Fortalecimiento empresarial de Petroperú

Jorge Manco Zaconetti

Si existiera una clase dirigente en el Perú con una visión nacional de desarrollo, ésta sería la mayor interesada en tener una empresa petrolera estatal moderna, integrada en sus operaciones, eficiente, rentable, que asegure el abastecimiento energético, por medio de combustibles limpios que se extraen de los hidrocarburos en el país, como son el petróleo, los líquidos y gas natural.

 

Petroperu edificio 3

 

Está demostrada por la práctica y la historia la importancia de las empresas estatales en el sector de hidrocarburos. Por ello más del 70 % de las reservas y explotación de petróleo y gas a nivel mundial están bajo responsabilidad de las empresas públicas.

La producción y distribución de combustibles es considerada estratégica para la reproducción de la economía de los países, con fuertes regulaciones de parte de los estados. Por ejemplo, el Congreso de los Estados Unidos prohíbe que capitales chinos compren empresas petroleras norteamericanas por razones de interés nacional.

Los consumidores demandan combustibles en términos de oportunidad del abastecimiento en cualquier parte del país. Los precios deben ser competitivos evitando las ganancias excesivas y especulativas propios del comportamiento de las empresas privadas, y por último deben expresar seguridad en el abastecimiento y ser amigables con el medio ambiente.

Al respecto la tragedia ambiental del 13 de enero provocada por la transnacional Repsol en la refinería La Pampilla nos demuestra la importancia de las empresas estatales que asumen planes de contingencia para emergencias ambientales, los cuales para las empresas privadas son asumidas como sobrecostos y onerosos.

La investigación hasta ahora transcurridos más de 50 días de la tragedia no demuestra las causas profundas y reales que explican este desastre ecológico que tardará años en ser superado. No sabemos el estado de mantenimiento de las tuberías de la refinería y su grado de corrosión, la ausencia de buzos, robots ni remolcadores en ese nefasto 13 de enero.

 

ESTADO Y MERCADO

Colombia con la empresa estatal Ecopetrol no solamente produce más de 800 mil barriles diarios de crudo, es también un país que ha alcanzado un alto nivel de masificación del gas natural, llevando el energético barato a más del 70 % de su población.

Por su lado, Bolivia ha hecho lo mismo con su empresa estatal YPFB, haciendo posible la masificación para más del 50 % de su población. No solamente exporta el gas natural por medio de gasoductos al Brasil y Argentina, sino que también ha establecido una industria petroquímica, donde produce urea, fertilizante que nuestro país tiene que importar en más del 90 % de su demanda a pesar de las reservas de gas natural en Camisea.

Un país deficitario de petróleo y gas como Chile no privatizó su empresa de hidrocarburos ENAP que tiene como objetivo alcanzar la autonomía energética, y por medio de su filial Sipetrol explora y explota petróleo en Ecuador, Colombia, África. Es más, en alianza con capitales privados ha invertido en plantas de regasificación que le permiten recepcionar gas natural licuefectado de cualquier parte del mundo, para abastecer su mercado interno.

En cambio, PetroPerú debe ser la única empresa a nivel mundial que no produce un barril de petróleo, no procesa una molécula de gas natural ni envasa un balón de gas licuado de petróleo (GLP), cuyos precios se incrementan mensualmente.

Es más, no tiene un grifo de su propiedad para la venta de combustibles al público. Lo que existe es una cadena privada de grifos afiliados más de 800 que con el logo de PetroPerú son abastecidos de forma preferencial en oportunidad y precios.

Es más, desde el inicio del gobierno del presidente Pedro Castillo existe una campaña agresiva e infame contra la administración actual de la petrolera estatal que ha recuperado en pocos meses la cuota de mercado de los combustibles que históricamente bordeaba el 50% del total de la demanda.

 

Diario Uno