El satélite espía ruso Cosmos 2221 estuvo a punto de colisionar con un satélite estadounidense, por sólo 10 metros, lo cual creó una tensa situación para los expertos de la NASA que se encontraban siguiendo el incidente.

 

satelite contrapicada

Foto: referencial

Hablando esta semana en el Simposio Espacial de la Fundación Espacial, Melroy describió el momento tenso en el que el satélite Timed de la NASA y el desaparecido satélite espía ruso Cosmos 2221 se acercaron inesperadamente.

El satélite ruso está fuera de servicio, pero tanto éste como el satélite estadounidense no pueden ser maniobrados, lo cual creó mayor tensión en ese momento.

Un satélite estadounidense, en un reciente susto espacial, escapó por poco de la destrucción después de un encuentro cercano con una nave espacial rusa. Aunque el incidente tuvo lugar el 28 de febrero, los funcionarios se enteraron recientemente de que la nave espacial estuvo a apenas 10 metros de colisión, informan varios medios estadounidenses.

La casi colisión dejó a los funcionarios de la NASA nerviosos, ya que había riesgos involucrados debido a los posibles escombros si las dos naves chocaban entre sí. Podría resultar peligroso para los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS).

Las colisiones pueden producir una gran cantidad de desechos que pueden permanecer en órbita durante mucho tiempo y representar un peligro para otras naves espaciales. La mayor presencia de escombros también puede exacerbar el riesgo de nuevas colisiones.