Hacha contra el Estado de Bienestar

Por Humberto Campodónico


Debido a la enorme crisis fiscal de muchos Estados europeos, se afirma que son necesarios drásticos recortes. Ello implica terminar con el Estado de Bienestar surgido después de la II Guerra Mundial, pues ya no se pueden solventar las transferencias sociales (pensiones, edad de jubilación, seguro de desempleo, salud universal, entre las más importantes).

Variación promedio anual del PBI (en %)


Los déficits existen. Pero quedarse en ese nivel del análisis y decir que la salida consiste en un drástico hachazo fiscal (como lo hacen hoy todos los ministros de economía y el FMI) solo describe los hechos y no da una explicación de fondo.

El economista Robert Brenner, de la Universidad de California, tiene un enfoque distinto (De burbuja en burbuja, www.cristaldemira.com, 25/07/08). Afirma que las economías de EE. UU., Europa y Japón vienen experimentando una caída en el sector real de la economía (inversión, productividad, empleo, tasa de ganancia).

Así, el PBI de EE. UU., Japón, Alemania y los países euro ya no tiene las grandes tasas de los primeros años de la posguerra: en el periodo 2000-2007, la tasa de crecimiento de EEUU es el 55% de lo que era en 1960-69, mientras que para Alemania y Japón es 27 y 14%.

Igual con la productividad del trabajo, que en el periodo 1960-69 tenía altas tasas, sobre todo en Japón (8.6%) y Alemania (4.2%), debido a la gran inversión en reconstrucción y la rápida recuperación económica de la posguerra (en EE. UU. el aparato económico quedó intacto).

Pero después las tasas caen a niveles parecidos —e incluso inferiores—  a la del PBI, lo que indica un estancamiento marcado (a pesar de la revolución tecnológica). Así, la productividad del trabajo en el 2000-2007 en Japón, Alemania y la zona euro fue solo el 21, 36 y 18%, respectivamente, de lo que fue en 1960-69.

Brenner también da cifras sobre las variaciones del stock de capital, inversión, consumo y empleo que corroboran su tesis. Afirma —con un enfoque que tiene sus raíces en el planteamiento clásico de Marx— que ese estancamiento ha dado lugar a una caída de la tasa de ganancias de todos los países industrializados, no así en China, los países asiáticos y otros países emergentes, la misma que en el 2000-2007 está 50% por debajo de aquella obtenida en el periodo 1960-69 (*).

Brenner dice que se ha tratado de “esconder” ese problema con diferentes políticas a lo largo de estos últimos 30 años (lo que incluye las “burbujas”, el aumento de la deuda de los hogares, el déficit fiscal y las hipotecas “subprime”) para continuar con tasas de crecimiento que —sin esas muletas— no tendrían sustento.

Así, los déficits fiscales se explican por la caída en el crecimiento, lo que no permite generar la recaudación necesaria para el Estado de Bienestar (además de la enorme evasión tributaria que se va a los paraísos fiscales y no se combate). Para esconder esta crucial falta de vitalidad “se la agarran” con los trabajadores y dicen que son unos comechados, que no trabajan, etc. Como se aprecia, esa es una explicación interesada porque la causa de los problemas está por otro lado.

(*) Robert Brenner, La larga caída, New American Foundation, 15/4/2010, www.newamerica.net.

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