Científicos indican que las ranas tienen un “sexto sentido” que puede predecir la inminencia de un terremotos


El estudio, publicado en el Zoological Society of London's Journal of Zoology, señala como ejemplo que 96 de cada 100 ranas macho huyeron de sus zonas de cría, ubicadas a tan sólo 76 kilómetros del epicentro del terremoto que golpeó el año pasado a L’Aquila, Italia. Estos batracios abandonaron el lugar cinco días antes del terremoto.

Otros animales también poseen esta cualidad. Antes del terremoto y tsunami de Asia, a fines del 2004, los elefantes corrieron a las partes altas, los perros no querían salir a la calle y los flamencos abandonaron sus áreas bajas de cría y tres días antes del terremoto no había parejas de animales en el lugar.

En cuanto a las ranas, la huida del lugar cercano al epicentro terremoto de Asia se produjo no sólo desde antes de que ocurra, sino  que fue por un periodo prolongado, no bajaron a los lugares de desove hasta que ocurrió la última réplica de 4,5 grados Richter.

Los científicos de la Open University explican que las ranas macho permanecen en los lugares de apareamiento hasta el desove, por lo que creen que detectan cambios en el ambiente, que las personas no pueden percibir, lo cual podría ser gases o partículas cargadas que emana la tierra.

La doctora Rachel Grant, que estudiaba el impacto del ciclo lunar en las ranas cuando se produjo el terremoto el 6 de abril del 2009 en L'Aquila, que alcanzó 6,7 grados Richter, dijo que es el primer estudio que puede documentar el comportamiento animal antes y después del terremoto. Ella se sorprendió mucho de la desaparición repentina de las ranas, pero entendió por qué huyeron después del terremoto.

Grant dice que los anfibios detectan señales presísmicas, como los gases o partículas cargadas de energía, y evolucionaron para aprender a utilizar las señales como un sistema de alerta temprana de sismos para evacuar el lugar. Aunque los terremotos no suceden a menudo, las ranas tienen más de 450 millones de años, durante lo cual han podido evolucionar utilizando las señales de la tierra.

Las ranas pueden ser de muchas variedades y formas, desde unas muy pequeñas a las grandes que pesan más de un kilo.

La científica explica que como los terremotos pueden causar inundaciones, caídas de rocas y aludes, pueden destruir sus lugares de cría y a todos los machos y a buena parte de las hembras, por lo que huyen a lugares donde se encuentren a salvo.

Después del terremoto de Italia, Grant observó que un día después pocas ranas comenzaron a regresar, pero el número de ranas fue muy bajo hasta que se produjo la última réplica, entonces todas las ranas bajaron.

El éxodo de las ranas coincidió con perturbaciones en la ionósfera, la capa más alta de la atmósfera, lo cual podría deberse a la liberación del gas radón y las ondas de gravedad antes de un terremoto.

Otras observaciones, ¿sapos y ranas, los mejores amigos del hombre?

China

Un bloguero de la provincia de Shandong, al este de China, aseguró que un mes antes del terremoto  de 7,8 grados Richter que azotó a Sichuán, China, el 12 de mayo de 2008, se apersonó varias veces al centro investigador de sismos de la zona, para decir que sus animales esttaban perturbados y ansiosos, pero que lo único que consiguió fue que lo ridiculicen y que lo acusen de inventar historias.

El 10 de mayo, un periódico de Sichuán reportó que cientos de sapos invadieron las calles de Mianyang, que es la segunda ciudad más grande de la provincia donde se localizó el epicentro.

En el Perú


Esta ocurrencia coincide con lo evidenciado en el Perú antes del terremoto de magnitud 8,4  que azotó Nasca el 24 de agosto de 1942. Entonces los sapos abandonaron las riberas de los ríos e invadieron la ciudad de Puquio (muy cercana a Nasca) unos 15 días antes del terremoto. Los batracios estaban en todas las partes de las viviendas, donde se encontraban decenas y hasta cientos en cada casa.

También se reporta la huida de sapos que invadieron las viviendas en Laramate, Lucanas, un día antes de la llegada de un huaico, en la década de 1940.