Un informe revela que los ‘cascos blancos’ ejecutaron deliberadamente a niños y mujeres para fabricar noticias falsas sobre presuntos ataques químicos en Siria.
 
casco blanco nino Idlib AFP
Un miembro de los llamados cascos blancos fotografiado con un niño muerto en sus brazos en una localidad en Idlib, Siria, 27 de julio de 2019. (Foto: AFP)
 
Según un informe presentado por el ruso Maxim Grigoriev, director de la Fundación de Investigación sobre los Problemas de la Democracia, en varias ocasiones, los llamados ‘cascos blancos’ ejecutaron a civiles o usaron los cadáveres de rehenes asesinados por los terroristas para montar falsos videos y fotografías de los supuestos ataques químicos en Siria.
 
“Algunos de ellos, incluidos niños y mujeres, fueron ejecutados deliberadamente para tal propósito”, ha indicado Grigoriev en declaraciones ofrecidas en una conferencia en París, capital francesa, citado este miércoles por la agencia rusa de noticias TASS.
 
De acuerdo con el experto, las imágenes que aparecen con frecuencia en las redes sociales confirman que los ‘cascos blancos’ estuvieron directamente involucrados en los ataques químicos en áreas residenciales de Siria, junto a los grupos terroristas patrocinados desde el extranjero.
 
“Los cascos blancos, que se presentan como una organización no gubernamental, divulgan sistemáticamente grandes cantidades de informaciones falsas sobre Siria”, ha explicado Grigoriev, para después agregar que los miembros de dicha oenegé cobran “cuotas mensuales” por llevar a cabo sus misiones.
 
Algunos de ellos, incluidos niños y mujeres, fueron ejecutados deliberadamente par tal propósito”, ha indicado Maxim Grigoriev, director de la Fundación de Investigación sobre los Problemas de la Democracia, sobre las artimañas llevadas a cabo por llamados ‘cascos blancos’ para crear noticias falsas sobre la situación en Siria.
 
La Comisión Internacional de Derechos Humanos para Oriente Medio atribuye a los llamados ‘cascos blancos’ los falsos vídeos de ataques químicos en Siria.
 
El dosier, realizado en base a entrevistas a los residentes de las zonas sirias donde actúan los ‘cascos blancos’, destaca, además, que el fundador de dicha oenegé, James Le Mesurier, todavía tiene relaciones directas con los servicios de inteligencia del Reino Unido y dirige las operaciones contra el Ejército sirio en plena cooperación con las bandas terroristas.
 
La organización se presenta como una oenegé humanitaria, pero Damasco ha denunciado una y otra vez que los ‘cascos blancos’ mantienen almacenados materiales químicos en las regiones norteñas, como la provincia de Idlib (noroeste) para lanzar de vez en cuando “espectáculos químicos”, y así acusar a Damasco.
 
Con estas medidas, los terroristas quieren justificar una nueva agresión de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, que en abril de 2018 lanzaron misiles contra objetivos del Ejército sirio, so pretexto de un ataque químico.
 
Por su parte, el presidente sirio, Bashar al-Asad, considera a los ‘cascos blancos’ como una rama del grupo terrorista Frente Al-Nusra (autodenominado Frente Fath Al-Sham), y una especie de “maniobra de relaciones públicas” de los EE. UU., el Reino Unido y Francia.
 
 
Hispantv, 18.09.2019