jorge_del_castillo_24.jpg Marco Antonio Flores Villanueva*

Los sucesos del día de ayer —el triunfo de la mafia organizada que lidera Jorge del Castillo y su maquinaria electoral y la consecuente renuncia de Mercedes Aráoz a su candidatura presidencial— han colocado al autodenominado Partido “Aprista” (?) Peruano en la situación más precaria y lamentable de su historia.


No deja de llamar la atención el proceso de esta crisis, marcado por la ironía y el triste accionar de sus protagonistas, visibles e invisibles.
En primer término, la violenta imposición de la candidata presidencial por la Comisión Política del PAP sobre la base de “estudios de proyecciones electorales”, léase “encuestas”, que según los integrantes de la referida comisión prometían un gran suceso de Aráoz como candidata. Pues bien, al 16 de enero esa candidatura arroja un magro 4% de la intención de voto a nivel nacional.  Y quienes desde las filas de Jorge del Castillo defendieron ayer la seriedad de los referidos estudios prospectivos del voto nacional, hoy irónicamente recurren a esos mismos argumentos “estadísticos” para justificar la renuncia de Aráoz y la inconsecuencia de del Castillo.

En segundo término, si la credibilidad de esos estudios técnicos de mercadeo tenían una significación tan trascendental y urgente para el señor del Castillo (y la Comisión Política) que lo obligaron a vulnerar la institucionalidad del PAP para imponer a Aráoz como candidata presidencial, me pregunto ¿Por qué cuando las encuestas revelan que el 75% de los peruanos lo perciben como un político corrupto, Jorge del Castillo se lanza a la piscina como imprudente e insensato candidato al congreso, nada más y nada menos que con el desafiante número 1?

En tercer lugar, ¿Acaso no fue el propio Jorge del Castillo quien descollaba como uno de los más entusiastas defensores de la candidatura presidencial de Mercedes Aráoz, precisamente sobre la base de los “estudios técnicos y proyecciones electorales” encargados por la Comisión Política del PAP, y al caballazo impuso a su candidata?

En cuarto lugar, ¿En qué mundo estuvo Mercedes  Aráoz desde la triste y vergonzosa renuncia del gabinete del Castillo como consecuencia del gran escándalo de los petroaudios? Con ese nefasto antecedente digno de las páginas policiales ¿Por qué Mercedes Aráoz se dejó seducir políticamente nada menos que por el principal protagonista de ese descaro, Jorge del Castillo, para luego, una vez ungida como candidata presidencial, exigir la exclusión del precario secretario general del PAP de la lista parlamentaria, en aras de la “decencia y la moralidad”?

En quinto lugar, ¿Y por qué Mercedes Aráoz cuestiona el caballazo electoral de Jorge del Castillo, si su candidatura presidencial fue producto de la misma estratagema “ecuestre”, urdida nada menos que por Jorge del Castillo?

En sexto lugar, ¿De qué se regodea la autodenominada “renovación moral e ideológica del Aprismo”, si la cuasi salida de Jorge del Castillo no fue consecuencia del tibio, ineficiente, irreal, trasnochado, aislado, delicado e igualmente sectario accionar de sus “lideres”, sino producto, en primer término, (y apúntese otra ironía) de la insistencia de una sola mujer (el subrayado es mío), políticamente situada en las antípodas del “movimiento renovador” referido líneas arriba y, por si fuera poco, sin militancia en el PAP como es Mercedes Aráoz? ¿De qué se vanaglorian los “rescatistas de no sé qué Aprismo”, si la casi caída (nada está dicho todavía) de Jorge del Castillo no se debe a su pobre, dogmático y mezquino accionar como “movimiento” (supuestamente organizado toda vez que adolecen de líderes sin pasado, equipo técnico respetable y operadores políticos eficientes), sino a la vergonzosa lucha intestina de las mafias enquistadas en el interior del PAP?

En séptimo lugar, ¿Qué celebra ese supuesto “movimiento renovador” en sus oscuros websites visitados solo con la autorización de sus celosos gendarmes, si ya el propio García –el capo de todos los capos- anunció públicamente que el 29 de julio regresará al partido “a poner orden” y ungirse (qué duda cabe) como el próximo candidato presidencial del PAP y la derecha del Perú para el 2016?

Por todo ello el panorama que ha venido ofreciendo públicamente al país el Partido “Aprista” (?) Peruano —desde su oficialidad, pasando por su obsecuente militancia hasta llegar a sus “renovadores morales”— me trae a la mente una cruel sentencia, muy oportuna, del gran dramaturgo español Jacinto Benavente. Porque frente a una realidad tan atribulada de un partido víctima de sus propias ironías, urdidas por sus principales protagonistas, no cabe la menor duda que en el PAP “la ironía es una tristeza que no puede llorar y sonríe”.
 Boston, 17 de enero del 2011

*desde Boston, USA
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.marcofloresvillanueva.blogspot.com
www.youtube.com/marcofloresvillanuev
www.youtube.com/marcofloresvcomposer
www.facebook.com/MARCOFLORESVILLANUEVA