En los últimos diez años, la pobreza en el Perú ha ido descendiendo de manera significativa, gracias al sólido crecimiento de la economía. El adecuado marco legal, sumado a las políticas aplicadas por el Ministerio de Economía y el Banco Central de los últimos gobiernos, han sido fundamentales en la lucha contra la pobreza, debido a que permitieron dinamizar la demanda interna, fortalecer el sector exportador, y promover la inversión (tanto nacional y extranjera), generando un aumento del empleo y de los ingresos de los peruanos.

En esa línea se observó también un significativo incremento de los depósitos en el país, especialmente en provincias. Los mayores ahorros en el sistema bancario permiten no sólo mantener los excedentes de las personas naturales y jurídicas en entidades seguras y respaldadas, sino también se convierten en el primer paso para acceder a toda una gama de productos que ofrece la banca, favoreciendo de esta manera la inclusión financiera. Asimismo, estos ahorros sirven como fuente de financiamiento para entregar créditos productivos (especialmente microcréditos) dirigidos a personas de menores recursos, generándose un círculo virtuoso vital para el desarrollo del país.

Las cifras muestran que la población en situación de pobreza en el Perú se redujo de 44.5% en el 2006 a 31.3% en el 2010. Asimismo, dicho indicador descendió en provincias de 52.8% a 39% en igual periodo de tiempo. En tanto, los depósitos en las entidades bancarias privadas del interior del país aumentaron de S/. 8,509 millones en diciembre del 2006 a S/. 14,822 en octubre 2011, representando un incremento de 74.91%.

Un análisis más detallado muestra que los departamentos que más redujeron la pobreza registraron importantes tasas de crecimiento de los depósitos. Así, Ucayali (en donde la pobreza decreció en 33.7 puntos porcentuales entre el 2006 y 2010 a 20.3%) reportó un aumento de los depósitos de 33.91% a S/. 268 millones en octubre 2011. De igual manera, en Pasco (la pobreza descendió en 27.6 puntos porcentuales a 43.6%) los depósitos repuntaron en 93.51% a S/. 163 millones.

En cuanto a los departamentos más pobres del país, las captaciones registraron ascensos destacables. En Huancavelica (66.1% de pobreza en el 2010) los depósitos anotaron un incremento de 56.80% entre diciembre 2006 y octubre 2010 a S/. 35 millones; en Apurímac (63.1% de pobreza), dicha variable creció 94.10% a S/. 79 millones, mientras que en Huánuco avanzó 106.28% a S/. 226 millones.

Asimismo, es importante señalar que si bien se registra un significativo crecimiento de los depósitos en provincias, Lima Metropolitana y el Callao aun siguen representando más del 85% de las captaciones totales.

En ese sentido, la baja bancarización que existe en el interior del país representa todo un reto (y oportunidad) para la banca peruana y autoridades gubernamentales. El proceso de expansión de los puntos de atención bancarios,  principalmente a través de los cajeros corresponsales, y todas las medidas a favor de la promoción de la inclusión financiera (como aquella que flexibiliza la apertura de cuentas de ahorros básicas), son algunas iniciativas fundamentales para masificar el acceso de los servicios financieros, y necesarias para doblegar a la pobreza.