Un estudio realizado en la Universidad de Missouri-Columbia señala que el ribósido de nicotinamida (NR), una forma de vitamina B3, puede aumentar la posibilidad de que el cáncer se propague al cerebro y pueden empeorar el cáncer de mama.

 

vitamina b3 Niacinamida

 

Esta vitamina es conocida por sus efectos antienvejecimiento, además de ser capaz de reducir el colesterol alto y la presión arterial.

El cuerpo convierte  las cápsulas de este producto en nicotinamida adenina dinucleótido (NAD+), una coenzima que es clave para dar energía a las células. Las células cancerosas se alimentan de esta energía, por lo que los investigadores querían analizar el papel de NR en la propagación del cáncer.

La doctora Elena Goun, quien dirigió el estudio, recuerda que mucha gente consume estas vitaminas y en los Estados Unidos más de la mitada de la gente las toma de forma regular.

El ribósido de nicotinamida, o niagen, es una forma alternativa de vitamina B3. Se promociona como un suplemento antienvejecimiento porque aumenta los niveles de NAD en su cuerpo, que actúa como combustible para muchos procesos biológicos clave.

También se cree que ayuda con la función hepática y cerebral, ayuda a perder peso y promueve el envejecimiento muscular saludable, pero no existe evidencia científica sólida que respalde estas afirmaciones.

NR se encuentra en frutas, verduras, carne, leche, levadura y cerveza. En las farmacias se vede en forma de cápsulas o tabletas y se puede obtener en línea o en tiendas naturistas. A veces se combina con otros ingredientes como los antioxidantes. La mayoría de las marcas recomiendan una dosis de 250-300 mg por, que es alrededor de 1-2 cápsulas.

Los investigadores utilizaron la bioluminiscencia (luz emitida por los seres vivos a través de reacciones químicas en sus cuerpos) para desarrollar una técnica para medir la absorción de NR en ratones. La presencia de NR se muestra con luz, y cuanto más brillante es la luz, más NR está presente.

A los ratones con cáncer se les inyectó ribósido de nicotinamida y luego se fotografiaron con una cámara especial con sensor de luz.

Los investigadores monitoruzaron sus células cancerosas, células T (un tipo de glóbulo blanco) y tejido sano. Se evidenció que la NR aumentó la propagación de células cancerosas al cerebro en nueve de 11 ratones, en comparación con solo tres de 12 ratones en el grupo de control que no recibió el suplemento.

Los investigadores también observaron un aumento del triple de la luz en las células T activadas, así como un aumento de los niveles de NAD+, lo que sugiere que las células T transportan NR a las células, dándoles más energía para que las células cancerosas se alimenten.

También aplicaron la técnica a las células de cáncer de mama y descubrieron que los niveles altos de NR pueden empeorar el riesgo de cáncer de mama triple negativo (TNBC).

Los investigadores concluyen que sus datos revelaron que la NR causa un aumento significativo en la prevalencia del cáncer en el modelo de ratón TNBC.

Además, observaron un aumento significativo en la tasa de metástasis cerebrales, lo que indica aún más un papel importante de NR en la progresión del cáncer, indica el estudio publicado en la revista Biosensors and Bioelectronics.

Las metástasis cerebrales ocurren cuando las células cancerosas se propagan desde su ubicación en un órgano y “viajan” al cerebro, órgano donde el cáncer resulta generalmente fatal.

La doctora Goun se inspiró para investigar cómo se propaga el cáncer en el cuerpo después de que su padre falleciera a los 59 años, solo tres meses después de que le diagnosticaran cáncer de colon.