Alerta Peruanos frente a las próximas elecciones presidencialesmapa_peru_pescados.jpg

Nuestra soberanía en peligro de muerte

por  Javier Lajo; Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Escuche a Luis. E. Valcárcel en una de sus últimas arengas que nos diera desde su lecho de enfermo, poco antes de su muerte: “Que habían Peruanos con mayúscula y otros, los ‘peruanitos’ que eran los mayores enemigos del Perú…”. De a pocos he ido entendiendo a quiénes el Amauta se refería tan despectivamente. Actualmente los políticos, los analistas políticos, los formadores de la opinión pública y la opinión pública en general, encasillan las propuestas económicas de los candidatos, polarizándolas maniqueamente como: Populistas o Neoliberales, es decir: Los malos y los buenos respectivamente, que es un reflejo de la antigua polarización Izquierda-Derecha. Esta dicotomía hoy en día está superada por la presencia del NACIONALISMO como fuerza política electoral, ya que polariza el juego democrático entre antipatria vs peruanidad.

 

Por eso es preciso redefinir un modelo económico que se libere de estos falsos parámetros en los que se quiere predeterminar todas las propuestas políticas. Si los ANTIPATRIA siguen motejando a los nacionalistas como ANTISISTEMA, es claro que se trata de la lucha de los ANTISISTEMA COLONIA;  ya que como bien lo están tratando de superar nuestros hermanos y vecinos países andinos, con sus flamantes nuevas Constituciones de Ecuador y Bolivia, intentan dejar atrás y superar los SISTEMAS DE COLONIALISMO CRIOLLO INTERNO, que sufrimos hasta la actualidad.

 

Por eso mismo las FUERZAS NACIONALISTAS EN EL PERÚ deben postular una ruptura con las propuestas antipatria o neoliberales por ser proforáneas, culturalmente “occidentaloides” e ineficientes económicamente hablando para el interés nacional, ya que se trata del dispendio y saqueo de nuestras riquezas naturales y de nuestra fuerza laboral y dejar a los peruanos como sirvientes y ciudadanos que quinta categoría, y a los capitales peruanos sumidos ante el dilema de la subordinación bajo el capital extranjero o la extinción. Los Nacionalistas debemos levantar ya un Modelo Andino para el crecimiento económico y el bienestar de todos los peruanos; pero ¿Cuáles serían  las características y políticas principales de esta propuesta?. Ensayaremos aqui explicar algunas:

 

En primer lugar es el uso de la IDENTIDAD como herramienta para la conquista del bienestar y el crecimiento con redistribución de la riqueza y el ingreso nacional (Que en nuestra periferia andina, llámese Ecuador y Bolivia ya se plantean como el “horizonte Sumak Kawsay” que sirve como soporte ideológico de sus nuevas Constituciones), modelo que hasta hoy nadie ha postulado en el Perú, salvo un atisbo en el gobierno de Juan Velasco Alvarado (por esto la Derecha cavernaria y criolla, odia al General sin miedo), con la atingencia que Velasco lo planteo de manera deficiente, muy limitada y parcial. Se necesita de un GOBIERNO NACIONALISTA Y CON IDENTIDAD ANDINA BIEN DEFINIDA Y EXPLÍCITA, de lo contrario carecerá de soberanía subjetiva y tenderá a traicionar los intereses de la Nación. Esto parte de la premisa que el estado-nación peruano no existe plenamente, lo que existe es una débil institucionalidad estatal criolla, (la de los peruanitos) con apariencia de legalidad formalizada, con fuerte tendencia a la corrupción generalizada y sin legitimidad de nuestra base social andina-amazónica que junto al mestizaje urbano y la criollidad anticolonial, juntos son los que conforman la nación peruana: una plurinación, la de los Peruanos, nuestra nación  plural recipiente de la enorme diversidad cultural existente en el Perú, pero que actualmente se reprime, debido al colonialismo criollo interno (de los peruanitos), que convierte a los  mayoritarios Peruanos en marginales de la “informalidad”.

 

La recuperación y defensa irrestricta de la soberanía nacional es el punto principal de una propuesta económica para el desarrollo pleno del país.  Pero los conceptos de soberanía y territorio, en una etapa mundial de globalización, nos obligan a tener un contenido más amplio y menos restringido de “soberanía y territorio”. En la década de los 90 la defensa nacional y territorial cayó en grave deterioro, por esta grave deficiencia de muchos de los políticos y militares de carecer de “soberanía subjetiva”, lo que ha puesto en serio peligro el proyecto histórico de la nación peruana. y esto lejos de significar el aumento en los presupuestos para comprar armas, o el simple armamentismo, significa mayor conciencia y mayor amplitud en los conceptos de soberanía y  defensa de las fronteras.  Esta grave deficiencia en el análisis de la “soberanía en tiempos de globalización” de nuestros políticos criollos, ha hecho que por ejemplo, las “fronteras económicas” de Chile se expandan peligrosamente dentro de nuestro país; que las “Fronteras culturales y económicas” ayer japonesas (gobierno Kenya y proyecto de Keiko) y luego judío-chilenas (con Toledo–Karp), y hoy de la antipatria pronorteamericana (Alanismo) estén dentro del mismo palacio de gobierno, dentro de nuestros mismos “aparatos de inteligencia”, los cuales han sido asaltados hasta por mafias sin banderas del narcotráfico.

 

El Concepto de defensa de las fronteras, debe ser ampliado y extendido desde el criterio territorial a un concepto más amplio de fronteras económicas, sociales y culturales, principalmente. Es decir hoy en día se debe redefinir lo que es soberanía y territorio.  El análisis en los términos tradicionales de la defensa de nuestras fronteras ha quedado totalmente obsoleta para este tiempo de globalización, pues se deben introducir los conceptos de “fronteras económicas, sociales y culturales”; las naciones hoy en día luchan  ya no solamente por  territorios y fronteras internas u objetivas, sino que (tal como  hemos visto en el caso de Irak, los EE. UU. han desarrollado una guerra de ampliación de sus fronteras económicas y culturales e igual sucede en la ocupación rusa de Chechenia y en otras muchas “guerras”) se usan ahora criterios totalmente “externos y subjetivos”.

 

Esta “externalidad de la soberanía” (ojo que en el Perú más bien existe una “internalidad” del colonialismo o anti-patria) necesariamente se complementa y solamente tiene sentido a través de criterios subjetivos como por ejemplo, el de la “identidad cultural” de nuestros capitales de inversión en el extranjero o simplemente de nuestros migrantes en el exterior.  Es muy importante entonces el concepto de identidad, como soberanía subjetiva dentro del proceso de globalización, porque con esto se demarcan “nuevas fronteras nacionales”; sobre todo para países como el Perú, que tienen no solamente  “fronteras nacionales” sino también “fronteras de civilización”.  La carencia de la que adolecen muchos criollos peruanitos (empresarios y políticos en su mayoría) es de ausencia de estos criterios “subjetivos y externos”, lo que les impide ver, considerar y rechazar (o negociar dignamente, sin coimas ni “echadas”) la invasión de capitales extranjeros y trans-nacionales, imperialistas o intervencionistas; a la par de invasión de marketing con mensajes culturales de “proyectos foráneos” (por ejemplo el proyecto “Nipón”, el proyecto “Chileno”, el proyecto “Judío-marrano” o el proyecto “EE. UU.”; los ejemplos sobre el intervencionismo de c/u en nuestro país sobran), que es nata y parte del racismo anti-peruano, que es tan común que hasta funge de invisible.

 

 Por otro lado,  “nuestros criollos” (“mis amados criollos” les llamaba José Gabriel Tupac Amaru) no “perciben” ni aprecian nuestra identidad y cultura andina, porque la desprecian, no saben que la civilización andina como cuerpo nacional material y espiritual (territorio y pueblo ancestral) es nuestra (de los auténticos Peruanos de los que hablaba Luis E. Valcárcel) principal ventaja competitiva para el desarrollo sostenible, y sobre todo para la defensa de nuestras fronteras territoriales, económicas, sociales y culturales, para la defensa de nuestra soberanía tan deteriorada en las últimas décadas. Pero todo el potencial de la civilización y pueblo andino, todavía está por ser “descubierto” por los “peruanitos” que monopolizan los capitales y la política en el Perú. Recién después del violentismo de Sendero (fenómeno anti-peruano que “ha vacunado” a nuestro país contra el socialismo), la “sociedad limeña” está “descubriendo”, la cocina “peruana”, el turismo “interno”, los súper-alimentos “andinos”, la medicina “tradicional”, etc. (El gran Chef Gastón Acurio es un buen ejemplo de un criollo que “rescata” nuestros valores culinarios andinos). Los Peruanos “con P de Patria”, debemos negociar con los capitales extranjeros buscando “socios y no patrones”, al estilo del boliviano Evo Morales, es decir: No con “las piernas abiertas” (recordando la sentencia de Pablo Macera), que es el estilo del fuji-toledo-alanismo, misma anti-patria, fiel estilo de todos los hijos de Pizarro.

 

En este tipo de análisis “reformulado”, por ejemplo, la defensa de nuestras fronteras económicas, debemos plantearlas en la defensa, construcción y recuperación de nuestros mercados y capitales peruanos y el fortalecimiento o re-educación de la SOBERANÍA SUBJETIVA o identidad de nuestros “amados criollos”, capitalistas o “inversionistas Peruanos” en el extranjero y sobre todo dentro de nuestro querido  país.

 

Para lograrlo debemos empezar a desarrollar políticas de Estado como las siguientes:

 

·         Reforzamiento y recuperación de nuestros capitales nacionales. Se debe renegociar la  deuda externa y renegociar los contratos de venta de las empresas públicas, y otras acciones reivindicativas.

 

·         Privilegiar a nuestros productores nacionales, empresarios y trabajadores (políticas proteccionistas, arancelarias, franjas de precios, impuestos selectivos, tasa de interés preferenciales, exoneraciones, etc).  Abandonar las políticas de Estado absurdas de proteger a la producción y productores extranjeros en perjuicio de los nacionales. Los EE. UU. e Inglaterra son proteccionistas de sus capitales y mercados, pero aconsejan neoliberalmente que países como el Perú, “no lo hagan”.

 

·         Dar poder de compra al grueso de nuestras poblaciones más pobres, lo cual tiene como consecuencia darles carta de ciudadanía a los excluidos. (aumentar la demanda agregada es hacer crecer impetuosamente nuestra economía).

 

·         Renegociar en el comercio exterior (especialmente el TLC-USA del entreguista Toledo) usando nuestras fortalezas o las dos ventajas competitivas mayores del mundo andino: La Biodiversidad y el Germoplasma, las cuales deben ser protegidas y ampliadas con políticas de Estado especiales.

 

 

·         Conquistar la soberanía alimentaria y energética, como armas estratégicas para la defensa y el desarrollo nacional y

 

·         Dar a la minería un desarrollo selectivo y sentido ecológico, priorizando el desarrollo agropecuario y turístico alternativo.

 

La defensa de nuestra “frontera económica”, significa también Revalorizar nuestra  tecnología y capitales, nativos, o propios.

 

Nuestro principal capital nacional es nuestro capital humano (aunque a algunos no les guste este término) el “cholo barato” y  el “cholo regalado”, deben convertirse en nuestro principal “producto de bandera”¿Cómo? De “cholo barato” debemos convertir a los Peruanos en “cobrizos exitosos y competitivos” (los ejemplos saltan a la vista), dándole mayor valor agregado a nuestra gente a través de dos procesos insustituibles:

 

·         recuperar la identidad autoestima - fuerza productiva propia. el lema del “si se puede” es el lema de los incapaces, de los enfermos o impotentes, los Peruanos auténticos “siempre podemos”. (Los que “ya no pueden” son esa élite o burbuja de políticos criollos que detentan el Estado-criollo corrupto).

 

·         recuperar la iniciativa con mayor educación-capacitación de nuestros compatriotas andino-amazónicos. Esto revalorizará nuestro capital humano, que es siempre la principal fortaleza de todo país.

 

en nuestro comercio exterior debemos eliminar las distorsiones del mercado provocado por el proteccionismo de las grandes potencias a sus productos de intercambio.  Negociar en condiciones de igualdad y no de rodillas, tal como  lo hacen todos los gobiernos criollos desde la creación de esta su república caduca.

 

 Debemos LIBERAR LAS FUERZAS PRODUCTIVAS ANDINAS. Convirtiendo al bastión de la resistencia andina al colonialismo interno: Nuestras más de 10,000 Comunidades Indígenas Andino-amazónicas (ya que estas son propietarias de más del 70% de las tierras con potencial agrícola del Perú y el 90% del potencial minero) en unidades agro-industriales de ocupación real, efectiva y eficiente del agro y la minería peruana, (el modelo chino de las “Comunas populares” o el modelo israelí de los “Kibutz” han copiado alegremente imitando al Ayllu-Inka). Esto también significa usar las tecnologías andino-amazónicas imbatibles hasta HOY, para la solución del hambre, de la pobreza y extrema pobreza, que se da principalmente en el campo. 

 

 finalmente: Debemos priorizar la solución del hambre de los peruanos tanto o más  que el crecimiento de las cifras macroeconómicas. Pero ¿Cómo hacer esto sin ocasionar desequilibrio fiscal y crisis inflacionaria?.  La solución es muy simple: debemos renegociar equitativamente la deuda externa y canjear la deuda por desarrollo selectivo por sectores (de la agricultura y la industria tradicionales, o del sector turismo, por ejemplo).  Bolivia hace poco ha demostrado como lograr HASTA LA MORATORIA DE LA DEUDA, pero para esto se precisa que los peruanos estemos conscientes, organizados y movilizados, dispuestos a renegociar todos los contratos entreguistas hasta las últimas consecuencias, y  seguir negociando de pie, con el capital y la inversión externa, pero sin mercantilismos, sin piratería y con el corazón en nuestra tierra.

 

 En resumen, si queremos resolver la actual crisis de pérdida de soberanía, DEBEMOS FRENAR EL SAQUEO propiciado por el colonialismo interno y dar paso a una economía de acumulación interna de capitales nacionales y de creación de mercados sólidos que favorezcan un desarrollo sostenible para todos los pueblos del Perú. En las próximas elecciones presidenciales los Peruanos y Peruanas debemos apostar por un gobierno NACIONALISTA, de acumulación interna de capitales propios y competitivos con la inversión extranjera, que ponga fin a la “vendimia” de la patria, y que mande al tacho de la basura esta Constitución fuji-toledo-alanista de “piernas abiertas” y que recupere la dignidad para todos los peruanos, convocando al poder constituyente de todos los pueblos para refundar un Perú Quechua-Aymara-Amazonico-Mestizo-Criollo y de toda la diversidad Peruana.