Por Wilder Mayo, Editor de Economía

Para el economista la intención gubernamental al fomentar el ingreso indiscriminado de la petrolera estatal en los 36 lotes petroleros próximos a vencer sus contratos (muchos inactivos), en el Gasoducto Andino del Sur, el etanoducto y en la planta envasadora de GLP en Cusco es una estrategia para desgastar a la empresa estatal y luego echarle la culpa por la falta de inversión privada. Manco Zaconetti destaca que en el Perú quien decide la política energética no son los ministros de energía y Minas o Economía, sino las empresas transnacionales como Repsol de España, Hunt Oil de Estados Unidos y SK de Corea.

—Para muchos especialistas y congresistas tras la decisión del Gobierno de quitar el crédito puente para la construcción del Gasoducto Andino del Sur, prácticamente se deja de lado este proyecto…
—En la práctica se verá una demora. No hay que olvidar que el primer paso a realizar por Kuntur será asegurar y certificar las reservas de Gas Natural (aproximadamente 5 TCF) y esto tomará su tiempo. Por lo menos, el proceso de encontrar y certificar más reservas concluirá en 2015.

—Precisamente Odebrecht ha dicho que a finales del 2013 terminaría con la certificación de las reservas y recién el 2014 saldría a mercados internacionales a buscar financiamiento. ¿La situación hubiera sido otra con el crédito puente?
—Se hubiera ganado tiempo, pero incluso así la construcción del Gasoducto demorará. No hay que olvidar que sólo realizar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) demora entre 15 y 18 meses. Pero más allá de los plazos de construcción, el tema principal es que las políticas energéticas como la construcción del gasoducto no pueden estar en manos de las políticas de libre mercado que vienen fracasando.

—¿A qué se refiere?
—Quien dirige la política energética no es ni el ministro [de Energía y Minas] Jorge Merino o el ministro [Economía y Finanzas] Luis Castilla; los que dictan las políticas energéticas en el país son las empresas transnacionales, fundamentalmente Repsol de España, Hunt Oil de Estados Unidos y SK de Corea. Al referirme a Repsol también hablo de Pluspetrol, son socios. Entonces este núcleo empresarial duro que maneja el Gas Natural difícilmente permitirá que PetroPerú tenga el lote de Fitzcarrald, vecino al Lote 88.

—¿Cuál es la importancia de dicho Lote?
—El lote de Fitzcarrald permitiría a PetroPerú ingresar a la exploración y explotación de Gas Natural. Y si el gobierno hubiera propuesto la construcción de la planta de separación de etano en los yacimientos de Camisea (Cusco) y no en Pisco, PetroPerú no solo hubiera regresado a la exploración y explotación de Gas Natural, también sería un productor de etano. Esto sí es fortalecer a la petrolera estatal; lamentablemente el gobierno obedece a las transnacionales.

—¿La intención del Gobierno de construir un ducto de etano entre Pisco a Ilo o Moquegua, una planta de separación de etano en Pisco y licitar el primer tramo del Gasoducto Andino del Sur hacen poco atractivo el proyecto del Gasoducto del sur?
—Si el inicio de la construcción del Gasoducto del Sur, a manos de Kuntur y con participación del Estado, demoró su ejecución debido a que no hay un mercado seguro de consumo, evidentemente si no hay suficiente mercado interno para un gasoducto, para dos la situación es peor. Con este nuevo proyecto presentado por el Gobierno se fortalece e incentiva la petroquímica para la exportación.

—¿La nueva propuesta del Gobierno favorece a los intereses de las empresas del Consorcio Camisea?
—No encuentro sentido en construir la planta de separación de etano en Pisco. El hecho de que el Estado presente un proyecto de ley para la construcción de un etanoducto me hace pensar que hubo un preacuerdo (entre el Consorcio y el Estado). Así como se concretó la construcción de Pampa Melchorita de Perú LNG, brindándole el Estado una serie de beneficios tributarios e incentivos. Reitero, no encuentro sentido a poner la planta en Pisco a menos que se busque favorecer a las empresas vinculadas al Consorcio Camisea.

—Según el ministro Jorge Merino, ambos proyectos, el Gasoducto Andino del Sur y el etanoducto, se complementan.
—El ministro Jorge Merino es un ingeniero conectado al sector minero, a Proinversión, promotor de la privatización de La Oroya y responsable de lo que pasa en esta zona del país. Respeto su opinión pero no la comparto. Si no hemos sido capaces de poner una planta de urea en el país que produzca 1 millón de toneladas de urea anuales (con 400 mil toneladas se cubre la demanda interna), pese a que existía la intención y voluntad, desde 2007, de CFE Industrias de construir dicha planta a base de etano. Ahora qué nos garantiza que podamos poner dos plantas de industrialización del etano.

—¿Y por qué se fue CFE?
—Principalmente a consecuencia de que el Consorcio Camisea no le garantizó la disponibilidad del Gas Natural que necesitaba, luego se sumó la crisis económica que afectó a Estados Unidos (2008) y la posterior caída del Henry Hubb (marcador para fijar el precio del Gas Natural). Por ello, CFE optó por poner su planta petroquímica en Estados Unidos.

—La disponibilidad de las reservas de Gas Natural es un problema que también retrasa la construcción del Gasoducto Andino del Sur?
—Lo han dicho los representantes de Odebrecht, por ahora no se cuenta con reservas certificadas para empezar a buscar financiamiento y posteriormente iniciar las obras. De esta manera, han desmentido al ministro Merino que se esfuerza por hacer creer a la población que la construcción del Gasoducto es importante para el Gobierno.

—El ministro Merino afirmó que nunca existió un documento del MEM rechazando la solicitud de Suez Energy para una concesión de transporte de Gas Natural por ductos (etano y gas) en el mismo recorrido que ahora se espera construir el etanoducto.
—Lo que sucede es que el Ministerio de Energía y Minas es una cartera vulnerable que mayormente es capturada por los intereses empresariales. Debe haber un archivo jurídico, es una resolución ministerial, no puede esfumarse. Ese documento por parte del MEM existió. Suez Energy también lo debe tener. Ahora debido a una promesa de campaña incumplida (construcción del Gasoducto) pueden incrementarse los conflictos sociales.

—¿Y los gasoductos virtuales que llevarán el Gas Natural al sur?
—Los gasoductos son solo unos parches, un paliativo. Mediante este mecanismo principalmente se fomentaría el consumo del Gas Natural vehicular


Desacreditar a PetroPerú

—¿Han surgido cuestionamientos a la participación de PetroPerú en los lotes petroleros próximos a vencerse?
—La lógica de las personas que defiende los intereses empresariales es que PetroPerú no intervenga en la economía pues representaría un subsidio para el Estado. Además, afirman las personas que desacreditan la participación de las empresas estatales, que las empresas privadas son más eficientes. Si el privado fuera más eficiente, el contrato que firmó Repsol a México no sería tan malo, lo que afecta la recaudación peruana.

—Entonces el interés del Gobierno de fomentar el ingreso de PetroPerú en los 36 lotes petroleros próximos a vencer sus contratos…
—Hay que resaltar que de los 36 lotes solo 6 están en producción, siendo el más importante el Lote 1AB. Los otros 35 lotes petroleros son yacimientos que ya fueron promocionados en anteriores oportunidades pero no se hicieron campañas exploratorias, de riesgo, entre otros. Para mí PetroPerú debe participar con el 100% de acciones en los lotes con reservas probadas y que están en producción; en los demás lotes por ahora no es necesaria la participación de PetroPerú.

—¿Qué tan atractivo es para el privado invertir en estos lotes petroleros considerando que se le pone como requisito ser socio de PetroPerú?
—Me parece una posición interesada para desprestigiar a PetroPerú. Lo que sucede es que el Gobierno ha encontrado un porfiado, que es PetroPerú, que lo mete en el Gasoducto del Sur, el etanoducto, la planta envasadora de GLP en Echarate. Y esto con el supuesto interés de promover y fortalecer la participación de la petrolera estatal, cuando en realidad se busca desprestigiarlo.

—¿Y cuál es la estrategia?
—Desacreditar, desgastar a la empresa estatal para después decir que la inversión privada no viene pues no le resulta atractivo participar con PetroPerú. La petrolera estatal no puede ser sacrificada. Mediante PetroPerú se busca quemar la participación de la empresa estatal en el mercado.

Empresas estatales

—¿Qué opina de la designación de Rosa Ortiz Ríos al frente de Perupetro?
—La señora es una excelente abogada pero desconoce de contratos en Hidrocarburos. Ella fue designada para tapar una crisis en el sector luego de la salida de Aurelio Ochoa.

—A su salida de Perupetro, Ochoa indicó que la crisis viene desde el Ministerio de energía y Minas. ¿Coincide con esto?
—Ochoa hizo respetar su autonomía y renunció cuando se dio cuenta del viraje de este gobierno en lo referido a las políticas energéticas. Lo estaban cansando, lo querían fuera e incluso le pidieron su renuncia. Similar situación se dio con Humberto Campodónico al frente de PetroPerú, pero no han podido sacarlo.

—¿Quiénes no han podido sacarlo? ¿Y por qué no han podido?
—Grupos de poder que no ven con buenos ojos a Campodónico al frente de la petrolera estatal. Si no han podido sacarlo es porque PetroPerú tiene una Ley de Fortalecimiento y Modernización, aprobada en 2006, que blinda al Directorio (de la PetroPerú). La Ley indica que los directores serán designados por un periodo de tres años renovables, y éstos (directores) sólo podrán ser removidos por la Junta General de Accionistas en caso no se cumpla con los objetivos anuales o falta grave. Esta ley blinda a Campodónico, algo que no tenía Ochoa.

La Primera, Lima 22-09-2012


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