Se derrumba rating de Ibopeibope

Por Rafael Romero

Esta semana se ha conocido una noticia reveladora e impactante para “la industria de la televisión” (palabras estas que suele usar la Asociación Nacional de Anunciantes y la monopólica medidora de teleaudiencia Ibope).  ¿Qué destapó esta noticia? Las mentiras del rating tal como actualmente suelen presentarse, desde las  oficinas de Ibope a los propietarios de las empresas de televisión, a los directores de medios audiovisuales, productores y agencias de publicidad.

 

En medio de esta lucha por la transparencia del rating, no cabe duda que Ibope siempre se encargó de darle a RBC Televisión- Canal 11 sólo un 0.001 de las preferencias del público, incluso cuando César Hildebrandt estuvo en horario estelar con un programa político picante y polémico. Pero hoy, una valiente y reconocida encuestadora como IMA ha hecho un estudio de sintonía de televisión y ha registrado que Canal 11 tiene 3.7 de rating  y que en el prime time (de 8 a 11 de la noche concretamente) tienen 4.1 de teleaudiencia. Con estos resultados es más que evidente —y sobre todo una exigencia para los involucrados en la televisión peruana, sin excepción— la necesidad de revisar el papel de Ibope; más aún dada su sospechosa actuación que empezó a concentrar todo el poder en sus manos desde el año 1996, sacando de en medio a toda competencia.

Señores, si de verdades se trata, con los resultados de IMA —encuestadora dispuesta a que se audite el estudio de marras— se acabaría con esa suerte de oráculo instaurado por Ibope, acaso gracias al temor y a la flojera de los dueños de los medios de comunicación televisivos y anunciantes, que han venido aceptando pasivamente lo que decía. En otros términos, mantener a Ibope resulta como aquel paciente que acepta sólo un diagnóstico y el de un laboratorio, que le dice vamos a amputarle la pierna, frente a lo cual como paciente tiene todo el derecho de decirle: “un momentito, se trata de mi pierna”, por lo que respira hondo y con coraje se decide a contrastar esos análisis con los de otro laboratorio.

Sin embargo, se ha develado algo peor: el edificio seudonormativo construido con participación de malos funcionarios del Estado que en los últimos 16 años han emitido directivas y resoluciones administrativas para hacer que la publicidad de ministerios, las OPD, gobiernos regionales y municipios sólo tomen en cuenta las mediciones de Ibope. Por tanto, es el momento de sincerarse frente a quienes anuncian en televisión y que merecen recibir verdades. Conviene —por la salud de la televisión peruana— que así como Ibope mide sintonía, otras encuestadoras participen en estos estudios a fin de evitar posiciones de dominio o prácticas monopólicas.

Expreso, 28.04.2012