Investigadores del Instituto de Ciencias Básicas de Corea del Sur sostienen que han desarrollado una tecnología tan innovadora que puede revolucionar la industria del diamante sintético en los próximos años.

 

diamante The Spectacle

La formación de diamantes en la naturaleza requiere presión de varios gigapascales y el calor de 1,500 grados Celsius durante miles de años para convertir los átomos de carbono en diamantes, que en su mayor parte se encuentran a cientos de kilómetros bajo la superficie de la Tierra.

El químico físico Rodney Ruoff, a cargo de la investigación, publicó el estudio sobre la producción rápida de diamantes en la revista Nature.

En la actualidad, el 99% de los diamantes sintéticos se fabrican mediante el método de alta presión y alta temperatura (HPHT). En este proceso se utilizan condiciones extremas para convertir los átomos de carbono en un diamante alrededor de una pequeña semilla o de un diamante iniciado.

Este método tiene dos desventajas: requiere mucho tiempo, casi dos semanas, y requiere condiciones extremas y difíciles de mantener. En segundo lugar, el proceso requiere una gema o una semilla iniciada.

El nuevo método

El nuevo método requiere presión atmosférica y puede producir resultados prometedores en sólo 15 minutos.

Los investigadores utilizaron galio calentado eléctricamente con un poco de silicio en un crisol de grafito. Pusieron el crisol en una cámara mantenida a la presión atmosférica del nivel del mar.

Después de muchos experimentos, descubrieron que una mezcla de galio, níquel y hierro, junto con una pizca de silicio, producía las condiciones más ideales para la formación de diamantes, en sólo 15 minutos.

Sin embargo, el nuevo método tiene sus propios desafíos en su forma actual y requiere más investigación para que sea factible para un uso más amplio.

Por ejemplo, los diamantes producidos con esta técnica son pequeños, los más grandes son cientos de miles de veces más pequeños que los cultivados con HPHT. En aproximadamente uno o dos años, el mundo podría tener una imagen más clara de aspectos como el posible impacto comercial, comentó Ruoff.