Rusia defendió la misión de las Naciones Unidas en el Sur del Líbano en su versión actual y a Hezbolá durante las discusiones que tuvieron lugar la pasada semana en el Consejo de Seguridad de la ONU en relación a la renovación del mandato de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano, señaló el periódico israelí Haaretz, que cita a varios responsables israelíes bajo la cobertura del anonimato.

De hecho, EE. UU. e Israel no lograron convencer a otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, ni siquiera a los aliados europeos de Washington, para ampliar la misión de los Cascos Azules de la ONU para luchar contra lo que denominan “tráfico de armas de Hezbolá”.

En el curso de las reuniones, el texto que hacía referencia a Hezbolá y a la prohibición de sus actividades en el Sur del Líbano fue suprimido.

La supresión de estos párrafos se produjo cuando Rusia amenazó con ejercer su derecho de veto si la versión final de la resolución incluía una mención de Hezbolá, indicaron responsables israelíes, citadas por la televisión israelí i24.

Según uno de ellos, esta decisión de Moscú es un testimonio de la proximidad entre Rusia y Hezbolá en razón de la coalición que ellos han formado con Irán para ayudar a Siria en la guerra contra los grupos takfiríes.

El responsable israelí declaró que en razón de los intereses rusos en Siria y su actividad militar conjunta con Hezbolá contra el EI y los otros grupos terroristas sirios, los rusos han protegido diplomáticamente a Hezbolá en la ONU.

Lo cierto es, sin embargo, que no sólo Rusia, sino también Europa (Francia, Alemania etc.), rechazó esta iniciativa israelí por cuanto ella buscaba convertir a la FPNUL en su sirviente y provocar una grave crisis en el Sur del Líbano en beneficio de Israel.

Esta propuesta no contó con apoyos más allá de Israel y EE. UU. y fue rechazada por todos los países que tienen soldados en la FPNUL.

 

HispanTV, 06-09-2017
http://spanish.almanar.com.lb/121636