El Juzgado de la Corte de Huaura aceptó el pedido de la Fiscalía de prisión preventiva contra Juan Pablo Villafuerte, principal investigado por el asesinato de la ciudadana mexicana Blanca Arellano, y ordenóá nueve meses de prisión preventiva contra él.

 

Blanca Olivia Arellano Gutirrez

 

La prisión preventiva la cumplirá en una cárcel de Huacho, ciudad donde presuntamente perpetró el crimen, por lo cual el principal sospechoso fue detenido el pasado jueves en una vivienda del distrito limeño de San Juan de Lurigancho.

Poco antes se había derrumbado la coartada de Villafuerte, quien alegaba que durante los días en que estuvo desaparecida la víctima él no estuvo en Huacho, sino en Lima, hecho que fue desmentido por un vídeo de un centro comercial, de donde se le ve salir cargando varias galoneras de lejía, con lo cual habría intentado borrar toda huella de sangre del dormitorio que compartió con Arellano.

Los restos que pudieron rescatarse de este homicidio son la cabeza, un brazo y el tronco, que fueron hallados por pescadores. Inicialmente un anillo y el cabello apuntaron a una alta probabilidad de la identidad de Arelllano, de 51 años, lo cual fue corroborado con examen de ADN, realizado tras la llegada de sus familiares al Perú.

Adicionalmente, en el cuarto escena del crimen se halló huellas de sangre en varios lugares del cuarto y en el lavamanos. También estaba allí una maleta, una bandera mexicana. También se encontraron cabellos de la víctima, que era buscada por sus familiares desde el 7 de este mes.

La Fiscalía comprobó que Villafuerte no acudió a sus clases de la carrera de Biología en la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión durante el lunes 7, martes 8 y miércoles 9 de noviembre

Arellano había conocido a su presunto asesino a través de un juego en línea y tras meses de contacto virtual llegó a conocer a Villafuerte, quien negó la relación sentimental con Arellano.

El que sería cómplice o encubridor del crimen es Edson Amir Flores Obregón, quien acompañó al estudiante de biología a comprar ocho bolsas de basura, dos cajetillas de cigarros y galletas en una bodega el lunes 7 de noviembre, un día después del crimen. Para Flores el juez ordenó comparecencia.