Choques violentos entre milicias, apoyadas por Ankara, para compartir bienes robados del pueblo sirio dejaron muertos y heridos en Alepo.

La agencia oficial de noticias de Siria, SANA, ha anunciado este jueves que al menos dos terroristas afiliados a la división Al-Hamza, respaldada por Turquía, han muerto y otros cuatro han resultado heridos en sus enfrentamientos violentos con ametralladoras.

 

mercenarios de Turquia SANA

Mercenarios patrocinados por Turquía en Siria. SANA.

 

El incidente ha tenido lugar en la ciudad de Al-Bab, en el norte de la provincia noroccidental de Alepo, tras una disputa sobre el intercambio de bienes robados y la incautación de tierras agrícolas y propiedades de civiles en la aldea de Al-Tafria, tal y como ha informado el diario.

Al denunciar que los choques han generado pánico entre los residentes de la región, el medio ha indicado que las zonas ocupadas por los terroristas, apoyados por el Gobierno de Ankara, son testigos de una escalada de enfrentamientos entre ellos por compartir las aéreas de influencia y las propiedades confiscadas de la nación siria.

Terroristas rivales apoyados por Turquía se enfrentan unos contra otros y se involucran en feroces intercambios de disparos en el norte de Siria.

Sin la autorización de Damasco, Turquía ha desplegado militares y ocupa varios puntos de las zonas norteñas del territorio sirio, so pretexto de combatir a las milicias kurdas, a las que considera terroristas.

A su vez, el Gobierno sirio, presidido por Bashar al-Asad, ha considerado una y otra vez ilegal la presencia militar de Turquía en su país. Es más, a juicio de Damasco, Ankara brinda apoyo a los terroristas y roba los recursos naturales y activos públicos del país.

Además, las tropas turcas y los terroristas que las secundan lanzan ataques indiscriminados contra las zonas residenciales y posiciones del Ejército sirio que luchan para salvaguardar su patria.

Ante tal situación, el país árabe ha urgido la retirada inmediata de fuerzas turcas de su territorio, asegurando que se reserva el derecho a responder y poner fin a los actos hostiles de Ankara, garantizado por la Constitución del país levantino, así como por los principios del derecho internacional y la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).