Proyecto europeo Basylis es el único sistema autónomo, de rápido y fácil despliegue, que puede recogerse para utilizarse luego en otro emplazamiento. Ha sido pensado para proteger campamentos de refugiados que albergan hasta 10.000 personas e instalaciones vulnerables (como gaseoductos o líneas eléctricas) situadas en lugares remotos.

Con la finalidad de responder a las exigencias de seguridad de infraestructuras críticas, emplazadas en puntos remotos, la multinacional Indra ha lanzado el primer sistema de seguridad perimetral transportable, que puede desplegarse de forma rápida y luego puede recogerse para ser utilizado en otro punto diferente.

sensor metals ugs

La compleja organización interna de los campamentos y la extensión de algunas instalaciones críticas –como gaseoductos o líneas eléctricas por ejemplo- supone un reto a la hora de garantizar su seguridad. Por ello, Indra ha ideado un sistema que se despliega en solo unas horas y que puede recogerse posteriormente para utilizarse en un nuevo emplazamiento. Es además autónomo energéticamente, pudiendo utilizarse en lugares sin suministro eléctrico.

El desarrollo de esta solución forma parte del proyecto europeo de I+D+i BASYLIS, impulsado por la Comisión Europea bajo el Séptimo Programa Marco. El proyecto contó con un presupuesto de 3 millones de euros y un plazo de ejecución de 2 años.
 
La solución cuenta con un centro de control portátil desde el que se monitoriza la información que recogen una serie de sensores desplegados en el área a proteger, integrando sistemas radar, laser radar (llamado Ladar), sensores acústicos y sensores terrestres desatendidos. Además mediante el uso de brazaletes geolocalizados se puede realizar el seguimiento del personal para garantizar su seguridad.

Como ejemplo de la capacidad de detección que ofrece, el radar puede identificar vehículos que se aproximen a la instalación a una distancia de hasta 6 kilómetros, mientras que los sensores instalados bajo tierra detectan el paso de una persona a 25 metros.

 Asimismo, un software de detección del comportamiento procesa la información recogida e identifica situaciones de riesgo, como avalanchas de personas, situaciones de pánico o tumultos que supongan un peligro en un campamento de refugiados, por ejemplo, que puede llegar a acoger hasta 10.000 personas.