopolíticos clave de las últimas décadas).

La trampa que nos preparan es terrible: un Gobierno Mundial formalmente público que contará con el aval “democrático” del voto de los pueblos que lo “elegirán”; pero donde las “opciones” que enfrentaremos serán cada vez más estrechas. Pues desde ese mismo poder privado manejado por el dinero, las “opciones democráticas” son predeterminadas en sus alcances, predigeridas en su concepción y predecididas por poderosos operadores.

Esto ya rige en la mayoría de los países, donde los dueños del poder tienen la desfachatez de llamarlo “democracia”. Ahora pretenden imponerlo a nivel mundial…

Dentro de este esquema Bilderberg es una de las instancias decisorias, quizás la más relevante con perfil público, que conduce —mejor dicho, que nos empuja y arrastra— hacia ese sueño mesiánico de erigir un Gobierno Mundial.

Las 138 poderosas personalidades reunidas en el Grove Hotel no solo tienen objetivos e intereses en común; también los une el espanto ante cinco poderosos enemigos. Efectivamente, desde la óptica de Bilderberg y sus socios, existen cinco “Enemigos Públicos”, por así decirlo, a los que combaten despiadadamente:

Enemigo Público N.o 1: el estado-nación soberano. ¿Por qué? Porque un estado realmente soberano cumple tres misiones indelegables:

1) Promover el Bien Común de la mayoría del pueblo;

2) Defender a ultranza su Interés Nacional

3) Identificar a amigos y enemigos, previendo amenazas (que debe conjurar) y oportunidades (que deben aprovecharse inteligentemente).

Enemigo Público N.o 2: la moneda soberana no generadora de interés, que todo estado puede y debe utilizar, emitiendo la cantidad que necesita la economía real del trabajo y la producción. Hoy, casi todos los estados están subordinados a los dueños del poder mundial. Controlan sus bancos centrales haciendo que incumplan esta función primordial soberana. Así, despejan el camino para los megabancos privados que emiten su “moneda privada” generadora de billones en intereses. Resultado: individuos, organizaciones y estados nacionales irremediablemente endeudados para siempre;

Enemigo Público N.o 3: el rechazo masivo del sistema de deuda usuraria en todas sus formas;

Enemigo Público N.o 4: Instituciones republicanas independientes del poder del dinero. Solo así podrá haber auténtica democracia, en lugar de la falsa y enferma democracia financiada por los millones y millones de dólares de bancos, empresas, narcos y corrupción que hoy sufrimos en casi todos los países del mundo;

Enemigo Público N.o 5: los valores tradicionales de todos los pueblos, sean cristianos, musulmanes, budistas… Valores sanos y dignos como: honor, verdad, lealtad, disciplina, perseverancia, trabajo, libertad, valentía, solidaridad… Por algo esa usina de anticultura y decadencia que es Hollywood trabaja permanentemente para subvertir todo lo bueno, bello y profundo que hay en nuestra cultura y en la vida.

Por ejemplo, el vicepresidente de EE. UU., Joe Biden, acaba de señalar que gracias a las minorías que manejan Hollywood “el matrimonio gay es hoy una realidad”, no solo en su país sino también en Francia, Argentina y decenas de otras naciones. ¿Se imaginan las patologías psíquicas entre el creciente número de niños que tienen “dos mamás” o “dos papás”? Los psicólogos freudianos llenarán sus bolsillos con estos futuros enfermos del Nuevo Orden Mundial… Amén que la militancia homosexual, junto con el aborto, promueve otra de las prioridades de las elites agrupadas en torno a Bilderberg: la despoblación del planeta.

Bilderberg: ¿Quiénes son realmente?

RT acaba de publicar la nómina completa, “Quién está invitado a la reunión Bilderberg 2013”. No repetiremos esos datos aunque señalamos la manera en la que los participantes de Bilderberg se insertan en poderosísimas estructuras copadas por el Nuevo Orden Mundial: corporaciones, megabancos, gobiernos, think-tanks**, multimedios…

En cierta manera, operan como una suerte de gran “orquesta” en la que cada operador ejecuta su “instrumento”: megabanco, multinacional, multimedio, cátedra universitaria, funcionario de gobierno u otro puesto de alto poder. Como toda gran orquesta, para que “suene” como se pretende necesita tener un “director” cuya función es asegurar silenciosamente que todos “toquen” su parte correctamente; no a su capricho, sino según una “partitura” que, en el caso de una sinfonía clásica, pudo haber sido compuesta hace dos, tres o más siglos…

De manera similar operan Bilderberg y la Red de Poder Real Global: ellos son los “directores silenciosos” del “concierto de las naciones” y su “partitura” les viene de larga —larguísima— data…

Algunos participantes “en red”:

—Carl Bildt, ministro de Asuntos Exteriores y exprimer ministro sueco; director de la Trilateral Commission (TC), poderoso think-tank fundado por Rockefeller/Kissinger/Brzezinski;

—Beatriz, reina renunciante de Holanda, hija del fundador de Bilderberg y principal accionista de Royal Dutch Shell;

—Donald Graham, dueño y presidente del imperio The Washington Post; miembro de la TC y del think-tank Council on Foreign Relations (CFR);

—Henry Kissinger, asesor permanente del Gobierno de EE.UU., exsecretario de Estado; Kissinger Associates; director del CFR, director vitalicio de la TC;

—Christine Lagarde, jefa del FMI, expresidenta del poderoso estudio jurídico Baker & McKenzie de Chicago, EE.UU.;

—Mario Monti, director para Europa de la TC; primer ministro de Italia hasta abril 2013 (reemplazado por Enrico Letta, también miembro de la TC;

—Richard Perle, subsecretario de estrategia global en el Pentágono bajo George W. Bush; uno de los culpables de la destrucción de Irak en 2003; sionista fanático; directivo del think-tank neoconservador AEI (American Enterprise Institute);

—Robert Rubin, exsecretario del Tesoro de Clinton; junto a Lawrence Summers y Timothy Geithner (ambos CFR/TC) causó la debacle financiera del 2008 al anular la ley Glass-Steagal; directivo de CitiCorp; copresidente del CFR; miembro de la TC.

—Peter Sutherland, presidente de Goldman Sachs International; presidente de la London School of Economics; expresidente de BP; presidente honorario de la TC;

—Robert Zoellick, expresidente del Banco Mundial; miembro del CFR y TC.

La lista es extensa… Entre los participantes Bilderberg de este año hallamos a los máximos funcionarios de:

—Bancos: Deutsche Bank, Barclays, Goldman Sachs, HSBC, Lazard Freres, Mediobanca Italia, James Wolfensohn, Austrian Control Bank, inversoras KKV, AB (Wallenberg);

—Seguros: AXA (su presidente y CEO Henri de Castries preside Bilderberg), Zurich, Prudential;

—Telecomunicaciones-Informática: Telecom Italia, Microsoft, Google, Amazon;

—Gobiernos: Gobernantes y ministros de España, Finlandia, Francia, Reino Unido, Turquía, Dinamarca, Noruega, Canadá, EE. UU., Bélgica, Suiza, Unión Europea. Políticos del Reino Unido, Italia, Alemania, Turquía, Francia, Portugal, Unión Europea, EE. UU. Militares de EE. UU.: (el exdirector de la CIA, el general David Petraeus) y Europa (el comandante del Eurocuerpo, Olivier de Bavinchove);

—Universidades: Harvard, London Business School, Oxford, Leiden, Kings, Princeton, London School of Economics;

—Think-Tanks: American Enterprise Institute, TC, Hoover, CFR, Hudson, Carnegie…

—Medios: The Economist, Financial Times, Washington Post;

—Industria: Alcoa, Techint, Siemens, British Aerospace, Airbus, Heineken, Michelin, Novartis, BP, Royal Dutch Shell.

Digamos que cuando estos señores y señoras se reúnen para intercambiar ideas y propuestas, evaluar, negociar, pactar y decidir, claramente su poder para imponer sus objetivos e intereses no es nada despreciable…

Bilderberg: ¿Cómo operan realmente?

Insistimos: es un error considerar a Bilderberg aisladamente. Digamos que Bilderberg es lo más alto de la pirámide del poder mundial que se ve públicamente; la más elevada instancia decisoria que podemos conocer.

Si miramos hacia abajo, vemos los entes que analizan, evalúan y planifican el Nuevo Orden Mundial en todas sus facetas: política, económica, financiera, monetaria, académica, mediática, militar, geopolítica, que incluso instalan nuevos paradigmas colectivos receptivos a los intereses del nuevo orden mundial.

Entre esos entes vemos al CFR, TC, AEI, CSIS, Chatham House, Rand, Tavistock, Hudson, Hoover, Montpelier…

En Latinoamérica, sus “vasos comunicantes” incluyen a la Americas Society (siempre dirigida por Rockefeller, Kissinger y sus compañeros de viaje) y a “consejos” locales como el CARI argentino y sus pares en Chile, Brasil, Colombia, México y otros países. Todos reconocen un alineamiento (y subordinación) hacia lo que denominan el “consejo de los consejos”: el neoyorquino Council on Foreign Relations…

Si miramos hacia arriba, poco o nada vemos, aunque algo podemos inferir: logias masónicas, quizá… El ápice de la pirámide del poder mundial seguramente está muy poco poblada.

Se puede inferir una pequeña “mesa redonda” (¿o triangular?) que reúne a las máximas autoridades planetarias: jamás elegidas en democrática compulsa pues estos individuos se suceden generación tras generación por imperio del poder del dinero.

Si tuviéramos que aventurar algunos apellidos, diremos que en esa mesa de “doce apóstoles” (les encanta esta clase de simbologías) seguramente habrá algún Rockefeller, Rothschild, Mountbatten, Schiff, Warburg, Agnelli, Borbón, Weill, Oranje-Nassau…

Más aún: si Arturo tuvo 12 caballeros y Jesús 12 apóstoles, en su demoníaca simbología invertida quizás pretendan que la venidera máxima autoridad planetaria —su satánico “rey del mundo”— presida sobre 21 apóstoles. Pero a esas alturas del poder mundial, nuestra visión se turba…

Lo que sí sabemos es que todo lo que emana de ese soberbio sitial es nocivo para los pueblos libres del mundo. La clave de nuestra salvación bien podría provenir de los cinco “enemigos públicos” del poder mundial. ¿Habrán de servirnos entonces como Banderas de Liberación?


* Analista politico, autor, conferencista y comentador de radio y television en Argentina. www.proyectosegundarepublica.com

Russia Today en Español, 09-06-2013

____________

** Un think-tank es un grupo de especialistas que estudia y analiza un tema importante determinado. [Nota de Con nuestro Perú.]

 

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