Sergio Llerena Caballero
 
Lima, 27 may (Sputnik).-  Optar por "el mal menor" ha sido un criterio predominante en las últimas elecciones presidenciales de Perú, como acción deliberada para frenar alguna candidatura que los votantes consideran más nociva para el país. Esta tendencia por el "antivoto" podría repetirse en la segunda vuelta electoral que se celebrará el 6 de junio próximo.
 
 
Keiko Fujimori 102 Pedro Castillo 4
 
En 2006, Ollanta Humala ganó en primera vuelta con 30,61 por ciento de los sufragios, frente al expresidente Alan García, que obtuvo 24,32 por ciento.
 
García había tenido un primer gobierno (1985-1990) muy cuestionado, que dejó al país con una hiperinflación de 7.000 por ciento anual. Candidateó por el Partido Aprista Peruano (centroizquierda).
 
Humala era entonces un militar retirado que, postulando por Unión por el Perú (izquierda), manejó un discurso que proponía cambiar el sistema instalando un régimen de corte estatista en una época donde el entonces mandatario venezolano Hugo Chávez era un político influyente en la región, y quien además apoyó públicamente su candidatura.
 
En segunda vuelta, el electorado peruano, temeroso de las ideas "radicales" de Humala, se inclinó por García a pesar de las acusaciones de corrupción en su contra durante su primer Gobierno y su cuestionada gestión. García era percibido como "el mal menor" y derrotó a su rival obteniendo el 52,62 de los votos válidos.
 
LA HOJA DE HUMALA
 
En las elecciones de 2011 la situación fue similar. Humala, esta vez postulando por el Partido Nacionalista Peruano (izquierda), alcanzó el 31,7 por ciento de los votos, seguido por Keiko Fujimori, de Fuerza 2011 (actualmente Fuerza Popular, derecha), con 23,56 por ciento.
 
En Perú, el Gobierno del padre de Keiko, Alberto Fujimori (1990-200), es percibido por amplios sectores como autoritario y se caracterizó por violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción, delitos que de hecho terminaron llevando a la cárcel por 25 años al expresidente.
 
De esta manera, el antifujimorismo es una fuerza muy fuerte que ha ocasionado gran cantidad de manifestaciones ciudadanas multitudinarias, rechazando su regreso al poder.
 
En el escenario de segunda vuelta, el electorado antifujimorista necesitaba garantías para votar por el izquierdista Humala y no por Keiko. Humala se vio en la necesidad de firmar la Hoja de Ruta, un plan de gobierno modificado junto con partidos de derecha y que prometía preservar el modelo económico neoliberal.
 
Con este aval aunque no sin dudas, el electorado dio su confianza a Humala, activado por el deseo de que un Fujimori no retorne al poder. El candidato izquierdista ganó en segunda vuelta con 51,45%. El voto en contra marcaba otra vez una elección.
 
FUJIMORI OTRA VEZ
 
Keiko Fujimori tentó de nuevo la presidencia en 2016 obteniendo el 39,86 por ciento de los votos en primera, seguida por Pedro Pablo Kuczynski, del partido Peruanos por el Kambio (derecha), con 21,05 por ciento.
 
Frente al alto porcentaje de Keiko, la ciudadanía se puso en acción, realizando grandes marchas rechazando el retorno del fujimorismo al poder y llamando a votar por Kuczynski para bloquear el triunfo de su rival, algo que se logró y el candidato, otra vez percibido como "el mal menor", ganó con un ajustado 50,12%, con poco más de 40.000 votos que Keiko.
 
En 2021, la segunda vuelta que enfrenta a Keiko Fujimori contra Pedro Castillo, de Perú Libre (izquierda), plantea otra vez el mismo dilema para los peruanos. Castillo busca instalar un gobierno estatista y expropiador, mientras Keiko asegura preservar el modelo neoliberal.
 
Sin embargo, entre una propuesta percibida como radical como la de Castillo y otra percibida como corrupta -Keiko es investigada por lavado de activos en el caso Lava Jato-, resulta una encrucijada para muchos peruanos definir cuál es el "mal menor".
 
Esto se refleja en numerosos políticos y personalidades de reconocida tradición antifujimorista llamando a votar por Keiko, entre ellos el escritor y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, otrora feroz crítico del fujimorismo que ahora llama a votar por él, calificando a la candidata como "el mal menor" y quizá resumiendo la realidad de un país que, elección tras elección, ha sido más consistente en sus rechazos que en sus simpatías. (Sputnik)