Confirman que irlandés murió por combustión espontáneacombustion humana

Las autoridades irlandesas confirmaron que un jubilado de ese país pereció víctima de una extraña combustión espontánea, fenómeno muy raro reportado en contadas ocasiones documentadas.

 

El fallecido, Michael Faherty, 76, fue hallado en su sala, no muy lejos de un fogón, pero el coronel de West Galway, Irlanda, doctor Claran McLouglin, determinó que el fogón no fue el origen de la combustión, sino que ésta fue espontánea, según informa el Irish Times.

McLouglin explicó que se realizaron investigaciones de otras posibilidades, pero fueron descartadas como razón de la misteriosa muerte y agregó que este es el primer caso en que constata algo como esto en sus 25 años de trabajo como coronel, por lo cual consultó textos médicos y realizó otras investigaciones para hallar una explicación.

La muerte ocurrió el 22 de diciembre de 2010, fecha desde la cual se han realizado exhaustivas investigaciones, que evidenciaron también que no hubo ningún elemento combustible responsable de la combustión, como petróleo o alcohol y que  tampoco hay signos de que haya engaño en la escena del óbito.

En otros casos de combustión espontánea el escenario es el mismo: el cuerpo carbonizado es hallado sin que los lugares u objetos que lo rodeen muestren signos de haberse quemado.

De igual manera, el cuerpo de Faherty fue encontrado calcinado sin que haya causado daños en la sala, excepto leves trazas en el techo sobre su cuerpo y en el suelo sobre el cual yacían sus restos.

Este tipo de casos son descritos en diversos países, incluyendo a un personaje de una novela de Charles Dickens. En 1982 la familia de una mujer aseguró que la vio arder en llamas en Londres.

En algunos casos se encuentra del cuerpo sólo cenizas sin que los muebles hayan sufrido daño, salvo huellas de humo. Para que un cadáver se convierta en cenizas se requieren más de 1,600°C.