Herbert Mujica Rojas

Un ciudadano que dice ser mi “amigo”, me espetó con tono de reproche: “todo el día estás jodiendo, denuncias, denuncias, ¿te hacen caso, no andas siempre ajustado, reconocen tu esfuerzo?”.

 

bandera Bolognes

 

Casi nunca, porque considero no ser foco de atención de nada y para nadie, respondo a comentarios de esta índole. Esta vez, pido disculpas, voy a hacerlo.

¿Hay alguna hora fija para amar al Perú y evidenciar las torpes fallas de sus hombres y mujeres públicos que afectan al cuerpo social de la Patria? En nuestro país, las cosas de puro sabidas ¡se olvidan!

Entonces, ¿por qué no parar las orejas a las denuncias? ¿O no es cierto que con otros colegas y amigos valiosos (Raúl Wiener, Julián Palacín, César Lévano) y el que esto escribe, anticipamos en dos décadas cuanto iba a resultar de la concesión del Aeropuerto Jorge Chávez?

¿No es absolutamente verídico lo que he sostenido que la II pista funciona parcialmente y que la torre de control está operativa apenas de 4 a 6 pm. todos los días? ¿Qué hacen nuestros burócratas del MTC y Ositran?

¿Ha pagado Lima Airport Partners, LAP, la concesionaria suertuda del Jorge Chávez el seguro contra terrorismo de US$ 200 millones? Esa misma firma reconoció el no pago y también consignó en su página oficial que eso podría poner en riesgo la validez del contrato de concesión.

¿No es acaso la voz de este periodista, una singularidad que clama en el desierto de la incomprensión, de la falta de solidaridad noticiosa y en la aspiración inequívoca de forjar un Perú libre, justo y culto?

El MTC, la institución más poderosa del Estado peruano falla clamorosamente, entra en mudez vergonzosa y claudicante y ¡nadie dice nada! (Con una sola excepción).

Después de largos años, el diario El Comercio descubrió que algo fallaba en la Superintendencia Nacional de Migraciones con el tema de los pasaportes electrónicos. Sin embargo desde el 2014 a la fecha, luego de un ejercicio paciente de contabilidad, un periodista ya había escrito ¡250 artículos en torno al tema! ¿Me equivoqué o anticipé las múltiples irregularidades que la prensa grande, recién avizora?

Para amar al Perú en la denuncia de sus trágicas horas, no hay límite, como tampoco freno. ¿Cuál es la tarea del periodista? Informar y si en esa narración incluye la descripción de actos delictivos ¡tanto mejor!

Porque ¿de qué otro modo se enteraría el ciudadano común y corriente? El monopolio de la prensa concentrada sólo muestra lo que afirme su posición y convenga a sus intereses. La información hoy en día navega mucho más por las alternativas de redes sociales, blogs, páginas web muy serias y documentadas.

El despliegue, lleno de testimonios, fotos y evidencias, viaja indetenible en la prensa electrónica. No está divorciada del impreso pero su actualización posee una velocidad vertiginosa.

El problema es de quiénes, teniendo papeles y documentos, se hacen los bobos y no denuncian la corrupción de múltiples hechos. ¿Timidez o miedo de ser parte, disimulada de enjuagues más bien delictivos?

El peruano que forja con su trabajo el futuro de sus hijos requiere apoyo del Estado que tiene el irrenunciable deber de contribuir a la educación de los más jóvenes. Además la fragua del futuro, se cuece, con los años, en estas dinámicas. Abandonar la educación para dejársela al sector privado sólo alienta negocios millonarios y un país de analfabetos funcionales.

El otro día alguien me envió por Whatsapp una nota cordial que contenía reconvenciones enérgicas: “no me mandes nada, no quiero saber de política”. Legítima su posición, sólo que luego de 3 ó 4 años, recién llegó a la conclusión que esta disciplina era abominable.

De repente sí doy algo de razón al autoproclamado ciudadano amigo: el periodismo no garantiza riqueza, bienestar permanente, vida sin zozobras. ¡Todo lo contrario, enjuiciamientos penales, persecuciones, acosos, amenazas y condenas de los que viven apaciblemente!

Y puedo asegurar que si uno ya tiene la piel acerada contra embates, el entorno también es agredido por los agentes del mal. Por angas o por mangas.

Pero uno es como es, y será como deba ser. Y en esa perspectiva he vivido capítulos emocionantes (también aterradores ante jueces venales y empresas corruptas), y hay material informativo para ¡40 años más! y acaso sean otros los que prosigan la lucha.

To be or not to be, el dilema hamletiano. That is the question!

Mientras tanto ratifico que ¡Toda hora es buena para amar al Perú!

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
28.06.2023
Señal de Alerta

Archivo adjunto