La corporación rusa Taktícheskoe Raketnoe Vooruzhenie (Misiles Tácticos) ha presentado en el salón aeroespacial chino de Zhuhai su nuevo misil antiradar que se fabricará en serie desde 2015 para los cazabombarderos furtivos T-50 (PAK-FA).

PAK-FA T-50

El consorcio ruso Misiles Tácticos está culminando los ensayos oficiales del J-58UShK, un nuevo misil antiradar que se transportará en la bahía interna de armas del caza Sukhoi T-50 (PAK-FA) de quinta generación, según el portal de defensa estadounidense IHS Jane's, que cita al director general de la corporación, Boris Obnósov.

"Es un producto absolutamente innovador que no tiene nada en común con el antiguo misil J-58, salvo la similitud en la designación. Es 0,5 metros más corto que el J-58 y está equipado con una nueva cabeza de guiado. Estamos terminando los ensayos oficiales de los nuevos misiles, incluyendo lanzamientos desde los prototipos del T-50 ", sostuvo Obnosov, añadiendo que también pueden ser instalados en soportes externos de los más avanzados cazabombarderos de cuarta generación rusos: MiG-35, Su-30MK, Su-34 y Su-35.

El misil está siendo desarrollado por la oficina de diseños Ráduga, que forma parte del consorcio y que tiene sede en Dubná, una ciudad cercana a Moscú.

El viejo misil J-58 está dotado con una ojiva de autoguiado pasiva diseñada para atacar a radares que trabajan en los diferentes rangos de frecuencia. El actual misil J-58UShE (que se ofrece para exportación) tiene una cabeza de autoguiado pasiva de banda ancha que le permite ser lanzado contra modernos radares instalados en tierra y que trabajan en rangos de frecuencia entre 1,2 GHz y 11 GHz, señala la página web de la compañía.

La versión de exportación de este misil pesa 650 kg, con un peso de ojiva rompedora de 149 kilogramos y tiene 4.19 metros de largo. La velocidad máxima del J-58UShE (versión de exportación) es de 4.200 km/h.

Puede ser lanzado desde altitudes que van desde los 20 hasta los 20.000 metros, proporcionando un alcance máximo que varía de 76 a 245 km, con probabilidad de impacto del 80% en un radio de 20 metros del radar enemigo.

La presencia de este misil en el salón aeroespacial chino se debe al desarrollo de dos cazas furtivos chinos de quinta generación: J-20 y J-31, ambos equipados con bahías internas de armas, destaca Jane's.

Russia Today, 17.11.2014