Por Guillermo Olivera Díaz

Habría que tener agallas, como las escamosas de Pedro Pablo Kuczynski, de corte amoral e inmoral, sin remordimientos ni arrepentimientos, para pedir que San Pedro le abra las puertas del desconocido firmamento, por no haber hecho nada malo, cuando toda su “perra vida” saqueó las arcas del Perú, como norteamericano y mal peruano que era y sigue siendo. Regalar al extranjero 4,3 trillones de pies cúbicos del gas de Camisea, Cusco; entregarle a Odebrecht el agua, las tierras de Olmos para que hoy las reparta y venda por costoso precio, prestarle dineros del Estado, otorgarle garantía estatal por 401 millones de dólares, más otros cientos de millones en bonos y finalmente darle asesoría financiera privada pagada, siendo ministro de Toledo, para hacer 19.3 kilómetros de túnel trasandino.

Del mismo modo anterior, entregar las inmensas carreteras Interoceánica Sur e Interoceánica Norte, que ya superan de costo los 7,300 millones de dólares y solo transitan unos cuantos camiones pagando peaje; firmar una adenda para entregar contractualmente del fisco peruano la suma de 540 millones de dólares para que unos chilenos construyan el aeropuerto internacional de Chinchero, Cusco y luego lo exploten en concesión por 40 años y nos brinden utilidades si alguna vez superan los 3’000,000 (millones) de pasajeros, o sea, quizá nunca.

Y, finalmente, prepagar la deuda pública por más de 13 mil millones de dólares a los 56 días de iniciado su mandato, el 26 de setiembre 2016, por simple Decreto Supremo, pagando una coimisión de 3%: más de 390 millones de dólares, a no se sabe quiénes, pero por gestión de su amiguísima Susana de la Puente, entre otras vilezas o fechorías,  cree o supone, con viveza criolla escondida, el hoy presidente Kuczynski, que no es hacer “nada malo”.

De remate, se niega a declarar, a ser investigado. Elude a la Comisión Lava Jato, de mil maneras; cambia de versiones, pretendiendo engañarnos y disimular su inmoralidad, tal como hacía el loco moral de Lombroso de los años 1870. ¡La acromatopsia moral de Kuczynski, o su complejo sintomático anético, sigue presente y es permanente: ¡merece la VACANCIA!

A mi juicio, lo que ha hecho es inmensamente más que malo. Son crímenes de lesa patria, los que PPK ha pergeñado, consumado o perpetrado. No debe buscar por la maldad de ellos el cielo, como propaganda ante incautos, sino el mismísimo infierno, con fuego de altísima temperatura.

A tan estuporizante respecto, escribí lo que sigue el 23-12-2017, un día antes que el vacable presidente Kuczynski indultara a otro granuja como Alberto Fujimori.

“¡Los execrables delitos de Pedro Pablo Kuczynski Godard!

Cómo para morirse de espanto, de veras. Nuestro presidente, Pedro Pablo Kuczynski, como ministro del entonces presidente Alejandro Toledo, jefe de Proinversión y premier, los años 2004, 2005 y 2006, cometió crímenes de lesa patria, al alimón con el mismo Toledo y en también coyunda con Marcelo Odebrecht (MO), entre otros.

Con el gas de Camisea, con la Interoceánica Sur y Norte, con Chinchero, el prepago de la deuda pública por la estuporizante suma de 13 mil millones dólares, antes con lo de la IPC, el despido de 2 procuradoras anticorrupción, tenemos enorme materia que investigar y darle el curso penal que respecta, porque Kuczynski solo merece la cárcel.

EN RELACIÓN A OLMOS. PPK, otorgó concesión a una empresa de MO, le prestó dinero millonario, lo garantizó por US$ 401,331,000.00 dólares y le brindó asesoría privada por mucha plata, con su empresita Westfield Capital. Ahora, de lo que hizo, miente y miente, oralmente y por escrito, para cubrir sus espaldas y con sus públicas y publicitadas falacias logró zafarse de la vacancia, el 21-12-2017.

El trasvase e irrigación de Olmos, en Lambayeque -donde el Estado pone la tierra, el agua, y, con su ministro a sueldo, otorga la concesión, entrega el dinero financiero, garantiza al concesionario, su citado ministro asesora en privado y cobra y al final el corrupto concesionario nos justiprecia el agua trasvasada y nos vende las tierras irrigadas-, fue, en realidad, otra vileza, como la del aeropuerto internacional CHINCHERO, en Cusco.

Pedro Pablo Kuczynski (PPK), hizo malabares para otorgarle la concesión a ODEBRECHT sobre la represa y trasvase de agua del río Huancabamba a costa de OLMOS, el año 2004, siendo ministro de economía y jefe de Proinversión,

Firmó PPK mismo un contrato de préstamo financiero -con Alejandro Toledo- de 77 millones de US dólares de la Corporación Andina de Fomento al Perú: el 19-5-2005, garantizó–con garantía soberana, por Decreto Supremo 014-2006-EF de 11-2-2006, el proyecto en su totalidad por los antes citados 401 millones de dólares y con su empresita unipersonal Westfield Capital lo asesoró financieramente, bien remunerado, a través del chileno Gerardo Sepúlveda.

Es decir, Kuczynski otorgó la concesión, el préstamo, la garantía estatal y la asesoría particular. Todo, al mismo dadivoso concesionario Odebrecht, que se sentía bien servido y agradecido coimeaba a Gil y Mil, por lo que ahora está condenado y preso en Brasil, pero nos sigue cobrando el agua nuestra y nos vende las tierras irrigadas con nuestro dinero y sus deudas garantizadas por el Perú.

El relato que sigue muestra mucho más que un puro loby, pues PPK como ministro no estaba  para lobbies. Más bien lo veo claramente como un delito de corrupción o, en puridad, varios delitos, de diverso jaez, que un ministro del Estado peruano haga lo que hizo: concesionar, prestarle dinero, garantizarlo y "asesorarlo", por precio, en privado, al mismo concesionario Odebrecht, hasta por 401 millones de dólares, que el Estado pagará si aquél incumple.

  1. Firmó Kuczynski el Contrato de Préstamo de Corporación Andina de Fomento para financiar el trasvase e irrigación OLMOS, el 19-5-2005, cuando ya le había concesionado, él mismo, el 22-7-2004;

  2. Dato curioso: firma este contrato de préstamo como Testigo de Honor, Alejandro Toledo Manrique, entonces presidente de la República;

  3. Fue PPK, con un sinfín de malabares (quitar el SNIP, lograr una ley que a Odebrecht le levantara la prohibición de contratar con el Estado, desoyendo observaciones de la Contraloría) quien otorgó la concesión a Odebrecht, el 22-7-2004, como ministro y jefe de Proinversión;

  4. El 11-2-2006 firmó PPK como Presidente del Consejo de Ministros, junto a su ministro de economía Fernando Zavala Lombardi, el Decreto Supremo N° 014-2006-EF que garantizó a Odebrecht hasta por 401 millones de dólares USA; y

  5. Simultáneamente PPK, mediante su empresa Westfield Capital, prestaba "asesoría financiera" a Odebrecht, con el chileno Gerardo Sepúlveda, según consta en los pagos hechos correspondientes a los años 2004, 2005, 2006 y 2007.

  6. Por ende, como ministrojefe de Proinversión y primer ministro (de 2004 a 2006), PPK resolvía los asuntos también financieros de Odebrecht y su empresa al propio tiempo le prestaba asesoría financiera privada o particular por mucho dinero. Datan estos pagos privados del 2004 al 2007.

  7. Desde el 2007 hasta el reciente 2016 esa igual "asesoría financiera" la siguió prestando otra empresa: First Capital, con el mismo chileno Gerardo Sepúlveda, cuyo domicilio social, en Miami, es el mismo de Westfield Capital, en Miami, USA.
    ¡Tanto PPK como Sepúlveda aceptan conocerse y trabajar desde el lejano año 1992: el primero, fue el jefe del segundo!  Sepúlveda estuvo invitado en el palco de honor cuando Kuczynski asumió la presidencia del Perú, el 28-7-2016.

  8. El 2012 aparece un pago hecho por First Capital a PPK por 610,000 dólares, por el mismo trasvase e irrigación de OLMOSEs decir, el subalterno había contratado a su antes jefe para asesorar, por dinero grande, a su añorada concesionaria del 2004. San Borja, 23-12-2017”.

Un presidente, como Kuczynski, solo merece la Vacancia por la “permanente incapacidad moral” imputada en las 23 páginas de la moción congresal ya presentada.

No es aplicable para declarar esta vacancia la “presunción de inocencia”, que reconoce la Constitución Política (Artículo 2°, inciso 24, e), ya que  ésta se refiere al proceso judicial por delitos, donde recién se establece la responsabilidad penal en la sentencia.

Pese a esta presunción, la misma Constitución regula simultáneamente la detención del supuesto “inocente”. Del mismo modo, instituye la vacancia en el cargo del presidente cuya incapacidad moral muestran o fluyen de sus hechos, peor aún si los niega una y otra vez, con superlativo cinismo, cambiando alarmantemente de versión, al estilo de su par: Alejandro Toledo.

El procedimiento para declarar esta vacancia está descrito en el Reglamento del Congreso, que tiene constitucionalmente fuerza de ley y vigente desde el lejano año 2004. Ceñirse a él es respetar el “debido proceso”. Nadie puede inventar regla alguna, u otro procedimiento, sobre un imaginario período de prueba, por ejemplo, diferente a las allí  establecidas.

La incapacidad moral se deduce, concluye o infiere de los hechos que describe-recauda con documentos la moción de vacancia y las explicaciones que brinda el presidente cuestionado.

Los congresistas meramente DECLARAN la vacancia oyendo, analizando y apreciando  la suerte de acusación y defensa, sin tener que pronunciarse sobre delito alguno, cuya amoralidad e inmoralidad están ínsitamente implícitas.

¡No existe otro procedimiento para vacar al presidente de marras! ¡El debido proceso es el previa y bastante anteladamente establecido, sin testigos o careo alguno.

 

10.03.2018