Inversiones chilenas darán lugar tarde o temprano a presión política

Peru Posible


Por Julio Cabrejos A. (*)

El ex premier del gobierno de Alejandro Toledo, Carlos Ferrero Costa, advierte en esta entrevista el peligro que se cierne sobre el Perú por el nivel, la intensidad y el sentido geopolítico de la inversión chilena.

—Existe una expansión de las inversiones chilenas en nuestro país. ¿Se podría considerar como un riesgo?

 

He venido alertando de la inconveniencia de permitir una invasión de la inversión chilena porque es tan fuerte y tan veloz que si ese crecimiento continúa podría convertirse en la fuerza predominante en la economía peruana. En unos diez a veinte años podría convertirse en la fuerza interna más importante.

—¿Cómo respalda esta teoría?

Según mi experiencia y mis lecturas, la tesis que yo sostengo y que puede probarse históricamente con un raciocinio muy lógico, es que en el momento en que la economía de un país vecino es demasiado fuerte dentro del tuyo, eso genera una presión política. Deja de ser neutral porque empieza a presionar por la defensa de sus intereses. Por eso es que en general todos los países se cuidan de que las inversiones extranjeras no se conviertan en un instrumento de presión.

—¿Que generaría  eventualmente este instrumento?

Que el Estado pierda soberanía. El Perú perdería su capacidad de Nación autónoma, ese es el peligro y eso es lo que hay que evitar, ese es el tema de fondo, eso es lo que nos ha llevado a un grupo de peruanos de distintos partidos a plantear y advertir esta preocupación.

—¿Hay dejadez del gobierno?

Cuando Alan García se va a Chile habiendo ganado la elección, sin jurar todavía, se compromete con Bachelet a que no va a mover el tema marítimo. Cuando regresa y jura, lo primero que hace es llegar a un Acuerdo Complementario (AC) con Chile, eso lo hace la tercera semana de agosto en secreto. Cuando llaman los congresistas a la ministra (Mercedes Aráoz) y le piden que enseñe el texto, la ministra dice que le están haciendo ajustes. Se negoció en secreto y se le quiso dar el carácter de Acuerdo Complementario AC, cuando en realidad es un TLC. Chile lo ha aprobado como TLC y en el Perú no ha pasado  —como previamente debió haber sido — por el Congreso, dado el carácter de tratado que tiene.

—¿Qué pasó entonces?

El llamado AC ha sido aprobado por los diputados de Chile y no por los senadores. Los empresarios han ido a decirle a Bachelet que por favor lo apruebe de una vez, que están muy interesados. Y acá en Perú, en vez de considerarlo un TLC similar al de EE UU, como lo han hecho los chilenos, lo han escondido y han dicho que es un tratado ejecutivo. Lo han firmado y han dado cuenta después al Congreso. Eso lo convierte en absolutamente nulo. Ese tratado no vale porque debió pasar por el Congreso primero y no después. Pero una vez dentro del Congreso, la comisión de RR EE lo aprobó y la de Constitución no lo ha visto aún. O sea que en estricto sentido ni siquiera como tratado ejecutivo ha terminado su procedimiento legal.

—Las relaciones con Chile siguieron ásperas.

Luego de ese episodio el embajador Luis Solari nos comunica algo que se había mantenido casi en secreto en la Cancillería. Imagínese que yo era el Primer Ministro y no lo sabía. Lo que había pasado y Solari nos lo hace saber, es que el gobierno chileno ya no consideraba como frontera con nuestro  país el hito número 1 a la orilla del mar, sino que lo había desplazado tierra adentro con la finalidad de acercarlo al paralelo y confirmar así sus argumentos limítrofes. Es considerando todo ello que  a fines del 2006 se forma un grupo, un equipo de peruanos de distintas tiendas políticas para alertar al país de lo que significa la penetración chilena en el Perú. Este grupo intenta conversar con las comisiones de Relaciones Exteriores, Comercio e Inteligencia del Congreso, prácticamente sin ningún resultado, lo cual es grave porque demuestra que quisimos dar una voz de alerta y nadie nos quiso escuchar.

—¿Por qué se permite, entonces, tales avances?

Los empresarios chilenos tienen socios peruanos, y también tienen una enorme presencia en el avisaje de los medios de comunicación peruanos, es una manera de influir en ellos. Por eso el tema de Chile no es una constante ni es un común denominador en  la prensa nacional.

—¿Debemos estar en contra  de la inversión chilena?

Nadie está en contra de que haya inversión chilena ni tampoco de que comerciemos con Chile, lo que queremos es que seamos cuidadosos en nuestras relaciones con ellos, por ejemplo con el tema del gas, de los puertos, con la  reciprocidad inmediata en cuanto a los bancos, etc.

—¿Por qué es tan rentable el Perú y Chile no tanto para los peruanos?

Ellos tuvieron mayor capacidad de ahorro, en segundo lugar el Perú es rentable, para nosotros Chile no lo es tanto. Tenemos una inflación menor que la chilena, entonces, digamos que somos un territorio más rico para explotar. Un empresario alemán hoy día va a preferir al Perú porque es más rentable.

—¿Qué ha pasado con el empresariado peruano?

Ha faltado un sentido más nacional a los empresarios peruanos, de invertir en Chile y  balancear un poco la cuestión pensando en los intereses nacionales.

—¿Por qué tanta ventaja?

Ellos (Chile) ya tienen colocados a sus bancos, están más cerca de nosotros, para ellos geográficamente ello también es una ventaja. En cambio el Perú no tiene el ahorro que tiene Chile, y es verdad, además, que los peruanos han estado un poco dormidos. La capacidad de crecimiento del mercado peruano es muy superior al de Chile. No hay que permitir que el avance chileno no conozca límites porque va en contra de los intereses nacionales.

(*) Expreso, 22.04.08