CTS y “gratis” solo llegan al 11% de población empleada

Por Humberto Campodónico

¿Es que, como dice el gobierno, el 30% de la Población Económicamente Activa se beneficia con las recientes medidas para “liberalizar” la CTS y, también, para que las gratificaciones aumenten en 22% el poder adquisitivo de los trabajadores? El debate es importante porque lo que se está admitiendo, de manera tácita pero inequívoca, es que se necesita aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Perú: Empleo total, masa salarial y legislación aplicable por sector (%)


Para el gobierno, las medidas señaladas serían suficientes, por lo cual no se necesita aumentar el salario mínimo ni los sueldos y salarios en el sector público. Veamos de cerca, entonces, quiénes son los “impactados” por las recientes medidas, a partir de la estadística recopilada por el economista Juan Chacaltana.

Comencemos por los empleados públicos, que representan el 8% del empleo total. Ellos se rigen por la Ley del Empleo Público y no reciben CTS ni tampoco gratificaciones de dos sueldos anuales. Lo que reciben son bonificaciones de S/. 200 en julio y en marzo (solo aquí, quizá, no pagarían el 13% a las AFP).

Sigue el 30% de los asalariados privados, que son de varios tipos. Comencemos por la microempresa y la pequeña empresa: ambas se rigen por la Ley Mype (que ahora es el DL 1086), la que no contempla “gratis” ni CTS. Lo mismo sucede con los trabajadores agrícolas, que se rigen por la Ley de Promoción Agraria.

Por lo tanto, los asalariados que se benefician con las medidas del gobierno están en la gran empresa y en la mediana empresa, lo que representa el 11% del total. Pero, ojo, una parte de los trabajadores de la mediana empresa ahora pueden estar sujetos al DL 1086, pues ahora la pequeña empresa comprende hasta 100 trabajadores (antes eran solo 50).

Sigamos. Vienen luego todos aquellos que no se rigen por ley alguna. Estas categorías (rubros 3, 4 y 5 del cuadro) suman el 58% del empleo total en el Perú y puede decirse que forman parte del grueso del sector informal. Ellos no están incluidos, por ningún lado, en las medidas del gobierno.

Allí están los empleadores que, por definición, no reciben CTS ni “gratis”. Le sigue el rubro más numeroso de todo el empleo total en el Perú, los empleadores independientes con el 35% del total, los que se dividen así: el 18% trabaja solo y el 17% con familiares (eso no figura en el cuadro). Luego viene el trabajo familiar no remunerado (18%). Cierran la lista los trabajadores domésticos (el 4%), que tampoco tienen CTS ni gratis.

Resumiendo, tenemos que solo el 11% de las personas que tienen empleo en el Perú se benefician con la legislación sobre la CTS y las gratis. Lo que queremos decir en este artículo (más allá de alguna crítica que tenemos sobre las propias medidas) es que es necesario impulsar el aumento de la demanda de la mayoría de la población, como se hace en Brasil y Colombia.

En lo que concierne a la masa salarial, solo el 21% de la gran y mediana empresa tendrá algún tipo de beneficio (y en un porcentaje reducido), mientras que el 79% queda afuera. Repetimos, entonces, el sentido de aumentar la demanda está bien pero las medidas están aún en pañales.

En otras palabras, el Plan Estímulo debe ser modificado y debe contener medidas específicas para aumentar el salario mínimo y los sueldos de los empleados públicos. Este es un tema clave, al cual el empresariado se niega, sobre el cual volveremos en un próximo artículo.

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