Beteta se aferra a su ambición por la Contraloría


Postulante tiene vínculos familiares con el capo de la mafia aprista Agustín Mantilla


Pese a ser rechazado por amplia mayoría en la comisión evaluadora del Congreso, Edmundo Beteta Obreros buscó las cámaras de televisión y las cabinas de la radio para aferrarse a su postulación al cargo de Contralor General de la República.


 
 

Beteta, quien tiene vínculos familiares con el capo de la mafia aprista Agustín Mantilla, quien purgó una condena en prisión, es candidato del presidente Alan García. Además, su padre es un antiguo militante aprista, por lo cual está en cuestión su independencia.

El candidato rechazado argumenta que Decreto Legislativo 276 señala que el grupo de profesionales incluye a los bachilleres, pero la comisión asegura que cuenta con sólo cuatro años de experiencia contados a partir de la revalidación de una maestría por el título profesional e Licenciado en Economía, por esta razón no cumple con el requisito de tener los diez años mínimos exigidos por la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control y de la Contraloría.

Beteta agregó que recibió dos informes jurídicos de abogados expertos en derecho administrativo y ambos coincidían en señalar que cumple con el requisito de los 10 años de experiencia profesional. "Y no solo por la Ley Universitaria. También existe el Decreto Legislativo 276 de la carrera funcional del Sector Público que señala que el grupo de profesionales incluye a los bachilleres", subrayó.

Pero Beteta no dice que esas normas son para los empleados públicos en general, pero el Contralor General de la República no es cualquier empleado público, sino que ostenta el cargo más importante en materia de fiscalización de la utilización de los fondos públicos.

Por lo que explicó, Beteta se aferra a la postulación y la mantendrá, pues ambiciona dirigir la Contraloría General de la República, según dice, para volcar en el Perú su experiencia de consultoría que ha dado en otros países. Pero esa experiencia no ha sido realizada en un país de primer mundo, sino en uno subdesarrollado, corrupto y violador del derecho internacional como Chile, que por ejemplo, fue incapaz de sancionar la corruptela de Pinochet y su familia y cuyo gobierno defiende a corruptos como Andrónico Lusick, de la empresa Luccheti, pese a los videos que lo mostraron entregando millones a Vladimiro Montesinos a cambio de prebendas.

En conferencia de prensa en los estudios de RPP, Beteta indicó que presentó a la comisión propuestas para modernizar la Contraloría General de la República y lamentó que no fueran tomadas para el debate. Asimismo, indicó que aunque trabajó en el Ministerio de Hacienda de Chile lo hizo como extranjero y de forma externa, sin ser funcionario público.

Dijo que a pesar de ser peruano tuvo la oportunidad de trabajar técnicamente en funciones relevantes en Chile. "No a cualquier peruano se le da la oportunidad de trabajar técnicamente en funciones relevantes".

Finalmente, manifestó que no tiene relación de amistad con el ministro de Economía, Luis Carranza, y que empezó a trabajar en el MEF por pedido del ex ministro Luis Valdivieso.

Nunca fue a la Universidad de Georgetown

Otro de los cuestionamientos contra Beteta fue haber declarado que estudió un postgrado en la Universidad de Georgetown, pero después se reveló que nunca pisó ese centro de estudios, sólo se trataba de un convenio de una universidad local con la Universidad de Georgetown.

También se cuestionó que Beteta haya sido empleado del gobierno chileno en cargos de confianza y la forma en que obtuvo su DNI. El programa televisivo del periodista César Hildebrandt informó sobre una extraña forma de obtener su DNI, con el agravante de que los datos que constataron misteriosamente fueron borrados de la base de datos del RENIEC: ya no aparecían.

El congresista Yohny Lescano indicó que Beteta habría utilizado dos veces un trabajo de investigación: una para sustentar su título profesional y otra para obtener el grado de Magíster.

De esta forma el gobierno aprista burla a los postulantes que se presentaron, primero, al admitir que la terna les dé la espalda para proponer a la denunciada Ingrid Suárez, y luego ahora insistiendo con Beteta, pese que, además de los postulantes, adicionalmente la oposición propuso al economista Humberto Campodónico.